Caso ABC: La justicia que no llega

jueves, 5 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- En una barda de 16 metros de largo quedaron plasmadas sus sonrisas, sus grandes ojos, los sombreros de vaquero o los moños que usaban en sus coletas. El muro se encuentra en el número 1953 de la avenida Universidad, al sur de esta ciudad, y desde hoy es una especie de memorial de los 49 niños que hace cinco años perdieron la vida en el incendio en la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora. Fue una ceremonia sencilla, sin protocolo, pero con una mezcla de sentimientos de dolor e impotencia de cinco padres y madres que viajaron al Distrito Federal, con un sólo objetivo: exigir justicia para las 49 familias heridas de por vida y a las 72 más cuyos hijos llevan en la piel el recuerdo de la tragedia de aquel viernes por la tarde. “¡Julio César Márquez!”, se escuchó. “¡No debió morir!”, respondieron los asistentes. Abrazados, Estela Báez y Julio César Márquez, padres de Yeye, voltearon sus rostros hacia el muro con la imagen de su bebé. A cinco años de su muerte, no han dejado de llorar. Vestidos con túnicas blancas y como si estuvieran flotando en las nubes, entre los 49 pequeños que exhibe el mural está la figura de Carlos Alan. Es el único que aparece volteado, sin mostrar su rostro, pues su padre, Luis Carlos Santos, no ha querido hacerlo público. “Desde el incendio no he podido ver su rostro, ni sus fotos ni sus álbumes, ni sus travesuras. Me da vergüenza, pero aquí estoy yo, en pie de lucha”, dice con la voz entrecortada. La lista de los nombres seguía. Daniel, Andrea, Monserrath, Jesús, Ximena, Juan Carlos, Valeria… “¡No debió morir!”, se repetía. Alrededor de flores y veladoras, los integrantes del Colectivo Pro ABC gritaban “Justicia”, “ABC nunca más”, “No están solos”. El “Memorial Justicia Guardería ABC” fue obra de Inti Santamaría, artista visual egresado de la UNAM quien, basado en fotografías de las 25 niñas y los 24 niños que existen en blogs y redes sociales, capturó los rostros de su inocencia. “Eran fotos de sus cumpleaños, jugando en cochecitos o en caballos, todos sonrientes. Al verlas intentaba ser insensible para no derrumbarme y seguir trabajando”, cuenta a Apro. “Esto es arte público y el propósito es que tenga una acción directa, que provoque más indignación por lo sucedido”, explica. Su participación fue por invitación del Colectivo Pro ABC, integrado por vecinos de la Unidad Habitacional Copilco, donde viven sonorenses que apoyan a los padres afectados. Ellos consiguieron los permisos y la pintura para que en esa barda quedara plasmado el memorial. Ahí, a la derecha, se lee: “A 5 años de impunidad, ¡ni perdón ni olvido!, ¡Castigo a los responsables!, ¡ABC, nunca más!”. Luego de develar el memorial, padres y madres de los 49 niños fallecidos se concentraron en el Ángel de la Independencia, donde hubo actividades artísticas y de apoyo a su lucha. Hacia las cinco de la tarde, unas 500 personas encabezadas por los padres de familia, marcharon con carriolas vacías y globos blancos, rosas y azules, hacia el zócalo capitalino. Ahí repitieron los nombres de las niñas y niños, proyectaron el documental “ABC nunca más” y reiteraron su demanda: Justicia por la muerte de sus hijos. Falta voluntad política Padres de los menores fallecidos aseguran a Apro que las investigaciones que se han hecho son claras, pero falta voluntad política para hacer justicia. “Las autoridades están haciendo pura polvadera, sacando otras cosas que ni al caso, por ejemplo, que no fue el cooler (lo que ocasionó el incendio) o que el interruptor estaba apagado. ¿Porque hasta cinco años sacan ese tipo de confusiones? Es nada más enredar las cosas y hacerlas más largas”, dice Luis Carlos Santos, padre de Carlos Alan. Detrás de esto, asegura, hay una cadena de corrupción, de actos y omisiones que muestran “toda la porquería que había en todos los mandos del gobierno federal, estatal y municipal”. A cinco años de la tragedia, desconfía en la impartición de la justicia. “Hay encubrimiento, no hay voluntad política de hacer justicia porque hay gente poderosa involucrada como el exgobernador Eduardo Bours, y los dueños de la guardería y otros funcionarios federales como (Juan Molinar) Horcasitas, como Daniel Karam y el mismo Santiago Levy. Hay peces gordos que no se han tocado”. Para Patricia Duarte, madre de Andrés Alonso, hoy “estamos peor que hace cinco años porque no se han abierto procesos contra los responsables, no hay nadie pagando en la cárcel”. Dice estar llena de indignación, pero también de esperanza pues confía en que avance la queja que el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez interpuso en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “Estamos convencidos de que aquí no se va a lograr la justicia. Nunca ha habido confianza, desde el principio cuando pasó todo nos dimos cuenta de quienes son las personas involucradas, salieron los nombres, los apellidos de gente con mucho pesos político y económico y supimos que en México no iba a pasar nada”, asegura. Recuerda las demandas del movimiento Justicia ABC: que los responsables sean encarcelados e inhabilitados de por vida para ocupar puestos públicos. También pide apoyo para la aprobación de la llamada “Ley 5 de junio”, que pretende reformar el sistema de estancias infantiles para que sean lugares seguros y ofrezcan formación integral a los niños y las niñas, además de que se respeten sus derechos desde el primer día de nacidos. Eso, dice, “es la mejor manera de honrar la memoria de mi hijo, el mejor legado que puede dejar mi hijo a sus compañeros”. A Patricia se le ve fuerte y convencida de continuar la lucha. Aunque cada día tiene el mismo pensamiento: “recuerdo a mi hijo cuando lo vi por última vez, lo feliz que él era con nosotros. Recuerdo todo lo que dejamos de hacer con él. Recuerdo ese maldito día, el 5 de junio de 2009. Recuerdo a toda la gente que está con nosotros y eso es lo que me levanta”. Pero hay otra motivación: “La existencia de mi segundo hijo. También por él es esta lucha, porque no estoy segura de que si el algún día si llega a tener hijos, tenga necesidad de usar una instancia infantil. Esto no es nada más por mi hijo que murió, es pensando en los niños que vienen, en las próximas generaciones”. -¿Cuál es el mensaje para el presidente Enrique Peña Nieto? -Que cumpla con el compromiso de hacer justicia, con lo que le toca como ejecutivo federal. No le pedimos nada a lo que no tengamos derecho, estamos pidiendo justicia para nuestros hijos; que deje de encubrir a los responsables de esta tragedia, que haga todo lo que tenga que hacer, porque esto es cuestión de voluntad política. Y si no respeta sus derechos, advierte, “le decimos que vamos a seguir. Será entonces una sentencia de la Corte Interamericana la que venga a enjuiciar al Estado Mexicano”. 5 años de impunidad Este jueves, padres y madres de niños fallecidos y lesionado en el incendio de la Guardería ABC, integrantes del grupo Manos Unidas por Nuestros Niños, cuestionaron al presidente Peña Nieto y al gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, su falta de acción para hacerles justicia. En un desplegado publicado en un diario de circulación nacional, aseguraron que ante las explicaciones “huecas y absurdas” de las autoridades, ellos mismos investigaron y encontraron algo “verdaderamente escalofriante”. Hablaron de las comunicaciones que aquel viernes por la noche hubo entre las más altas esferas del gobierno de Sonora: “Al respecto dijeron que: ‘Vale madre cuántos se estén muriendo’. Y su principal preocupación se hacía sentir en esta frase: ‘Por esto vamos a perder las elecciones’”. Los padres cuestionan las hipótesis ofrecidas por distintas autoridades a lo largo de estos cinco años que, dicen, “parten de una mentira, por eso se nos ha negado saber la verdad y por esa misma razón se nos ha venido negando la justicia”. A Peña Nieto le exigieron cumplir con su promesa de encontrar y procesar a los culpables del incendio. “¿Por qué la espera? La Procuraduría General de la República tiene plenamente identificados a los autores materiales e intelectuales. ¿Qué espera su gobierno para actuar?... ¿Qué tiene que suceder para que su gobierno entienda que merecemos justicia?”. En el desplegado también hubo un mensaje para el gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías: “Deje de mantenerse al margen del caso e involúcrese en su solución. Usted es gobernador del estado gracias a nuestra desgracia. Al menos muestre un poco de respeto y voluntad institucional y responda a nombre del gobierno del estado, responsable de la bodega que provocó la muerte de nuestros hijos”. Los afectados le exigieron reparar el daño como lo han exhortado en tres ocasiones el Poder Legislativo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. “No deje pasar la oportunidad de resolver un problema que considera ajeno y que mañana pueda convertirse en propio. La historia lo juzgará por sus acciones, pero también por sus omisiones”. Por la tarde-noche, los deudos realizaron una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo para exigir a las autoridades federales lo mismo que han hecho en los últimos cinco años: justicia.

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