'Proceso sigue siendo referente del periodismo sin concesiones”: Sicilia y Álvarez Icaza en la FIL

domingo, 4 de diciembre de 2016
GUADALAJARA, Jal. (proceso.com.mx).- La revista Proceso sigue siendo el referente del periodismo sin concesiones, de veracidad, un medio que tutela los derechos y es indispensable en el México de hoy, coincidieron el fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia y el extitular de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza. Sus palabras fueron pronunciadas durante la presentación de la revista Proceso, edición conmemorativa 40 años, volumen 3, dentro del marco de la 30ª Feria Internacional del Libro (FIL). Álvarez Icaza, exdirector del Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), recordó cómo se dio su primer acercamiento con la revista Proceso que fue fundada por Julio Scherer en 1976. Explicó que cuando tenía 12 años de edad, la policía al mando de Arturo Durazo Moreno allanó Cencos. Esto originó que su padre le pidiera que entregara en las oficinas de la revista un telegrama dirigido a Durazo en que se le informaba sobre la nueva dirección del Cencos y se le solicitaba que por favor no brindara “protección policiaca”. Otra de las anécdotas que compartió Álvarez con los asistentes es que su padre, quien tuvo 14 hijos, les comentaba durante la hora de la comida que les tenía “un encargo fascinante”. Eso significaba que tenía cada uno que repartir las invitaciones de prensa a los diferentes medios de comunicación de esa época. A Álvarez Icaza le correspondía entregar la correspondiente a la oficina de Proceso que se ubica en la calle Fresas. “Prácticamente el único que sacaba las cosas que pasaban era Proceso. Veíamos conferencias de prensa donde había 40 ó 30 periodistas, y no salía casi nada. Cuando vine en 2015, con la Comisión (Interamericana de Derechos Humanos) me dio exactamente ese flashazo (…) de regresar al México oscuro de hace 30 años”. Recalcó que “ha sido notable la compañía de Proceso, en términos para describir qué es lo que pasa en el país con una lectura crítica”. En ese sentido mencionó que Cencos fue allanado en dos ocasiones más, una en 1982 y otra en 1994; en esta última su padre fue a denunciar lo que sucedió al entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios. Sin embargo, su decepción fue mayor cuando se percató que uno de lo que irrumpieron Cencos estaba en la oficina del funcionario priista. Ese tipo de noticia, subrayó, sólo se publica en Proceso. “Tuve entonces esa condición de cercanía de cómo un proyecto editorial acosado por el poder, de muy distintas formas, atacando con los recursos públicos a la publicidad, atacando con el descrédito, con limitada circulación, hasta comprando todos los ejemplares para que no se leyera. Cosa que está otra vez pasando (…) esas cosas nefastas las estamos volviendo a vivir”, expresó. El también exconsejero del Instituto Electoral del Distrito Federal se refirió al semanario como “la luz en la oscuridad, es la esperanza ante la brutalidad, es la dignidad ante la indignidad y la mentira. Los 40 años de Proceso nos dan un aliciente de un proyecto de vida que ha forjado la verdad, en medio de un entorno de mentira”. Añadió que el semanario “es un proyecto independiente, con la capacidad de hablar con dignidad y no esperando el chayote y la sumisión y el silencio cómplice (…) Por eso es tan importante esa lucha contra la corrupción, contra el abuso de poder, la impunidad (…) nadie como Proceso sistemáticamente lo ha ido documentando”. En su intervención Álvarez habló de la crisis de derechos humanos que se vive actualmente, de las desapariciones forzadas que alcanzan los niveles registrados en Argentina; las ejecuciones extrajudiciales, los desplazamientos forzados, y la Ley de Víctimas que se ha convertido en una burla. Lamentó la impunidad de la que gozan los exgobernadores César y Javier Duarte, los hermanos Rubén y Humberto Moreira, Roberto Borge, entre otros, que han saqueado al erario “a manos llenas” y que dejan una gran deuda pública. “Tenemos un pacto de feudos, con señores virreyes (…) tenemos a varios de ellos en la lista VIP de Interpol (…) es la lista del horror. El fenómeno de la deuda es que (…) ha crecido de manera alarmante (…) hasta alcanzar 10 puntos del PIB en cuatro años (…) es como un Fobaproa repotenciado”. En tanto, el poeta Javier Sicilia consideró que la base del semanario es el reportaje y la veracidad. “Estamos en un régimen muy represivo, el fundamento de Proceso, el periodismo de investigación, no lo tienen otros medios, sigue siendo un ejemplo y esa es la base”, refirió. Recordó que el fundador de Proceso dio la voz a varios intelectuales, entre ellos Octavio Paz y Carlos Fuentes para que a partir del reportaje hicieran análisis de la situación. “Entonces comenzaron a escribir Octavio Paz y Fuentes que no eran susceptibles de ser corrompidos (…) ese es otros de los hallazgos de Don Julio, darle la pluma para evitar la corrupción de los intelectuales”. Agregó que a “Proceso se la ha querido silenciar de todas las maneras, el gobierno no sólo ya no les compra publicidad, sino que se las bloquea con las empresas privadas, entonces gracias a que Proceso es una gran familia (…) ha podido sobrevivir (…) Yo creo que si (tocan a la revista) saliéramos la sociedad a defender ese bastión fundamental de la verdad, que es el referente, como lo dijo Emilio, del periodismo libre en este país”. Lamentó que Proceso, su segunda casa, “esté siendo golpeada con muchos embates”. Javier Sicilia compartió que “yo le debo mucho a Proceso (…) cuando asesinaron a mi hijo, Proceso salió a dar la cara, por nosotros por el Movimiento, por mi hijo, fue fundamental en esta lucha en este Movimiento por la Paz”. Sicilia y Álvarez también recordaron la ausencia desde hace un año de otro de los fundadores de Proceso, Vicente Leñero. Por su parte, el periodista desde hace 22 años en el semanario, Álvaro Delgado hizo referencia a las palabras del fundador: “A Proceso, afirmaba Scherer, nadie absolutamente nadie le dicta una sola palabra porque tenemos historia, tenemos futuro y a diario se acredita a cara de la sociedad. La línea editorial de Proceso no ha cambiado ni cambiará un ápice. Su definición es inequívoca, frente al poder, contra el poder, pero no con el poder”. La presentación concluyó con un video en que se mostraron fotografías de eventos trágicos e históricos que se han vivido a lo largo de 40 años de historia.