De cómo el actor Jaenada descubrió a "Cantinflas"

jueves, 18 de septiembre de 2014

MÉXICO, D.F. (Proceso).- De orígenes gitanos, el actor español Óscar Jaenada narra que viajó por primera vez a México para la audición de Cantinflas, película dirigida por Sebastián del Amo, siendo el elegido en encarnar al gran mimo de México: Mario Moreno, cuya figura ahora cobra vida en un largometraje que representará a nuestro país durante los premios Óscar 2015.

El rodaje de Cantinflas se efectuó en 2013 y le resultó duro a Jaenada, ya que las críticas negativas en México surgieron por doquier al trascender que sería este histrión nacido en España su protagonista (Proceso, 1915).

Cantinflas estrenó comercialmente en Estados Unidos el pasado 29 de agosto en 382 salas y, según cifras del sitio especializado Box Office Mojo, acumuló 2 millones 625 mil dólares.

El 11 de septiembre la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció que la cinta quedará inscrita para Mejor Película Extranjera en pos de la estatuilla máxima de la Meca del Cine estadunidense. El filme cuenta una parte de la vida de Cantinflas y llega a la cartelera nacional el próximo 18 de septiembre con más de 700 copias, proyectando el 16 su preestreno en el Distrito Federal.

Óscar Jaenada cuenta vía telefónica desde España que conoció México por Cantinflas, y le pareció curioso que en muchas de las entrevistas que leía sobre Mario Moreno se destacaba siempre el símil de que el cómico era México:

“No sabía a qué se referían. Y estudiar a este personaje fue una indagación de todo el sistema político y social que había en aquellos años en la República Mexicana, cuando el mimo alcanzó fama con el cine.

“Todo el devenir artístico de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), toda la importancia de un sindicato artístico que aún continúa, más ese Peladito me hicieron comprender mejor la cultura, la política y lo social de México. Creo que sí existe razón para subrayar que él era o que él es pura y duramente México.”

–¿Qué fue lo más difícil que enfrentó para recrear a este personaje de la comedia mexicana?

–Lo más complicado se me presentaba a la hora de intentar contestarme esas preguntas que también yo como actor tengo, poniéndome en su piel: ¿Cómo aguantó tanto tiempo con un solo personaje?, y ¿fue una decisión o un destino? Hay muchísimas interrogantes que me surgen sobre su personaje Cantinflas y hacia Mario Moreno. Lo difícil estaba en Mario Moreno, en ese tipo que creó al inolvidable Cantinflas.

“Me interesó más la lágrima de Mario que 100 carcajadas de Cantinflas. En el mimo había mucho dicho, mucho hecho y todo gráfico. Vi sus largometrajes hasta encontrar en la retina de su ojo el parpadeo que daba pie a su improvisación, y así pude descubrir cuando improvisaba. Entonces, al ver y ver sus cintas una y otra vez fui descubriendo al peladito. Eso es laborioso, no difícil; pero descubrir a Mario Moreno era muy complejo.”

Hay muy poca gente que hable sobre Mario Moreno, agrega, “con la credibilidad que uno necesita, hay poco documento visual en el que uno pueda ver a Mario Moreno sentado en su casa o viéndose en el espejo por la mañana sin saberse grabado”. Y su reto fue “encontrar” a Mario Moreno, cuestionándose: “¿Por qué en su casa iba todo tan mal?, y más tarde: ¿Cómo es que llegó tan lejos?”

–¿Qué le significa el filme Cantinflas para su carrera?

–Aún no lo sé. Este mundo del actor también te da muchas incógnitas y el futuro no es como la universidad. No es cosa de que de primero pasas a segundo y luego a tercero. Aquí no se sabe. Todo puede pasar.”

Lo que sí –confía el hispano—es que anhela que la película sea vista por mucha gente, “pues Mario Moreno y Cantinflas fueron mundialmente conocidos”.

Comentarios