Recuerdan a Vicente Leñero en la FIL Guadalajara

domingo, 27 de noviembre de 2016
GUADALAJARA, Jal. (proceso.com.mx).- El escritor y fundador de la revista Proceso, Vicente Leñero, fue recordado la noche del sábado, en el primer día de actividades de la 30 edición de la Feria Internacional del Libro (FIL), cuando están por cumplirse dos años del fallecimiento del autor tapatío, ocurrido el 3 de diciembre de 2014. En una charla ofrecida por los periodistas Carlos Puig y Julio Patán ante decenas de personas que se dieron cita en el salón “Agustín Yáñez”, en la Expo-Guadalajara, se recordó a Vicente Leñero como un hombre sencillo y de profunda naturalidad con decenas de obras que van de la novela, al periodismo; del cine al teatro y pasan por la literatura infantil. En el encuentro se anunció la reedición de las obras del autor por parte de editorial Planeta, según dijo Carlos Puig. Julio Patán consideró que en el caso de Vicente Leñero, su obra ha sido poco valorada en el aporte a la literatura, al teatro, al cine y al periodismo en México: “Vicente fue ingeniero, novelista, editor, periodista, dramaturgo, guionista de cine y extraordinario hombre de teatro. Vicente fue uno de los grandes narradores del siglo XX y XXI, y a pesar de todo ello, él nunca se lo creyó tanto. Vicente tomaba todo con una sana y bonita ironía”, dijo. Carlos Puig destacó que Vicente Leñero era un hombre comprometido con la ética y con los estándares más estrictos del trabajo de un periodista. Habló de la novela Asesinato escrita por Leñero en 1985, y cuya principal característica -según Puig-, es que toda esa obra tiene sustento documental, en cada una de sus partes. Aclaró que en ese libro, no hay espacio para los trascendidos o especulaciones. Para Vicente la objetividad era como la santidad, “decía que nunca la íbamos a alcanzar, pero que había que chingarle, como si se fuera a lograr”. Carlos Puig recordó a Vicente Leñero con su formación como ingeniero, destacó que en ese autor persiste una especie de noción matemática, en su prosa y en sus escritos. Dijo Puig que el esquema de trabajo de Vicente Leñero era extenuante: “Leñero hacía lo que quería hacer; trabajaba todos los días, era un obsesivo con su labor, él siempre sintió que no sabía escribir, que no podía escribir, porque Leñero quería ser novelista y empezó a ser periodista. Vicente creía que el periodismo lo iba a enseñar a escribir, él lo comentaba de mil maneras y decía que si no escribía todos los días, entonces no iba a aprender”. Julio Patán mencionó que en el caso de Vicente Leñero, habría que destacar su pacto con la no ficción para entender sus escritos, “ese es el caso de su libro Asesinato (el doble crimen de los Flores Muñoz), donde Leñero narra dos asesinatos en la familia de un legendario político mexicano, ligado al PRI. En esa obra Vicente Leñero toma una nota periodística y construye una novela fenomenal”. En opinión de Julio Patán además de Asesinato, la obra de Los albañiles (1964) y Los periodistas (1978) son libros dignos de ser valorados en torno a su aporte como escritor de la no ficción.