El DJ Ricardo Reyna, rey del "tribal", en Colombia

domingo, 26 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Participó en la banda sonora de la película El paraíso, producida por Diego Luna y Gael García en el 2014; ha incursionado con sus temas por sellos discográficos internacionales como Pacha Recordings (Ibiza), Muzik Xpress (Uruguay), S2G (Alemania), Suite Music (México), Molto (Italia), y aún hay más… Nacido un lunes 25 de mayo de 1980, Ricardo Reyna es un DJ (disk jockey) mexicano quien ha fundado una casa disquera para impulsar nuevos talentos de la escena de la música electrónica en nuestro país, y ahora se dispone a llevar sus proyectos de beat latino por Colombia. “Soy totalmente independiente y es necesario tener el trabajo editado, así como también poder firmar y apoyar a varios compañeros del ramo. Yo empecé tocando de todo: cumbias, norteñas, banda, reggae, reggaetón, balada, huaracha… Los DJs, somos parte medular de la industria discográfica.” Tras lograr mantenerse más de un año en los primeros lugares del mundo tecno-latino en Centro y Sudamérica, Reyna promete coronarse con una ambiciosa gira que contempla los lugares clave del circuito colombiano. Cabe mencionar que este artista capitalino fue la figura central del concierto 40 Principales Colombia 2014. “Recuerdo que cuando me mandaron la invitación a los 40, me dijeron que iba al final; entonces pensé que al terminar el evento estaría solamente poniendo música para amenizar el after show (después del espectáculo); mi sorpresa fue cuando durante el concierto, los grupos y DJs invitados mencionaban mi nombre, entonces el presentador me indicó:  ‘Mira marica, cuando veas que baja la mega esfera (una luna) y mencione tu nombre, sales corriendo al escenario’.” En aquel instante, supo que era él quien cerraba el festival con “Hasta que salga la Luna”. (ver https://www.youtube.com/watch?v=7wogL9AT_UE) Ahora, Ricardo Reyna se presentará en 10 distintas sedes colombianas, iniciando en Bogotá la siguiente agenda: 16 de abril, en Sundance; 18, B-Day John Paiza (Armenia); 25, La Kasa (Acacias) y 30 de abril, Mansion Rooms (Cali). Mayo 2, Esoud Festival (Bucaramanga); 3, Infinity (Bogotá); 9, Ibagué (Tolima); 15, Fragma (Cartagena); 16, Kilymandiario (Barraquilla), y 17 de mayo Paradise (Yopal). Creador “tribal” ¿Y qué más es Ricardo Reyna? Pues ni más ni menos que el creador del tribal, popularizado de manera masiva por 3Ball MTY, motor de toda una moda en México y de Latinoamérica, uno de los exponentes del estilo casero del house más representativo de nuestro país. Pocos han logrado los vuelos e importancia como este joven que se muestra sencillo y concreto en su carrera, asegurando percibir el mood (humor) de la gente y como un adivino, complacer a las masas. “Soy como un psicólogo del público, sé cómo se siente la gente en los festivales y encuentros de DJs, porque también soy espectador, y como tal siempre estoy muy atento de lo que ponen quienes me preceden en el escenario, y de esa manera sé cómo voy a entrar. “Por ejemplo, si algún DJ tuvo a los presentes bailando y brincando todo el tiempo, seguramente para el turno siguiente estarán cansados y saturados, entonces me conecto con su energía y fluyo de manera automática para darles un poco de calma, hacerlos bajar el ritmo y encadenarlos en la música para ir subiendo más y más, me gusta tener a la gente feliz y siempre lo he conseguido.” Reconoce a Roger Sánchez y Nortec parte de sus influencias para haber creado el tribal. “Me gusta mezclar música folclórica latina con el beat (ritmo) de la disco, ahora me distingo precisamente por hacer fusiones arriesgadas más que simplemente poner los éxitos de moda.” Reyna lleva su talento cargando en una USB (“los tiempos han cambiado, antes cuando me iba de gira cargaba una mochila con discos compactos e incluso con discos de acetato”). Entre sus logros destacan: nominación como Mejor DJ Productor en 2010 y 2011; premio Nuevo Talento DJ 2012 en México por la revista DJ Concept. Fue acreedor también del galardón al DJ Productor 2011 y Mejor DJ House 2012–2013 por la Expo DJ World en la Ciudad de México. Sus jits “Hasta que salga la Luna”, “La Sabrosa”, “Let Me Take You”, “Rocking to the beat”, “Monique” y remixes (remezclas) como “Mangusta”, “She Danced” (“Ella danzó”); “Bahía”, “Southamerican” y otros, lo han destacado en el mundo del rave latino. (oír: https://soundcloud.com/djricardoreyna) Habla del tribal: “Buscaba un sonido muy personal que expusiera mis raíces; caminando por el Zócalo capitalino me quedé escuchando y viendo a los danzantes mientras hacían sus rituales y limpias. En ese momento comenzó a dar golpes en mi cabeza el beat… “Me quedé pensando que si en ese entonces danzaban y hacían rituales, ¿por qué no podíamos seguir con esa proyección musical de nuestras raíces?; y si la música y el ser humano están tan desarrollados, ¿por qué no hacer esta música con los sonidos de nuestra época y llevarlos a la discoteca como un estandarte de identidad?” Claro, añade, “de manera comercial y con una fusión latina”. Ya por 1990 en Nueva York Danny Tenaglia, Junior Vasquez, Deep Dish, Eric Kupper (también conocido como K-Scope) y Murk, entre otros,  experimentaban la fusión de la música del mundo con la música house (incursionando de manera muy insipiente en el género que fue llamado en su tiempo Tribal House), expuesto de manera underground por el fugaz sello disquero Tribal America Records, que lanzó al mundo mixes para el sub sello europeo Tribal Reino Unido. Aunque no se descubre el hilo negro en cuanto a tendencia, sí podemos decir que en la primera década del nuevo milenio, Ricardo Reyna de manera genuina tiene una experiencia musical que impactó en Monterrey, Nuevo León, desatando desde una loca moda y hasta postura popular, comenta: “Antes, cuando lo hice, era más instrumental, con una integración de cánticos; pero cuando se hizo más popular con otros di yéis, comenzaron hasta hacer canciones tribal.” Considera a Colombia su “segundo hogar debido al recibimiento, apoyo y éxito obtenido en el país cafetalero”. Entre Sundance y Yopal, los colombianos bailarán hasta que se oculte la luna.