La Campana: compra sospechosa a excuñado de Salinas de Gortari

martes, 14 de junio de 2016
COLIMA, Col. (apro).- El predio La Campana, comprado recientemente por el gobierno de José Ignacio Peralta Sánchez a un excuñado de Carlos Salinas de Gortari en 170 millones de pesos, hace menos de cuatro años había estado sujeto a negociaciones con la administración del exgobernador Mario Anguiano Moreno en un precio que oscilaba entre 97 y 120 millones. Pero eso no fue todo: la superficie adquirida ahora por el gobierno estatal a la empresa Inmobiliaria Campestre de Colima, de la que es socio Guillermo de Jesús Occelli González, es de sólo 93 hectáreas, inferior a la negociada por la pasada administración a finales de 2012, de 135 hectáreas. En diciembre de 2011, el gobierno de Mario Anguiano contrató con Banorte un crédito por 900 millones de pesos, entre cuyos propósitos se encontraban la atención de los daños causados por el huracán Jova y la adquisición del referido terreno para la construcción del Parque Arqueológico La Campana. Sin embargo, por razones que nunca fueron explicadas, el predio no fue comprado en esa ocasión, aunque el gobierno de Anguiano tampoco esclareció públicamente el uso que se le dio al dinero que se tenía previsto destinar para el inmueble. Mediante el decreto 411, publicado en el periódico oficial El Estado de Colima el 26 de noviembre de 2011, el Congreso local autorizó al jefe del Ejecutivo la contratación de una línea de crédito por 900 millones de pesos para el financiamiento de inversiones públicas productivas en ocho sectores, uno de ellos consistente en la “adquisición de reserva para el proyecto ecológico de la zona metropolitana Colima-Villa de Álvarez, denominado ‘La Campana’”. La contratación del crédito, al que correspondió el número 45523370, se consumó el 9 de diciembre de 2011, a un plazo de 20 años, con un periodo de gracia de dos años y tasa variable TIIE+1.25, con las participaciones federales como garantía. Casi un año después, el 26 de noviembre de 2012, el entonces secretario de Finanzas y Administración, Jesús Orozco Alfaro, acudió al Congreso para detallar a los diputados el destino de los recursos de ese crédito. Después de explicar el uso de varias partidas para la atención de daños derivados del huracán Jova, el funcionario informó a los legisladores que ya se encontraba concluida la adquisición de la reserva para el proyecto de La Campana, donde “habíamos contemplado para esa etapa un fondo de 120 millones de pesos para la adquisición, pero quiero compartirles que producto de una negociación muy larga, que se ha llevado a cabo con los propietarios, lo más seguro es que el monto de la operación de esta compra-venta no llegue a los 100 millones de pesos, vamos andar como alrededor de los 97 millones de pesos, con lo que habremos de adquirir alrededor de 135 hectáreas, entonces ha valido la pena el esfuerzo”. Pasó el tiempo y ya no se supo qué ocurrió con las negociaciones y con el dinero programado para la operación de compraventa. Sin haber adquirido el inmueble, al rendir el tercer informe trimestral de las finanzas públicas 2015 —a un mes del final del sexenio—, la administración anguianista reportó que entre los fondos de reserva del crédito sólo quedaban 18 millones 24 mil 538 pesos. En rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el propio empresario Guillermo de Jesús Occelli, el mandatario priista dio a conocer de manera sorpresiva la compra del terreno, con el propósito de desarrollar “uno de los proyectos más trascendentales en la historia de la entidad: la creación de un Parque Arqueológico-Recreativo”. El gobernador sostuvo que conforme al avalúo realizado por “un perito certificado”, la superficie de 93 hectáreas “tiene un valor de 299 millones 410 mil pesos; sin embargo el gobierno del estado logró su compra por 170 millones de pesos”. También aseguró que su valor catastral está por arriba de los 400 millones de pesos, “es decir, que el gobierno del estado adquirió en buenas condiciones de precio un activo que a valor de mercado es superior a lo pagado”. Luego justificó que con la creación del Parque Arqueológico-Recreativo La Campana se rescata y revitaliza un importante patrimonio arqueológico del estado, se fortalece la oferta turística con un espacio atractivo para quienes lo visiten, se consolida un área verde que promueve el desarrollo social y la sustentabilidad de la ciudad y se genera un espacio que promueve la convivencia familiar.

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