La célula española del Cártel de Sinaloa

miércoles, 29 de julio de 2015
Pese a que la policía española puso al descubierto la complicada ingeniería financiera para lavar dinero del Cártel de Sinaloa llevada a cabo por el abogado Joan Piqué, la condena para el catalán y sus coacusados resultó escandalosamente baja tras 11 años de juicio: un año de prisión. Sólo para ello sirvieron las pruebas de que el cerebro financiero de la operación criminal tenía vínculos –incluso vía Panamá– con narcotraficantes sinaloenses y había armado una compleja trama de blanqueo con una veintena de empresas, entre ellas Monex, utilizada por Enrique Peña Nieto cuando era candidato presidencial para repartir dádivas a cambio de votos. MADRID (Proceso).- El pasado 8 de abril la Audiencia Nacional dictó sentencia contra 19 españoles radicados en Madrid y Barcelona, por su responsabilidad en una trama de lavado de dinero del tráfico internacional de cocaína del Cártel de Sinaloa y de sus socios colombianos. Entre los sentenciados destaca el abogado Joan Piqué Vidal, presentado en el fallo judicial como importante miembro de la célula de Barcelona y cuya asesoría permitió crear un entramado financiero de 26 sociedades para el movimiento del dinero sucio. De los 236 millones de euros que la organización blanqueó durante tres años en México, Estados Unidos y España, los acusados lavaron aquí 78.4 millones. En esta red de sociedades, el papel principal en la célula catalana lo tuvo uno de los promotores más conocidos del espectáculo mexicano: Guillermo Ocaña Pradal, relacionado con Héctor Beltrán Leyva,­ El H, cuando éste aún formaba parte del también llamado Cártel del Pacífico. Los expedientes judiciales en España y México señalan en esta sociedad a los narcotraficantes Mauricio Bernal Palacios –colombiano detenido y extraditado a Estados Unidos– y al mexicano Pablo Lorenzo Ampudia Bernal, entre otros. Ocaña, señalado en la sentencia como “acusado en rebeldía” (prófugo), “utilizaba la contratación de cuentas corrientes por parte de sociedades en las que se depositaban fondos procedentes de inversiones inexistentes, que posteriormente transferían (junto con dinero sucio) casi en su totalidad a casas de cambio en México, en concreto a Monex Casa de Bolsa, Monex Divisa e Intercam Casa de Cambio, mediante la oficina de representación en España de Bank of America con el concepto de “Inversión Inmobiliaria-Cartera Tarraco”. El grupo Monex estuvo implicado hace tres años en el escándalo relacionado con la entrega de tarjetas bancarias a cambio de voluntades electorales durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2021 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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