Fortuna de las 62 personas más ricas del mundo crece 500 mil mdd en un lustro

lunes, 18 de enero de 2016
MÉXICO, DF (apro).- En el año 2015, las 62 personas más ricas del mundo (53 hombres y 9 mujeres) concentraron más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad –3 mil 600 millones de personas–, ya que su fortuna creció 500 mil millones de dólares en los últimos cinco años, aseguró la organización Oxfam. En un informe titulado “Una economía al servicio del 1%”, la organización no gubernamental internacional recordó que la tendencia a la concentración de las riquezas mundiales se acelera: en 2014, 80 personas –18 más que este año– acumulaban riquezas equivalentes a 50% más pobre del mundo, mientras que en 2010 la fortuna acumulada de las 388 personas más ricas del mundo igualaba la de la mitad más pobre de la humanidad. Según Oxfam, México es un caso paradigmático de los multimillonarios, cuya fortuna creció al amparo del Estado. Agrega que la riqueza de Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Bailleres y Ricardo Salinas Pliego, los hombres con mayor fortuna del país, pasó de representar 2% del PIB en 2002 a 9% en 2014. “Una parte importante de la fortuna de estos cuatro individuos proviene de sectores que fueron privatizados, otorgados por concesiones y/o regulados por el sector público”, destacó. El informe retomó las cifras del Crédit Suisse, según las cuales el 1% de las personas más ricas del planeta conserva ahora más riquezas que el 99% restante, mientras que la mitad de la población más pobre del mundo vio fundir sus riquezas acumuladas de mil millones de dólares. “Nadie puede negar que los grandes ganadores de la economía mundial actual son los más adinerados. Nuestro modelo económico está sesgado a su favor, una tendencia que parece intensificarse. En lugar del chorreo esperado en las capas inferiores de la población, los ingresos y las riquezas se ven aspirados a un ritmo alarmante por esa élite”, denunció Oxfam. Según la organización, el ingreso promedio del 10% más pobre de la humanidad creció en menos de tres dólares anuales en los últimos 25 años. Esto representa cerca de cinco centavos de dólares por semana. El verano pasado, el economista Gerardo Esquivel elaboró un informe para Oxfam México, en el que subrayaba que el 1% de los mexicanos más ricos acaparaba 43% de las riquezas del país y que la fortuna de los cuatro multimillonarios más adinerados del país creció 5% anual entre 2005 y 2014. Esquivel señaló que la fractura de la desigualdad se incrementa de manera vertiginosa en México desde la década de los años 90, pues las riquezas del país se concentran en un número de personas cada vez más reducido, mientras que el número de pobres se incrementa. “En Brasil y México, las poblaciones indígenas están afectadas de manera desproporcionada por la destrucción de sus tierras tradicionales, los bosques son destruidos para la explotación minera y la agricultura intensiva”, insistió Oxfam. De acuerdo con su análisis, el modelo económico actual incrementa los rendimientos del capital al detrimento del trabajo. En otras palabras, el capital se desconectó del trabajo y crece a través de intereses, dividendos o beneficios no distribuidos a un ritmo más elevado que el crecimiento de la economía. Así, uno de cada cinco multimillonarios amasó su fortuna en el sector financiero. En el seno de las empresas, Oxfam observó que los salarios de los directivos y empleados de alta responsabilidad se dispararon desde 2009 a escala global, mientras que los ingresos de los asalariados de base se estancaron. La organización lamentó que los más ricos escondan sus riquezas en redes de empresas fantasmas instaladas en paraísos bancarios, en los cuales reposarían 7.6 billones de dólares, una suma superior a los PIB de Alemania y Gran Bretaña acumulados. Al atraer capitales del mundo entero, los paraísos bancarios “empujan” a los demás Estados a reducir la recaudación de impuestos a las empresas y particulares pudientes. Con ello, protegen las fortunas de los ricos y obligan a la población entera pagar por la redistribución, a través de impuestos indirectos como el IVA. “Esta práctica mundial de optimización fiscal desangra los Estados de Bienestar en los países ricos. De mismo modo, priva a los países pobres de los recursos necesarios para luchar contra la pobreza, escolarizar a todos los niños y prevenir que sus ciudadanos fallezcan de enfermedades para las cuales existen tratamientos”, denunció la organización. Winnie Byanyima, directora general de Oxfam, presentará estas cifras a los cerca de dos mil 500 empresarios, jefes de Estado –entre ellos Enrique Peña Nieto– y líderes mundiales reunidos en el exclusivo Foro Económico Mundial que iniciará el próximo miércoles en la lujosa estación vacacional de Davos, en Suiza. Según la organización, estos líderes y multimillonarios son los que dictaron los cambios económicos operados en el mundo en los últimos 30 años –entre ellos “desregulación, privatización, secreto financiero y globalización, particularmente de la finanza”–, en una agenda política bautizada “fundamentalismo de mercado”. Oxfam estimó que “los fundamentalistas de mercado lograron imponer una legitimidad intelectual según la cual una recaudación más ligera para las empresas y los particulares adinerados es necesaria para estimular el crecimiento económico y que es saludable para todos”. Recordó que nueve de cada 10 empresas que tendrán representación en Davos tienen presencia en al menos un paraíso bancario. El objetivo de Byanyima en Davos, según la organización, consistirá en “incitar los dirigentes a mostrar que están del lado de los más numerosos y poner fin a la crisis de desigualdad que conocemos ahora”.

Comentarios