El dudoso secuestro de Mohamed Morales

lunes, 15 de febrero de 2016 · 15:21
XALAPA, Ver. (apro).- Mohamed Samir Morales Álvarez, exdueño de los Tiburones Rojos y empresario acapulqueño fue “secuestrado” el pasado 9 de diciembre al salir del restaurante “Los Arcos de San Jerónimo”, en la delegación Álvaro Obregón, a donde había cenado minutos antes con Rodrigo Higuera Zogaib y Jorge Luis Mijares González, el primero su apoderado legal y el segundo colega de profesión de Zogaib. Mohamed Samir fue interceptado por un grupo de tres hombres vestidos de civil que portaban armas cortas, llegaron “cortando cartucho” y apuntando al exdueño de los Tiburones Rojos y a sus acompañantes. Sin identificarse, uno de ellos gritó ser policía federal, jaló del brazo a Mohamed y se lo llevaron en una camioneta Voyaguer dorada, la cual iba custodiada por un auto Platina rojo, según consta en la indagatoria FAST/t1/01264/15-12, de la cual Apro tiene copia. Han transcurrido 66 días y aún se ignora el paradero del exempresario que tuvo una salida polémica de los negocios deportivos en Veracruz, pues el actual dueño de Los Tiburones Rojos, Fidel Kuri, –también inmerso en escándalos—lo tiene demandado por un presunto fraude de un millón de dólares por la carta del jugador colombiano Cesar Valoyes, adquirida al Club Santa Fe de Colombia en 2009. La querella penal está radicada en el Ministerio Público de Boca del Río. Además, Mohamed Samir también tiene una orden de aprehensión obsequiada por el Juzgado Primero de Primera Instancia del Distrito de Misantla, radicado en la causa penal 14/2015, según la cual el exdueño de los Tiburones Rojos cometió un presunto fraude como contratista de obra por 10 millones de pesos en agravio de un veracruzano. Por la secrecía de la investigación y la no localización de Samir y su calidad de prófugo, la Fiscalía General del Estado (FGE) no quiso proporcionar el nombre del agraviado. El secuestro “No la hagan de pedo”, amagaron con pistola en mano los tres sujetos que se llevaron a Mohamed Morales. El que gritó ser policía federal aventó unos formatos apócrifos de la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Cuauhtémoc, en cuyas hojas venía el folio de Averiguación Previa FIZP/IZP5/T3/2581/15-11, con el nombre de Juan Ramírez Hernández como presunto denunciante. “Acudí a la coordinación territorial de Iztapalapa 5 a efecto de saber si se encontraba puesto a disposición de Mohamed Samir Morales Álvarez y al entrevistarme con el agente de la policía encargado de la guardia, este me comentó que no había ninguna persona puesta a disposición y por lo que hace a la averiguación previa FIZP/IZP5/T3/2581/15-11, este número no existe y hasta este momento se desconoce su paradero”, relató Rodrigo Higuera. Su testimonio fue incluido en la Fiscalía Especial en Investigación para Secuestros de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) en la indagatoria por privación de la libertad personal. El apoderado legal de Mohamed Morales aclaró ante las autoridades ministeriales del Distrito Federal que hasta el momento no ha existido una llamada telefónica por parte de sus captores solicitando rescate o algún mensaje intimidatorio o de alguna autoridad judicial local, estatal o federal que pueda dar razón de él. En la declaración de hechos que dio Rodrigo Higuera advierte que el restaurante “Los Arcos de San Jerónimo” ubicado en la delegación Álvaro Obregón, cuenta con tres cámaras de seguridad “al exterior” para hacer las diligencias pertinentes. Ese dato también consta en la averiguación previa rubricada por el agente del ministerio público Miguel Ángel Barrera Sánchez y el oficial secretario, Carlos Alberto Montiel. A la fecha ningún familiar ha reclamado su desaparición, según los oficios de colaboración entre la PGJDF y la Fiscalía General del (FG) de Veracruz. Los del DF pidieron a su homóloga de Veracruz que aclarara si se encontraba preso o detenido en algún Centro de Readaptación Social (Cereso) de Veracruz, pero la respuesta fue negativa. “Nosotros no lo tenemos. Le tenemos una orden de aprehensión que no ha podido ser ejecutada… sabemos que pasó algo raro en México, pero nosotros no lo detuvimos, ni está preso en Veracruz”, afirma vía telefónica Luis Ángel Bravo Contreras, titular de la FG. En los archivos de la Fiscalía ratifican que tiene una demanda penal en contra y una orden de aprehensión sin que se haya podido llevar a “efectos”, como lo aseguró desde el Congreso Local el diputado priista e integrante de la Comisión de Seguridad Pública, José Ramón Gutiérrez de Velasco. “Aquí solo llegó un documento de la Procuraduría del DF pidiendo corroborar si tuvimos o no participación en un proceso de retención del señor Mohamed Morales, la respuesta fue negativa”, explica otra fuente de la Fiscalía veracruzana. Por su parte, el diputado panista Gutiérrez de Velasco dijo el pasado 11 de diciembre a una radiodifusora y a medios locales, que Mohamed Samir había sido detenido en el Distrito Federal para ser traslado a un penal de Misantla según el oficio de colaboración para la aprehensión bajo el expediente OCJ/VER/322/15, información que después ratifico Fidel Kuri y dos días después tuvieron que retractarse. Conflictos en Veracruz Mohamed Samir Morales dejó la presidencia del Club Tiburones Rojos en junio del 2010. En un escueto comunicado se dirigió a los aficionados a los que les dijo que en el afán de no “distraer la atención de los jugadores” y debido a sus “problemas legales de índole personal” decidió alejarse de las actividades deportivas del equipo, para dedicarse de lleno a resolver el problema legal “de todos conocido, del que estoy seguro podré demostrar mi inocencia”, dijo. Los problemas a los que se refería Samir eran con la cantante Belinda, pues ambos se acusaban de diversos ilícitos –fraude, extorsión, amenazas, acoso y abuso de confianza-, los cuales se ventilaron en la prensa. La cantante acusaba a Mohamed de intentar besarla a la fuerza, de extorsionarla con publicar unas fotos desnuda y de hacerle “regalos caros” como un Porche, joyas y un millón 400 mil pesos para la promoción de un disco. Por su parte el exdirectivo de los Tiburones acusó a Belinda de abuso de confianza por no desocupar ni pagar la renta de una vivienda de su propiedad, así como de cancelar una gira con 40 conciertos y la promoción de la disquera, debido –dijo— a la “salud mental” de los papas de Belinda. Más escándalos A finales del 2014, en un restaurante de Polanco, propiedad de un empresario veracruzano, las relaciones entre el actual dueño del Tiburón, Fidel Kuri y el círculo del exdueño Mohamed Morales se hicieron más áridas. Sentados en mesas distintas, Fidel Kuri llegó con militantes priistas del Distrito Federal mientras que Fidel Herrera Borunda –hijo del exgobernador del mismo nombre- convivía con un círculo de amigos, entre ellos, el conductor de Televisa, Jorge El Burro Van Rankin. Un priista presente en dicho restaurante –quien pide el anonimato, pues tiene relaciones con ambos círculos—cuenta que Fidel Kuri y Fidel Herrera se encontraban bajo los influjos del alcohol y con un séquito de guaruras en el exterior del restaurante. Recuerda el diálogo: “Se hicieron de palabras. Los dos estaban pedos, Kuri retó a Fidel, le dijo: ‘¿Te vas a meter conmigo?’ y éste le reviró ‘tú tienes un pedo conmigo, Mohamed es mi amigo’. El diputado federal volvió al ataque: ‘Mohamed me robó, que me pague y ya, la bronca no es contigo’”. Entre empujones y golpes, el diputado federal Fidel Kuri acabó en el suelo con los lentes rotos y unos hematomas en los pómulos, mientras los guaruras intervinieron para calmar los ánimos, según consignó en su portada Notiver un día después, con una clara inclinación hacia la postura de Kuri. Meses después, en otro restaurante del DF, el exgobernador Fidel Herrera, su hijo y el propio Fidel Kuri “limarían asperezas”. De ello fueron testigos el exdiputado federal priista Rafael Rodríguez y el dueño del periódico veracruzano, El Centinela, Luis Rodríguez. La fuente que relató este encuentro y desencuentro, detalló el último mensaje de Kuri: “Seguiré mi curso legal contra Mohamed, él me robó y yo tuve que pagar”, dijo en alusión al millón de dólares por la carta del jugador colombiano que le fue cobrada a Kuri y que debió pagar el empresario disquero y deportivo. El exgobernador y su hijo solo asintieron con la cabeza. “Desde que llegó Mohamed a Veracruz siempre estuvo metido en problemas, vino huyendo de Guerrero por problemas de fraude y en el DF igual también estafó gente. Aquí al interior del club ya mucha gente piensa que igual hasta Mohamed anda huyendo de la justicia, más que tratarse de un secuestro”, expone un empleado del club Tiburones Rojos. Otro presidente por demás polémico Actualmente las riendas y propiedad del equipo Tiburones rojos es de Fidel Kuri Grajales, su hijo Fidel Kuri Mustieles ostenta la presidencia deportiva. Apenas el viernes pasado, Kuri Grajales protagonizó un escándalo al arremeter a golpes contra Edgardo Codesal, visor de la Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut), irritado luego de que en el encuentro que perdió su equipo contra el León, resultó expulsado el argentino Daniel El Keko Villalba. En tiempo agregado, al minuto 92, el político priista se paró del palco oficial para dirigirse a la zona técnica destinada al arbitraje, asistentes y demás directivos, donde a gritos la emprendió contra Codesal, quien optó por ignorarlo lo que desató más la furia de Kuri. Minutos después del zafarrancho, en visible estado de ebriedad, Fidel Kuri fue entrevistado por el programa deportivo La Última Palabra, en donde llamó “mariconcito” a Edgardo Codesal y con balbuceos dijo que si lo iban a sancionar, él acataría el castigo. A media semana, Kuri Grajales se hizo de palabras, esta vez, con el dueño de Chivas y de la empresa Omnilife Jorge Vergara. Éste último dijo a una televisora que la actuación de Kuri daba “pena ajena” y que debería ser sancionado de forma ejemplar por el organismo rector del fútbol mexicano. La respuesta llegó al día siguiente, a través de Televisa al final de un encuentro de la Copa MX. Kuri le recordó a Vergara que él al menos agrede a árbitros y defiende su equipo, y no como el dueño de Chivas que ha entrado en altercados con los propios aficionados del llamado “campeonísimo”.

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