Josefina Vázquez Mota: El estigma de la derrota

sábado, 1 de abril de 2017 · 20:00
La candidata del PAN a gobernadora del Estado de México, Josefina Vázquez Mota, dice que aprendió de la derrota en la elección presidencial de 2012 y que será “una cabrona”. Sin embargo, su equipo de campaña está plagado de panistas que la traicionaron o la abandonaron en su anterior aventura, su familia es investigada por presunto lavado de dinero y su fundación Juntos Podemos enfrenta una demanda por el posible desvío de fondos públicos: los mil 36 millones de pesos que recibió del gobierno de Enrique Peña Nieto. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Frente a amigos y colaboradores, antes y después de ser ungida como la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) al gobierno del Estado de México, Josefina Vázquez Mota afirma que será implacable en su campaña: “Aprendí de la derrota; seré una cabrona”. Pero Vázquez Mota, quien en 2012 obtuvo la única victoria de su biografía política –la candidatura presidencial del PAN– sólo para llevar a su partido al tercer lugar, no parece haber asimilado las enseñanzas de su fracaso ante Enrique Peña Nieto, quien es su principal mecenas con los más de mil millones de pesos que le dio a la fundación que preside. En efecto, en su toma de protesta como candidata, el 5 de marzo, trató de exorcizar el Estadio Azul vacío de 2012 con un mitin en un salón del hotel Radisson del Rey, en Toluca, pero el fantasma estuvo presente: ella posó sonriente con Felipe Calderón, quien desde el gobierno saboteó su candidatura, como él se lo confesó tras la elección –“te abandoné”–, y con Diego Fernández de Cevallos, quien le negó su apoyo por respaldar a su “amigo” Peña Nieto. No sólo eso: así como en 2012 designó coordinador de su campaña a Roberto Gil Zuarth, exsecretario particular de Calderón, ahora quiso ese cargo para Eduardo Rivera Pérez, quien en Puebla jefatura la precampaña de Margarita Zavala, enfrentada con Ricardo Anaya, dirigente del PAN, por la candidatura presidencial. Anaya, impulsor de Vázquez Mota, tuvo que intervenir para evitar que escalaran las fricciones y las sospechas y, aunque en los hechos él es el jefe general de la campaña, nombró coordinador a Víctor Hugo Sondón, presidente estatal del PAN, y Rivera Pérez –con cuentas pendientes como alcalde de Puebla capital– quedó sólo como responsable estratégico de la misma. Y aunque ahora no contrató al consultor español Antonio Solá, a quien no le ha pagado aún su asesoría de 2012, reclutó al consultor colombiano Mauricio de Vengoechea, quien siempre ha trabajado para priistas, se ufana de ser experto en guerra sucia –“hacemos campaña negativa, nos encanta hacerla con humor”– y niega que la compra del voto influya en las elecciones, como afirma el PAN. Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2109, ya en circulación

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