Apatía, desdén y nula propuesta, el camino a la Asamblea Constituyente

sábado, 4 de junio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La jornada del domingo 5 de junio en la Ciudad de México para elegir a 60% de los candidatos que integrarán la Asamblea Constituyente y redactarán la carta magna de la Ciudad de México estará marcada por la apatía, el desdén y el desconocimiento de la forma de votar. La elección será un hecho inédito derivado de la reforma política del Distrito Federal aprobada en el Congreso de la Unión en enero pasado, pero que desde su nacimiento ha sido cuestionado y no ha logrado captar el interés de los capitalinos; por el contrario, aumentó su desconfianza y hartazgo social. Candidatos reciclados, pésimas campañas políticas, nula novedad en las propuestas, independientes en desventaja --algunos hasta cuestionados de corrupción-- y acusaciones de compra de votos fueron los elementos que los capitalinos observaron en los medios de comunicación y en la calle durante un mes y medio de campañas. Y con ese ánimo, analistas políticos se han lanzado a vaticinar que sólo alrededor de 30% de los electores acudirán a las urnas, en su mayoría los votos “duros” y la movilización de estructura. Otra previsión es que, como en las elecciones intermedias del 2015, el partido Morena, --liderado a nivel nacional por Andrés Manuel López Obrador-- obtenga la mayoría de los votos y que el PRD quede de nuevo relegado al segundo lugar, golpeado por la mala imagen del gobierno de Miguel Ángel Mancera. Las “ofertas” partidistas De acuerdo con lo aprobado en la reforma política, 40 de los 100 espacios para la Asamblea Constituyente serán designados directamente, es decir, por “dedazo”: Seis a cargo del presidente Enrique Peña Nieto, seis por el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, 14 por la Cámara de Senadores y el mismo número por la Cámara de Diputados. Los 60 espacios que serán electos por voto popular también están divididos entre la lista de candidatos por cada uno de los nueve partidos políticos con registro en la ciudad, así como los 21 candidatos independientes que lograron cumplir los múltiples requisitos que impuso el Instituto Nacional Electoral (INE) para aparecer en la boleta. Empoderado aún por los resultados de la jornada de hace un año –le arrebató al PRD cinco delegaciones y la mayoría en la Asamblea Legislativa— Morena integró como candidatos a investigadores de la UNAM como Irma Sandoval, escritores destacados como Mardonio Carballo, actores-activistas como Bruno Bichir y Hérctor Bonilla y líderes vecinales como Mayela Delgadillo. Sin embargo repitió con exfuncionarios del gobierno de López Obrador en el DF como Bernardo Bátiz y Bertha Luján y hasta con algunos cuya trayectoria política brilla desgaste como Clara Brugada. Como si no tuviera mejores cartas de presentación entre sus militantes, la apuesta del PRD inicia con la periodista Katia D´Artigues e incluye a Lol Kin Castañeda, ambas reconocidas desde sus respectivos campos de acción, pero sin pertenecer al partido. Por el contrario, incluye a una de sus fundadoras Ifigenia Martínez y a la destacada feminista Marcela Lagarde. Aparentemente, las pugnas internas entre corrientes impusieron a los cuestionados exdirigentes y multicurules como Jesús Ortega, Pablo Gómez, Manuel Oropeza y Julio César Moreno. En la propuesta del PAN las caras son más que conocidas, no hay figuras con nuevos aires. La lista la encabeza el exsecretario de Gobernación Santiago Creel, quien encabeza a un grupo político contrario al que maneja Jorge Romero en la capital, que, aunque no está como candidato, tiene a su alfil Mauricio Tabe. La lista sigue con exdirigentes y exlegisladores que han saltado de curules locales a federales y viceversa como Margarita Saldaña, Kenya López, Carmen Segura, disidentes como Carlos Gelista y hasta quienes han aspirado a gobernar la ciudad como José Luis Luege. La primera carta y la más fuerte del PRI es la exmagistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Irma Cue, de 78 años de edad. De casi la misma generación, --75 años-- pero con el aval de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) le sigue Carlos Humberto Aceves y del Olmo. Por el contrario, hay candidatos menores de 30 años, como Cynthia López quien pidió licencia en la actual Asamblea Legislativa, para competir en la próxima Asamblea Constituyente. También figura José Eduardo Escobedo, recordado como hombre cercano a Manuel Camacho y Marcelo Ebrard en su época priista. Entre los fenómenos que caracterizan el proceso de elección de los asambleístas constituyentes destacan los 21 candidatos independientes que lograron reunir las 73 mil 792 firmas que solicitó el INE para lograr su registro. El hecho adquiere importancia porque significa el aumento de opciones que no representan a ningún partido político, de caras no recicladas –la mayoría— y de representación del ciudadano “común” harto de las promesas de los políticos. Sin embargo, entre los nombres que figuran en la lista se reconocen a líderes sindicales acusados de corrupción, líderes de comerciantes ambulantes, polémicos dirigentes empresariales y hasta exaspirantes a cargos políticos cobijados por un partido al que abandonó, luego de perder la elección. Las listas completas de los candidatos de todos los partidos así como los independientes se pueden consultar en el siguiente link: http://www.ine.mx/archivos2/portal/Elecciones/2016/PELocales/tipo/unica/CdMex/CandidatasyCandidatos/resultado.html#!/partido/2 Campañas, pésimas y sin novedad Un elemento que abonó la apatía y el rechazo de los capitalinos a participar en la jornada del próximo domingo fue el nivel, tanto de creatividad como de propuesta, de las campañas políticas. “Poder chilango” fue la frase con la que el PRD intentó convencer al electorado que el 7 de junio del 2015 le dio la espalda como protesta por los malos resultados del gobierno de Miguel Ángel Mancera. “Contigo lo haremos mejor”, prometió el PAN con su eterna crítica a la izquierda que ha gobernado a la ciudad desde hace 19 años. “Juntos hacemos más”, alentó el PRI mientras acusaba a la izquierda de usar los programas sociales con fines políticos y a la derecha, de empeorar al país en los últimos dos sexenios. “Protegeremos a la gente”, ofreció Morena con la promesa para defender programas sociales creados en la ciudad desde la administración de su dirigente nacional. “Eeeehhhhh… Vota”, incitó Nueva Alianza como si estuviera en un estadio de futbol y luego “motivó” a los electores con edecanes luciendo body-painting turquesa. “Que mandes como en tu casa”, invitó el Movimiento Ciudadano mientras proyectó un video de niños cantando. Pero más allá del ingenio y originalidad de los spots, las campañas carecieron de propuestas novedosas, pues ofrecieron lo mismo que cada tres y cada seis años escuchan los ciudadanos cuando los llaman a confiarles su voto… y después se olvidan de ellos. En cambio, sí continuaron las denuncias de siempre: compra de votos, pants o refrigeradores de “regalo” a cambio de la fotocopia del INE, condicionamiento de entrega y afiliación a programas sociales. No faltaron tampoco las impugnaciones de algunos candidatos ante el órgano electoral nacional, por la presunta violación de sus derechos político-electorales y hasta los llamados a que el gobierno capitalino “sacara” las manos del proceso a favor del PRD. Por si no fuera suficiente, el desánimo de los capitalinos para salir a votar este domingo se mezcla con la confusión por la forma en que se debe marcar la boleta electoral. Y es que el INE no hizo la suficiente difusión del proceso ni explicó con claridad la forma de votar, pues no será como siempre por representante de distrito electoral, sino por planilla de partido político o por una fórmula independiente. Todos estos elementos han motivado que líderes de opinión vuelvan a promover el voto nulo o que, de plano, digan que el próximo domingo no acudirán a las urnas.

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