A sus 80, Óscar Chávez festeja 18 años de conciertos en el Auditorio Nacional

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Jorge Buenfil, David Haro, Rafael Mendoza y el grupo Panteón Rococó acompañarán al compositor y cantante Óscar Chávez en su festejo de los 18 años de presentarse, año con año, en el Auditorio Nacional. El intérprete de música popular mexicana y latinoamericana confiesa que le da mucho gusto, “ya que nunca esperé cumplir tantos años de faena en un lugar”. El también exponente de canciones de protesta ofrecerá hoy 29 de agosto un concierto, a las 20 horas, en el gran recinto del Paseo de la Reforma de la Ciudad de México. “¿Qué puedo decir? Ahora a mis 80 años voy festejar 18 años en el Auditorio Nacional, y ¡qué bueno!”, dice en entrevista. --¿Al ser humano Óscar Chávez qué le ha brindado la música y toda esta carrera que lleva recorrida? --Satisfacción. Estar vigente en el oficio de cantar, y realizar lo que me gusta. Yo nunca efectuó complacencias. Siempre canto lo que me da la gana. Y para esta presentación se nos ocurrió una idea muy afortunada: a través de internet le preguntamos a nuestros seguidores qué les gustaría oír y nos contestó mucha gente, así que de alguna manera nos organizaron el repertorio. --¿Qué canciones son las que más le piden? --Siempre me piden la de Macondo, la cual está dedicada al libro del escritor Gabriel García Márquez, Cien años de soledad; una mía que se llama Por ti, una vieja canción del siglo XIX que se llama Mariana. La del Che, La casita y otra mía que me da mucho gusto, Se vende mi país. --Esta última es emblemática, ¿verdad? --Sí, se ha convertido en una crítica obligada. Ahora voy a cantar un par de parodias, algunos boleros, canciones románticas, en fin, el programa está bastante variado. --¿Cómo es que decide invitar a otros músicos a sus 18 años en el Auditorio? --Bueno, a Rafa y a David porque nos conocemos hace muchísimos años, somos de la misma onda, como dicen los chavos, y Panteón Rococó porque ellos grabaron hace tiempo una canción donde me mencionan a mí, tuvieron ese  detalle y me invitaron hace poco a la Arena de la Ciudad de México a cantar ese número con ellos, y fue muy halagador  y una bonita experiencia. --¿Cómo se puede siempre estar vigente? --Peleando tu lugar, peleando tus razones para cantar y componer y estar sano. Leo mucho, teatro, poesía, novela y ensayo. Leo de todo. Le debo tanto a muchos escritores y poetas maravillosos. ¡Qué mejor manera de aprender que con estos señores!, y hay muchos en nuestra lengua. --¿Cómo escoge las canciones para grabar? --Lo que más he grabado y cantado es la música tradicional mexicana y luego la música tradicional latinoamericana. He andado de metiche en todos lados. Grabé un disco de tangos prohibidos, grabé un disco recordando esa tragedia de la guerra civil española, he realizado acetatos con música de muchos estados de la República, Guerrero, Oaxaca, en fin. Es prodigiosa la riqueza de nuestro país. --¿Usted investiga la música de cada estado o lugares del país? --Repito, la riqueza musical es prodigiosa en nuestro país y cada región de nuestra nación es insólito lo que tiene. Vivimos en un país no de una cultura, de varias culturas, y  por fortuna eso hace que sea muy rica nuestra historia, no nada más de la música, en muchas cosas, las cuales no toman en cuenta los mediocres estos que nos gobiernan, pero bueno… --¿Se considera un antropólogo de la música de México? --No, pero he acudido a muchos antropólogos. Por supuesto yo estudio e investigo lo que pueda. La cantidad de información es mucha, y todo mundo tiene acceso, nada más hay que saber encontrarla. Hay muchas investigaciones publicadas de etnólogos, antropólogos, en fin. --¿Cómo empieza a tener ese contacto con la música que quiere estudiar e interpretar? --Acudo a todo, a la literatura relacionada con el tema musical, a viejas grabaciones, y a veces acudo a la memoria de las personas. --¿Qué le preocupa precisamente de toda esta variedad de música que tiene México y que caracteriza a cada región del país?, ya que no le  importa a los gobiernos conservarla. --Es muy doloroso ver que lo último que le importa a los gobiernos en realidad es la cultura. Por lo cual, la música de cada estado o pueblo se va perdiendo, se va perdiendo nuestra  identidad y muchos valores en general.  Quiero ser optimista: la música a pesar de todo se defiende, se defiende sola, aunque no la tomen en cuenta las televisoras, las radiodifusoras y las disqueras. “El país está mal” --A los largo de los años, ¿cómo ha visto ese deterioro de los valores y también el poco apoyo a la cultura? --Está muy mal este país, todo es un caos, a donde voltee uno, ¡qué terrible!, ¡qué doloroso! Vamos para atrás. --¿Es peor cada vez la situación del país? --Sí, porque hay problemas muy serios, el crecimiento demográfico es bárbaro, es mucha la gente que se va de nuestro país porque no tiene trabajo, ¡qué trágico! Vivimos el olvido criminal de la educación, la salud, y es bestial el olvido de lo que es la cultura de nuestro país. Existe mucha pobreza. Es una miseria bárbara ante la incapacidad evidente de los gobernantes y su mediocridad sin límite, y no hay a quién irle, es realmente lamentable. --En estos momentos, ¿qué es lo que más le preocupa de México? --La corrupción, y hablando de la educación y la salud, es tal la cantidad de gente muy joven que no tienen trabajo, que da mucha tristeza. “Esta nación debería tener 32 universidades como la UNAM”. --¿Qué opina que los políticos siempre dicen que la cultura va a salvar al país y no hacen nada por ella? --Son unos cínicos, sólo andan cuidando su pinche salario, no tienen vergüenza, escrúpulos ni honestidad. --Usted habla de política en sus canciones, ¿cómo surge eso? --Bueno, Se vende mi país yo siempre la he tenido como un reflejo muy actual, nunca caduca. Parece que la hice ayer. Dentro del canto popular, siempre va implícita la canción contestataria. Ya nuestra canción tradicional, nuestro folclor lo lleva, así que no estoy haciendo nada nuevo. Yo canto canciones de protesta de la Colonia, canciones contra los virreyes, entonces no estoy inventando nada, pero sí es importante ejercerla, no dejarla de usar. “La canción es una herramienta maravillosa para opinar, para decir lo que te gusta o no te gusta, lo que detestas. Cuando empecé a cantar, grabé muchas canciones populares, mucho corrido que conllevaba una protesta, corridos de la Independencia, de la Reforma y por su puesto de la Revolución”. --También ha rescatado el bolero, ¿por qué?, ¿qué ve en el bolero? --Observo que hay una tradición riquísima en cuanto a bolero de México, tiene una gran calidad y es muy poderoso. --¿Es difícil incursionar en tantos géneros musicales y ritmos como usted lo hace? --Afortunadamente tengo un gran repertorio. He grabado más de 100 discos, a donde quiera que voy a cantar siempre encuentro en mi repertorio algunas canciones que tienen que ver con el lugar. Que la gente reconozca la melodía que es de su lugar, es muy bonito. Señala que como autor, ha creado unas 200 canciones. --¿Qué lo inspira a seguir escribiendo, componiendo? --Es muy divertido en toda la acepción, es muy rico, no se me ocurre otra palabra. Es un goce realizar lo que te gusta. Sobre los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, opina: “¡Qué doloroso que sucedan esas cosas!, no nada más en Ayotzinapa, son miles y miles de muertos que hay en México y miles de desaparecidos”. --Después del movimiento estudiantil de 1968, ¿ha visto más violencia por parte del Estado? --Cada época es distinta, no se puede comparar. Pero no te alcanza la vida para denunciar todo lo que hay. Podría elaborar una parodia diaria. --Y por último, ¿cómo resumiría este instante de su vida, a sus 80 años? --Se hace lo que se puede. Conocí bien en sus últimos años a El Piporro, Eulalio González. Y un día le manifestaron: ‘¿Qué se siente llegar a viejo?, ha de ser feo llegar a viejo’, entonces, contesto: “Es más feo no llegar a viejo’.

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