Las leyes secundarias confrontan a Gobernación y Hacienda

sábado, 28 de junio de 2014

Borradores hechos en sigilo, propuestas que van y vienen entre los legisladores de partidos distintos y de un mismo partido,  y que modifican lo ya modificado, filtraciones, espionaje telefónico…  Todo se vale en la guerra sucia que han entablado los que aspiran a retener o apoderarse del gran negocio de las telecomunicaciones. En el trasfondo, queda claro que hay dos bandos: uno al que apoya el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y otro que recibe línea desde la Secretaría de Gobernación. A punto de dictaminarse,  discutirse y aprobarse la ley secundaria, todo indica que va ganando la de siempre: Televisa.  

MÉXICO, D.F. (Proceso).- En absoluto sigilo, el lunes 16 de junio comenzó a circular un nuevo borrador de la ley de telecomunicaciones, negociado entre los panistas y perredistas que antes formaron parte del Consejo Rector del Pacto por México, junto con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a quien el presidente Enrique Peña Nieto designó para “destrabar” esta iniciativa, paralizada en el Senado desde finales de abril.

La redacción del artículo 260 sobre el “agente económico preponderante” daba un giro completo a lo que planteó la iniciativa original del Ejecutivo; era contraria a la propuesta del panista Javier Lozano y a la versión que el consejero jurídico de Los Pinos, Humberto Castillejos, había negociado con Miguel Barbosa, coordinador del PRD, y cinco senadores más. Por primera vez el gobierno federal, a través de Videgaray, admitía regular por servicio y no por sector, en contra de los intereses del Grupo Televisa.

Dicho borrador, cuya copia tiene este semanario,señala en ese artículo:

“El IFT deberá determinar la existencia de agentes económicos preponderantes en los servicios de telecomunicaciones y radiodifusión e imponer las medidas necesarias para evitar que se afecten la competencia y la libre concurrencia y con ello los usuarios finales, de conformidad con lo previsto en la Constitución y en la presente ley”.

El mismo artículo abunda sobre medidas de regulación que afectan los intereses de Televisa en el mercado de la televisión restringida, donde la compañía de Emilio Azcárraga Jean tiene más del 50% de los suscriptores y el control de los contenidos, además de que planea adquirir Cablecom, su quinta filial en este sector.

“Entre las medidas que el instituto podrá imponer, se encuentran aquellas relacionadas con información, oferta y calidad de servicios, acuerdos en exclusiva, limitaciones al uso de equipos terminales entre redes, regulación asimétrica en tarifas e infraestructura de red, incluyendo la desagregación de sus elementos esenciales, y en su caso, la separación contable, funcional o estructural del agente respectivo en cada servicio”, se especifica en el documento.

Los focos rojos se prendieron en la Vicepresidencia Ejecutiva de Televisa, a cargo de Alfonso de Angoitia, el segundo hombre más poderoso en la empresa después de Azcárraga Jean y artífice de la expansión del emporio en el sector de telecomunicaciones a cambio de frenar a Telmex-América Móvil en el mercado del cuádruple play.

(Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1965, ya en circulación)

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