Los vicios ocultos del plan energético

sábado, 7 de junio de 2014
Aun cuando las discusiones sobre las diez leyes secundarias sobre la reforma energética se inician este martes 10 en el Senado, el debate se centrará en la de Pemex y la de Hidrocarburos. La bancada  del PRD considera que la intención es desmantelar la paraestatal de manera paulatina y acotar las prerrogativas del Estado y sus entes en materia de comercialización. Más aún, la semana pasada comenzó a circular un predictamen “planchado” y presuntamente negociado por el PRI y el PAN. MÉXICO, D.F. (Proceso).- A pesar del discurso presidencial, de los spots televisivos y de los objetivosplanteados en el proyecto de dictamen sobre la Ley de Hidrocarburos, cuyacopia obtuvo Proceso, el paquete de leyes energéticas que el Ejecutivo federal envió al Senado y comenzará a discutirse en comisiones a partir del martes 10 constituyen un desmantelamiento programado de Pemex y una apertura indiscriminada a un modelo de contratos privados en hidrocarburos y en otros recursos naturales. La clave está en dos de las 10 leyes –la de hidrocarburos, reglamentaria del artículo 27 constitucional, y la de Pemex– cuya aprobación ya negociaron el PRI y el PAN la semana pasada con un predictamen “planchado” aun antes de discutirse entre los integrantes de la Comisión de Energía y de Estudios Legislativos Primera. En su exposición de motivos los redactores del proyecto de dictamen de la Ley de Hidrocarburos señalan los objetivos: “incrementar la seguridad energética del país; aumentar la producción de petróleo y gas natural; alcanzar mayores tasas de restitución de reservas de petróleo y gas; detonar el dinamismo de la industria de la transformación de hidrocarburos; fortalecer la red de transporte, almacenamiento y distribución de hidrocarburos. No establecen plazos ni metas para lograrlo. Ni siquiera definen lo que consideran como “renta petrolera”, aunque todo el predictamen hace referencia a ella. Y tampoco definen el concepto “valor de producción”. Sin embargo, en varios artículos están los verdaderos objetivos, con plazos y metas específicos para desmantelar a Pemex.En el artículo octavo transitorio de la Ley de Hidrocarburos se establece, por ejemplo, que Pemex será el comercializador de todos los hidrocarburos hasta 2017. A partir de 2018, esa tarea se hará mediante una licitación a través de un ente privado. Asimismo, según el artículo 28, la nueva Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) podrá contratar, sin la intervención de las secretarías de Energía o de Hacienda (Sener y SHCP), a Pemex, a otra empresa pública o a un ente privado mediante licitación pública. Un análisis elaborado por el grupo de asesores del PRD en el Senado advierte que “si se deja a un privado la tarea de vender los hidrocarburos del Estado, aquel no podrá ser otro que una empresa extranjera, porque en México sólo existe una empresa dedicada a ese negocio y es pública (PMI Comercio Internacional)”. El documento de 60 cuartillas titulado Análisis de la propuesta de legislación secundaria enviada por el Ejecutivo federal al Congreso de la Unión destaca también: “El comercializador del Estado sólo puede ser el Estado a través de sus instituciones. No hay razón para hacer a un lado a PMI, que ha recibido un amplio reconocimiento internacional por las fórmulas de sus precios y su labor de mercado. La confiabilidad y el prestigio del comercializador son elementos fundamentales en el funcionamiento del mercado petrolero internacional.” (Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1962, ya en circulación)

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