"Obras cosméticas" provocan caída de muro del siglo XVIII en Querétaro

jueves, 22 de enero de 2015
QUERÉTARO, Qro. (apro).- Las obras de embellecimiento que realiza el gobierno municipal en el centro de esta ciudad provocaron que un muro del siglo XVIII, que forma parte del histórico templo de La Cruz, se desplomara. Se trata del muro que tiene el agujero del “cañonazo de la República”, conocido así por mostrar la oquedad provocada por una bala de cañón por donde ingresaron las tropas republicanas al Templo de La Cruz, donde se refugiaba el emperador Maximiliano de Habsburgo. “Es el vestigio que tenemos del Segundo Imperio, le tenemos mucho respeto a este espacio por varias razones, lo que implicó la caída de Maximiliano, las tropas que entraron”, dijo el delegado del Centro Histórico, José Niembro Calzada. El muro colapsó a lo largo de diez metros, después de que el gobierno del priista Roberto Loyola Vera decidió retirar unas jardineras de cemento, además de utilizar maquinaria pesada en la zona, sin apuntalarlo. “Por fortuna no es tan grave, malo que se nos hubiera caído alguna torre de una iglesia”, expuso Niembro Calzada, quien ha estado al frente de la obra denominada “Restauración del Camino Real de Tierra Adentro”. Sobrino del gobernador José Eduardo Calzada Rovirosa, el delegado del Centro Histórico aseguró que todas las autoridades involucradas con el patrimonio cultural estaban enteradas de los problemas del muro y nunca hicieron nada. “Todas las áreas de gobierno que están involucradas en el patrimonio, todas tenían conocimiento de lo sensible que estaba este muro, de tiempo atrás, y como parte de los procesos de obra, venía el reforzar y apuntalar el espacio”, puntualizó. Sin embargo, el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Manuel Naredo Naredo, rechazó que ellos tuvieran información de una posible caída del muro, porque lo hubieran protegido. “Si hubiera sido tan inminente, pues evidentemente hubiésemos tenido una acción sobre el particular”, afirmó. También reveló que el gobierno municipal no tenía autorizada ninguna obra sobre el muro. La autorización, aclaró, fue para las obras de ampliación de banquetas que se realizan en esa zona. “Los arquitectos me van a presentar un informe y un dictamen, en el informe vendrá la relación que ellos tuvieron con los realizadores de la obra sobre el cuidado que debía tener el muro. No es mi interés ocultar información sobre el particular”, dijo. Naredo refutó lo dicho por Niembro Calzada al sostener que él no conocía de indicios sobre la posible caída de esa barda. El delegado del INAH informó que en breve emitirán un dictamen técnico y deslindarán responsabilidades por la caída del muro que ahora alberga una Unidad Deportiva administrado por el gobierno estatal. Por lo pronto, la obra sigue, con la restricción de trabajar junto al resto del muro, que fue apuntalado de manera improvisada por los trabajadores que trabajan en la ampliación de banquetas y colocación de empedrado en el lugar. No es la primera dificultad que pasa el gobierno municipal en la zona, la falta de información y consenso con los vecinos, ha provocado manifestaciones y también cierres de calles en distintos momentos. El alcalde, Roberto Loyola Vera, tuvo que solicitar 65 veces disculpas, según reveló, por realizar la obra sin el consenso de los habitantes del lugar.

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