Sinéad O’Connor escribe carta suicida: 'No le importo a nadie”

lunes, 30 de noviembre de 2015
MÉXICO, DF (apro).- La cantante irlandesa Sinéad O’Connor publicó una serie de mensajes suicidas en su cuenta de la red social Facebook. “Las últimas dos noches han podido conmigo. He tomado una sobredosis. Es la única forma de que se me respete. No estoy en casa, estoy en un hotel en Irlanda, con un nombre falso. Si no estuviera escribiendo esto, mi familia y mis hijos no se enterarían”, escribió la noche del domingo. La policía irlandesa llegó a tiempo para evitar el suicidio de la cantante de 48 años de edad. En su carta de despedida, O’Connor plantea: “Hay un límite en lo se puede esperar que una mujer soporte. Lo que me hicieron esta semana fue de una crueldad absoluta. Por parte de mi marido, mi familia, St Pats y An Garda Siochana (la policía nacional irlandesa), mi hijo, Jake y Donald Lunny y Angela Singleton, por parte de la novia de mi hijo, sus amigos... Después de todo lo que pasé, lo que hice sola a la fuerza... Fui castigada por tener que atravesar esto desde la cirugía a la que me sometí el 26 de agosto. O desde que Shane se enfermó en marzo, esta semana me quebró. La retención de mis bebés, sin ninguna razón, por parte de sus padres, Frank y Donald, y por parte de Jake y el resto de mi familia, es una sucesión de traiciones horrorosas. Y está pasando desde la cirugía. Las dos últimas noches me destruyeron. Sufrí una sobredosis. No hay otra manera de conseguir respeto. No estoy en casa, estoy en un hotel, en algún lugar en Irlanda, bajo otro nombre. “Si yo no publicara esto, mis hijos y mi familia ni siquiera se enterarían. Podría estar muerta durante quince días sin que ninguno de ellos se moleste por mí ni un minuto. Podría ya estar muerta aquí hace semanas y ellos nunca se hubieran enterado. Porque, al parecer, soy escoria y merezco ser abandonada y tratada como mierda, justo cuando me sacaron el útero y los ovarios y mi hijo está terriblemente enfermo. Soy una madre y persona tan podrida y horrible, que me quedé sola. Aullando y llorando por semanas. Y todos ellos me dijeron que me vaya a la mierda. Soy invisible. No le importo a nadie. Nadie se acercó. Morí un millón de veces con ese dolor. Así que sí... Le agrado a los extraños... Pero mi familia no me valora en absoluto. Ellos no se enterarían que morí hace semanas si yo no les estuviera informando ahora. “Bien hecho chicos, finalmente se deshicieron de mí. Siento que no haya sucedido antes. Soy una idiota. Cuando planearon llevarme lejos de mis bebés, ¿también planearon volverme loca? ¿Era la última gota? ¿Cómo van a justificar las razones de mi muerte? Asegúrense de decir la verdad. Barry, ellos no lo harán. Eres el único que me conoce a mí y conoce la verdad. Por favor, ponte de mi lado y dila. No puedo jugar al Twister. A mis hijos no les importa si yo vivo o muero, de todos modos. Tampoco a sus papás. Ni a nadie. No le hagan esto a una mujer otra vez. Que esta sea su lección. Sobreviví cuando John Waters lo hizo... No puedo sobrevivir con Jake haciéndolo”. En diciembre de 2011, después de cumplir 18 días de casada, Sinéad O’Connor anunció su separación: “El divorcio fue lo mejor para mi exesposo Barry Herridge porque yo soy muy peligrosa para él, porque consumo drogas y eso se contrapone con su trabajo como consejero en terapias de rehabilitación”. La cantante tiene cuatro hijos: Jake Reynolds, con su primer esposo; Róisín Waters, con John Waters, columnista de The Irish Times; Shane, hijo de Dónal Lunny, músico y productor irlandés, y Yeshua Francis Neil, hijo de Frank Bonadio. En 1990 se publicó su disco I Do Not Want What I Haven't Got, que contenía su mayor éxito hasta el momento, Nothing Compares 2 U, canción escrita por Prince. La cantante no tendría un álbum ni un sencillo tan vendido como ese año. No obstante, sí saldría en las primeras planas de los periódicos por sus constantes desafíos, peleas y escándalos públicos. Uno de los más emblemáticos ocurrió en 1992, cuando la cantante rompió una fotografía del Papa Juan Pablo II en el programa Saturday Night Live. Este gesto provocó una ola de desaprobación y abucheos por parte de católicos y sectores conservadores. Dos años antes, la cantante se negó a que se cantara el himno estadunidense en uno de sus conciertos. En últimas fechas se ha dedicado a atacar a otros artistas, entre ellos Miley Cyrus, Justin Bieber, Lady Gaga y Kim Kardashian. Sobre Cyrus dijo: “El mensaje que envía al mundo es que prostituirse está bien”.

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