La imagen del país, por los suelos

Pese a los esfuerzos del gobierno peñanietista de presentar a México como un país en proceso de recuperación, con índices cada vez menores de violencia, con libertades y una sólida democracia, la realidad es otra. Organizaciones no gubernamentales e incluso la ONU han dado a conocer recientemente diversos informes en los cuales se retrata la pobre calidad de vida en la nación, donde la violencia, la impunidad y la falta de garantías nos colocan en los últimos lugares del planeta.

Contra el empeño del presidente Enrique Peña Nieto de proyectar una imagen positiva de México a través del equipo que compite en el campeonato de futbol en Brasil, recientes evaluaciones internacionales le muestran al mundo el deterioro de la vida en el país a causa de la violencia.

En lo que va de este año, organismos y organizaciones internacionales han medido desde diferentes ámbitos los altos costos de la violencia desbordada en México durante los últimos 10 años, incluidos los dos primeros del actual gobierno.

Crímenes de lesa humanidad como desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, decenas de miles de desplazados internos, bajo nivel de vida democrática con una limitada libertad de expresión y hasta una estimación de casi 173 mil millones de dólares como costo de la violencia, son algunas de las mediciones que se han hecho de México en distintos foros internacionales.

La más reciente evaluación se dio a conocer el miércoles 18, cuando el Instituto para la Economía y la Paz, organización no gubernamental con sede en Sidney, Australia, y Nueva York, publicó su Índice global de paz, en el cual México fue colocado en el lugar 138 de 162 países, tres lugares más abajo respecto al informe del año pasado... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1964 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

Comentarios