Jonás Cuarón, bajo lupa por su cinta sobre la migración

lunes, 14 de septiembre de 2015
Jonás Cuarón está en la mira con su segundo largometraje Desierto. Gira en torno a la migración, la cual considera “un fenómeno que ha existido toda la vida”, resalta; pero ahora como es temática principal en Europa, y con la lucha del aspirante republicano a la presidencia en Estados Unidos, Donald Trump, la película ha causado polémica al denunciar el racismo que padecen los ilegales tras cruzar la frontera. La conocida revista estadunidense The Hollywood Reporter, con fecha del 11 al 18 de septiembre, destaca a Jonás en su lista de los 10 jóvenes prodigios del cine en los encuentros de Toronto y Sundance, y a Desierto, protagonizada por Gael García Bernal, dentro de las 10 películas más solicitadas en la 40 edición del Festival Internacional de Cine de Toronto, que inició el 10 de este mes y finaliza el 20 de septiembre. La novedad es que Desierto (México-Francia, 2015), que se estrena a nivel mundial el 13 de septiembre en el Elgin and Winter Garden Theatre Center de la urbe canadiense, en proyección especial del festival, cuenta con estos productores: su papá, ganador del Óscar por mejor director con Gravedad, Alfonso Cuarón; y su tío, el también realizador Carlos Cuarón, nominado al Óscar por guión de Y tu mamá también, dirigida por Alfonso. En entrevista, antes de partir a Toronto, se le pregunta a Jonás qué le parece que en este momento tan delicado con respecto a la migración estrene su largometraje sobre dicho tema. Explica que creó el proyecto “porque para mí es un tópico muy arquetípico y universal, pero da la casualidad que se habla mucho de ello en Estados Unidos y Europa, aunque desde hace seis años empecé escribir la historia y ya era tan relevante como ahora”. Desierto se proyectará luego en Londres, Inglaterra. La cinta es un thriller donde Moisés (García Bernal) cruza el desierto entre México y Estados Unidos con un grupo de indocumentados en busca de una nueva vida. Por el camino, un vigilante estadunidense, el agente racista Sam (Jeffrey Dean Morgan) los descubre y persigue desenfrenadamente. En el contexto del desierto fronterizo, Moisés y Sam sostienen un enfrentamiento letal, cada uno desesperado por sobrevivir y escapar del desierto que amenaza con consumirlos por completo. Carlos Cuarón dice a Proceso que no sabe qué dirá de Desierto el primer ministro de Inglaterra, David Cameron; sólo destaca que Jonás “realizó un guión y una cinta muy inteligentes donde el tema se aborda a través de una película de acción que no busca aleccionar sobre una realidad que se vive”. –¿Cómo surge el filme con este tópico y lo plasma a modo de thriller? –se interroga a Jonás. –Desde hace seis años me interesaba rodar un largo con un solo personaje y mucha acción, que acabara de manera metafórica y que fuera visualmente casi alegórica, tocando varios temas. A la par viajé con mi hermano a Arizona, en Tucson nos dieron un tour del consulado y en ese momento estaba muy clavado con el fenómeno migratorio. Así se dio todo. –¿Qué les preocupa de que mexicanos salgan del país a trabajar? Carlos, realizador también de Rudo y cursi, ataja: –Tenemos un país que no ofrece oportunidades. Me preocupa que salgan. Y en el caso concreto de este gobierno, ha demostrado ser un bombero pirómano con un serio problema de mitomanía crónica. Interviene Jonás, cuyo primer largometraje fue Año uña (México, 2007), y escribió junto con su padre Gravedad: “En Estados Unidos y Europa usan mucho la palabra problema cuando se refieren a los migrantes, y a mí me interesa que se vea más lo que ha generado que la gente deba emigrar, porque ahí está el conflicto.” Carlos comenta sobre el candidato Trump: “La gran ironía es que su mamá era inglesa y se quedó en Estados Unidos con visa de turista, hasta que se casó con su papá y se hizo gabacha. Entonces, marca mucho la miopía de un empresario de 70 años que quiere ser presidente; pero el tipo va en serio, no lo podemos tomar a la ligera porque ya vimos cómo está jalando gente.” Según Jonás, “es impresionante la cantidad de periodistas y políticos que llevan esa retórica, se me hace peligroso porque al fin y al cabo ese tipo de discursos puede empujar a la gente a cometer ciertas acciones intolerantes”. Recuerdan incluso que Jeb Bush ya usó los términos anchor baby en una entrevista, donde dijo que debería haber más control para evitar que madres embarazadas crucen la frontera y tengan hijos en Estados Unidos. “Es la retórica política. Como ven que Trump está ganando muchos puntos y ya le lleva 20 a Bush, los otros se están apropiando de ese discurso, el cual es totalmente intolerante. Va en contra de la fundación de su propio país. Es como estúpido”, expresa Carlos. Jonás relata que para Desierto efectuó una ardua investigación y también recorrió el desierto durante tres años, no sólo para hallar la locación, sino para encontrar las distintas geografías que el desierto mismo ofrece. Filmó en Baja California Sur. En el guión también intervinieron su papá y su tío Carlos: “Siempre los busco para que me den sus consejos y comentarios, ya que son dos cineastas que han trabajado mucho y, obviamente, por ser familia, confío en ellos. Se los agradezco y es muy divertida la relación. Los gozo.”

Comentarios