Estrenan la premiada cinta 'Los bañistas” en cines de la CDMX

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El largometraje de ficción “Los bañistas”, dirigido por Max Zunino, fue reconocido en 2013 con el Premio Guadalajara Construye, en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara; en 2014 se llevó el Premio Fipresci a la Mejor Opera Prima, en el Festival del Cine del Mundo en Montreal, Canadá, y ahora se estrena en varias salas de la Ciudad de México. En la trama –estelarizada por Juan Carlos Colombo (Martín), Sofía Espinosa (Flavia), Susana Salazar (Elba) y Harold Torres (Sebastián)– se observa un entorno dominado por la crisis económica y las protestas políticas, donde Flavia, una adolescente mimada y con aspiraciones artísticas, además de frustrada porque no fue aceptada en la universidad, conoce a su vecino Martín, un hombre maduro e inflexible. Y aunque en un principio la relación entre ambos es ríspida y está llena de fricciones, pronto una serie de sucesos abrirán las puertas a una posible amistad. Zunino, quien también escribió la historia con la actriz protagónica Sofía Espinosa, rememora en entrevista cómo surgió el proyecto: “En un inicio tratamos de mostrar toda una problemática social de los plantones, que no es solamente de los estudiantes o de los maestros, quisimos hablar de los problemas que hay cuando un Estado ya no tiene como objetivo servirle a los ciudadanos, a brindarles un mínimo de bienestar social, y al final qué pueden forjar estos ciudadanos para salir adelante, para salir de los problemas, tanto los ancianos que en este caso están representados por el personaje Martín que hace Colombo, y los estudiantes representados por Sofía como Flavia.” –En la película se ve una desunión entre los jóvenes y las personas de la tercera edad. Esto pasa en México, sobre todo ante los problemas sociales y económicos, ¿verdad? –Sí, y no sólo ocurre en México. Es cuando tienes un sistema que nos ha enseñado a ser completamente competitivos, es decir, para ser los buenos o los mejores debemos competir con el de al lado, hay que darle un codazo o rebasarlo a como dé lugar, y ser nosotros los primeros, eso es completamente opuesto al concepto de solidaridad. ¡Esa solidaridad era un concepto primario que permitió que el hombre se agrupara para trabajar y evolucionara!, hasta el grado de lograr estas civilizaciones que hemos construido como especie. La competencia en este sentido va en detrimento de esta solidaridad y de esa sobrevivencia. –Precisamente esa solidaridad que se propone en el filme está ausente en México, ante las desapariciones de mucha gente y los asesinatos, en fin, cada quien busca su beneficio, sus propios intereses, y mientras no le pase nada a los suyos, todo está bien, ¿qué opina de eso? –Eso lo genera ese sentido de competencia de la que hablaba. Primero tú debes solventar tus necesidades, y luego se debería ver al de al lado para ayudarlo si enfrenta algún conflicto, pero en México se borró esta limitante y se ha convertido en un lugar sin ley, se ha convertido en la cueva de los ladrones, y el que posee más poder de coerción es el que tiene más dinero, el que tiene más influencias, el que puede concentrar más riquezas. La película no ofrece respuestas, sólo plantea algo muy básico que es: antes de saber qué hacer, debes saber quién está al lado, donde estás parado y empezarte a comunicar y a organizar, eso es lo único que sabemos. El individualismo –El individualismo nos ha alcanzado en todo el mundo, ¿no es así? –Sí, esa competencia es una parte del capitalismo salvaje. Si no eres productivo, no vales, y eso es lo que pasa con los personajes de la película, están fuera de la etapa productiva. Los jóvenes todavía no entran y el otro, el de la tercera edad, ya está saliendo, por lo tanto para el sistema no importan, y ¿qué hace esa gente?, ¿cómo enfrenta su realidad? –“Los bañistas” es un retrato del México actual, y se rodó en el marco de un plantón real, ¿tuvieron problema alguno? –No, y la película ha contado con el apoyo del Estado para exhibirse y para presentarse en otros países. Hemos sido muy afortunados en ese sentido porque no hemos sufrido censura. Creo que la censura en México se aplica cuando se ponen nombres y apellidos, cuando puntualizas en los culpables, y en este caso a pesar de que sabemos que el Estado es responsable de toda la situación, no estamos diciendo fue fulano o mengano, porque no quisimos hablar de un caso en particular, aquí son muchísimos los culpables. “Los periodistas sí enfrentan la censura porque puntualizan en un culpable o los culpables, y hablan de hechos mucho más concretos. Eso sí incomoda al Estado.” –¿Cómo ve que precisamente ante la falta de esta libertad de expresión en los medios informativos, sobre todo en la televisión, en el cine sí se abordan todos los problemas de la sociedad? –Me considero afortunado porque no existe por ahora la censura en el cine, no sabemos mañana qué vaya a suceder, pero también no hay censura como tal, porque desgraciadamente nuestras cintas no llega a grandes públicos, no tenemos una influencia como lo tiene la cinematografía estadunidense. Aunque estamos produciendo más que nunca, el consumo de nuestro cine sigue descendiendo como lo vimos en el Anuario que publicó el Instituto Mexicano de Cinematografía. Entonces, todo lo dejan pasar porque nuestra cinematografía no es una amenaza, sin embargo, sí podemos explorar y plantear una problemática y de alguna manera dejar registro o por lo menos dejar una opinión. Este largometraje ha recorrido un sinnúmero de festivales. Sobre su estreno, el director expresa que el hecho de que filme llegue a las salas “es un motivo de fiesta y de gozo, porque muy pocas películas se estrenan comercialmente”. Continúa: “Los bañistas desde el principio tuvo una estrella y desde sus inicios sedujo a muchas voluntades, tuvimos muchos aliados desde que el proyecto era sólo una semilla. Después esa misma fuerza o inercia fue la que abrió el camino en los festivales. El filme fue el que nos llevó a muchos países, desde China, Noruega, Brasil, Nueva York, Francia, Alemania, España, ha recorrido mucho en estos dos años, todavía en febrero pasado estuvimos en Bélgica. Ha sido una gran experiencia ponerla a públicos de distintas culturas y distintas realidades. Al final todos se han identificado con los personajes y con sus problemáticas. Saber que te estás comunicando con el espectador es muy gratificante.” El director ya está por finalizar otro proyecto: Bruma, que también realizó con la actriz Sofía Espinosa.  

Comentarios