Roberto Alcántara, el empresario consentido

martes, 2 de septiembre de 2014

Por ser consentido del presidente de la República, al empresario Roberto Alcántara Rojas se le perdona todo –como el caos que provocó una de sus empresas en las casetas de Capufe con la operación del cobro electrónico de peaje mediante el sistema IAVE– y se le concede todo –tal es el caso de contratos de obra por miles de millones de pesos, algunos de ellos plagados de irregularidades. Está destinado a convertirse en empresario modelo del “nuevo México”.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Roberto Alcántara Rojas tiene la gracia presidencial para convertirse en el empresario del sexenio. En menos de dos años de la llegada a Los Pinos de su paisano y cofrade Enrique Peña Nieto, la estructura y recursos gubernamentales puestos a su servicio lo han apuntalado como el exitoso hombre de negocios en México que ha comenzado a invertir en el extranjero.

El favoritismo para asignarle el cobro del peaje en la red carretera de Caminos y Puentes Federales (Capufe) con una licitación de fachada que pasó por encima de la normatividad le garantizó para el resto del sexenio recursos en sus nuevas aventuras económicas dentro y fuera del territorio. Con 100 millones de euros de inicio, empezó a invertir en España y se asoció a empresas de ese país con la esperanza de beneficiarse de la millonaria inversión en infraestructura anunciada por Peña Nieto.

El caos que se vivió en las casetas de Capufe durante la primera semana de agosto con el cambio de operador del cobro electrónico mediante el sistema Identificador Automático de Vehículos (IAVE) expuso la protección que goza en el gobierno de su amigo el presidente. Ambos forman parte del llamado Grupo Atlacomulco, del Estado de México.

La inconformidad de miles de automovilistas que a partir del 1 de agosto ya no pudieron utilizar su tarjeta IAVE también puso al descubierto la inexperiencia que Caminos y Puentes Federales pasó por alto, entre otras faltas, para declarar al consorcio que encabeza Alcántara ganador de la licitación internacional para administrar el sistema de telepeaje durante los próximos cuatro años... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1974 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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