Pese a discursos, persiste la impunidad en el caso Miroslava Breach

martes, 23 de mayo de 2017
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- En la investigación del asesinato de la periodista chihuahuense Miroslava Breach hay suficientes evidencias ante la Fiscalía General del Estado para indicar que el móvil fue la “narcopolítica”, como los primeros días lo señaló el gobernador Javier Corral Jurado. Hace dos meses, Breach Velducea fue privada de la vida de una manera atroz, luego de que recibió amenazas durante más de un año, desde que publicó un reportaje en el que evidenciaba, entre otros, al candidato a la alcaldía del municipio de Chínipas (en la sierra Tarahumara, de donde ella era originaria), quien es el sobrino de Adán Salazar Zamorano Don Adán y de su hermano Crispín. Don Adán se encuentra preso en un penal de alta seguridad desde 2011, por delitos relacionados con el narcotráfico, y su hermano Crispín Salazar es el presunto líder del grupo Los Salazares, del Cártel de Sinaloa, en la región de Chínipas. Cuando salió a la luz el parentesco del candidato Juan Salazar Ochoa con los capos del lugar, el PRI cambió al candidato junto con toda la planilla por otras personas. No obstante, el ayuntamiento era panista, el alcalde era Hugo Amed Schultz Alcaraz, a quien Breach cuestionó por proteger al grupo delictivo que controla el lugar. El 25 de noviembre pasado, Miroslava Breach escribió en la columna de Norte de Ciudad Juárez, llamada Don Mirone: “El jueves, mientras Corral estaba ocupado en un evento de Imco, anduvo tocando puertas en su despacho y en otras oficinas de palacio el impresentable exalcalde panista de Chínipas, Hugo Amed Schultz Alcaraz, quien quiere colocarse en una posición de buen nivel en la Secretaría de Educación y Deporte, para hacerla compatible con su plaza de profe y no perder tiempo de jubilación. “El exalcalde de Chínipas es el mismo que vio, calló y negoció con el narco del pueblo la designación de su sobrino Juan Ochoa Salazar como candidato del PRI a la presidencia municipal. Sólo cuando los medios de comunicación nacionales hicieron público tal despropósito, la dirigencia estatal priista sustituyó esa candidatura junto con la de Bachíniva. Esa información fue uno de los temas de campaña electoral de Corral, pero los datos nunca le llegaron de su supuesto correligionario de partido. “Las andanzas del exalcalde serrano que ahora quiere convertirse en funcionario estatal son más graves. Tuvo como director de la policía municipal, todo su trienio, a Martín Ramírez, también sobrino del capo de la región Crispín Salazar Zamorano. El excomandante de policía aparentemente estuvo involucrado en múltiples asesinatos y desaparición de personas, mientras el presidente municipal dejaba hacer y dejaba pasar los crímenes”. En otra parte de la columna, refiere: “Schultz también jugó de mensajero de Salazar para intentar amedrentar a periodistas que han documentado lo que sucede en esa región”. Y es que previo a esa columna, a finales de junio del 2016, Miroslava Breach y otra periodistas recibieron por separado una llamada del área de comunicación social del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), para solicitarles la fuente de información respecto de los reportajes publicados en marzo anterior, donde se evidenciaron candidatos “narcos priistas” que tuvieron que quitar para poner a otros. El interés de la llamada era deslindar al Schultz del problema, porque lo acusaban en Chínipas de haber filtrado la información. Esos audios, de las llamadas grabadas, aparecieron el 26 de marzo pasado, a tres días del homicidio de Miroslava Breach, en la computadora de la casa cateada, cuyo registro está a nombre integrantes de Los Salazares. En el video captado por las cámaras instaladas cerca de la escena del crimen, se observa a un hombre caminando, vestido con una sudadera verde y gorra azul, quien se aproxima al lugar del homicidio. El agresor lleva una cartulina en la que posteriormente se conocería el mensaje firmado supuestamente por el líder del grupo delictivo La Línea en parte de la región noroeste, Carlos Arturo Quintana El 80, en la que amenaza al gobernador panista Javier Corral y se atribuye el homicidio de Miroslava. Desde otra cámara se observa el vehículo Malibú color plata, modelo 2008 empleado en el crimen, y en un fragmento el reflejo del sol permite ver claramente el rostro del individuo. En ese automóvil huyó el pistolero que se observa cargando la cartulina. Con el rastreo del automóvil dieron con la vivienda de uno de los perpetradores, la cual fue cateada por agentes especializados estatales y federales, y ahí aseguraron los audios guardados en una computadora de la vivienda de la colonia Revolución. En el cateo, que encabezaron el fiscal general César Augusto Peniche Espejel y Corral Jurado, ubicaron la unidad en el que se trasladaron los sicarios y localizaron también el vehículo Malibú que utilizaron los sicarios para dar muerte a Breach Velducea. Una de las personas que habitaba esa vivienda, quien no es capturada, está identificada como el hombre que conducía el vehículo y presuntamente es de la familia Salazar, de Chínipas. Los peritos que participaron en el cateo tomaron muestras de las huellas dactilares para corroborar que se trata de la misma persona, por lo que las evidencias fueron trasladadas a las instalaciones del Complejo Estatal de Seguridad Pública. Hasta ahora no se sabe el motivo y la forma en que llegaron esos audios al lugar, como tampoco se sancionó a quienes pusieron como candidatos a familiares de capos e integrantes de grupos delictivos, como el caso de Juan Salazar, quien fue impulsado por el PRI estatal, controlado en ese momento por el exgobernador priista César Duarte. Una vez que asesinaron a Miroslava Breach, el gobernador Javier Corral Jurado señaló que la principal línea de investigación es su trabajo periodístico, y específicamente por temas relacionados con la “narco-política”. A lo largo de dos meses Corral ha sostenido que hay avances en la investigación y, unos días después del crimen, aseguró que ya estaban ubicados los autores materiales e intelectuales del asesinato de la periodista. “Para que pueda crecer de manera exponencial el crimen, es porque hubo una autoridad que lo protegió, que les permitió y que incluso sirvió a los intereses de la delincuencia”, acusó Corral en una de las entrevistas que le han hecho sobre el caso. Un día después del homicidio de Breach Velducea, registrado el 23 de marzo, llegaron peritos y agentes del MP adscritos a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión de la Procuraduría General de la República (PGR) con el fin de colaborar en la investigación. El 26 de marzo, en el operativo al que acudió Corral y Peniche Espejel, los agentes estatales y federales localizaron el vehículo que utilizaron los homicidas y catearon la vivienda donde aseguraron los audios ya referidos. El 30 de marzo fue colocada una “narcomanta” en el puente peatonal del Periférico de la Juventud, donde se amenaza Corral y se advierte que se asesinará a más periodistas. A partir del 17 de abril, Corral anunció que tienen identificados a los autores materiales e intelectuales del caso, no obstante, al día siguiente, fue asesinado Gabriel Federico Ochoa Cárdenas, a quien le “sembraron” el arma con la que mataron a Miroslava Breach y aseguraron en una cartulina que dejaron al lado del cuerpo, donde se aseguraba que él era el asesino de la corresponsal de La Jornada. Sin embargo, después se supo que Ochoa Cárdenas tenía un problema en una pierna y casi no salía de su casa, y que el arma le fue “sembrada” junto con un mensaje que advertía: “Este es el marrano que asesinó a la periodista Miroslava por orden ‘del 80’ en complicidad de Pablo Ernesto Rocha. Esto es la prueba de que no queremos marranos haciendo justicia”. Su familia exigió aclarar el homicidio, así como deslindarlo de las acusaciones anónimas expuestas en la cartulina, acciones con las que se pretendió convertir en chivo expiatorio a Ochoa Cárdenas. Más aún, hasta ahora tampoco se conoce quién o quienes “sembraron” el arma y con qué fin. El arma que encontraron al lado de Gerardo Ochoa sí es la misma con la que asesinaron a Miroslava Breach, una pistola escuadra Colt Calibre 38 súper, una edición conmemorativa limitada con número de serie 0049EXS, del héroe revolucionario Emilio Zapata y que tiene grabada en el cañón la leyenda “Mejor morir de pie que vivir de rodillas. Además tiene una serpiente con cabeza humana tipo azteca. Corral pide apoyo a la Federación El pasado 7 de mayo, al finalizar de la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), el gobernador Javier Corral entregó al presidente Enrique Peña Nieto un documento confidencial sobre el caso de Miroslava Breach. Trascendió que también pidió a Peña Nieto el apoyo para lograr aprehender a los responsables del homicidio, porque hay quienes han estado obstaculizando la investigación. De ser posible, pide la incursión de la Secretaría de la Marina para lograr hacer justicia. El lunes 22, Corral se reunió con Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, en la Ciudad de México, para hablar sobre el tema y coordinarse en el caso de Miroslava Breach. “Alarmante que no haya órdenes de aprehensión”: ONG Seis organizaciones de defensa de periodistas en México, que han viajado a Chihuahua para conocer el caso del asesinato de la corresponsal de La Jornada, urgieron al gobierno estatal y al federal a concretar las órdenes de aprehensión, ya que las autoridades han anunciado que tienen identificados a los responsables. En un comunicado de prensa, Artículo 19, el Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica, Comunicación e Información de la Mujer (Cimac), Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Reporteros sin Fronteras y Periodistas de a Pie condenaron la impunidad que hasta el momento se vive en el caso de Breach Velducea. “Han pasado ya 60 días desde el feminicidio de la periodista Miroslava Breach Velducea, ocurrido el 23 de marzo, sin que hasta el momento se haya detenido a alguno de los implicados ni se tengan avances significativos en la investigación, a pesar del discurso adoptado por las autoridades locales, en el cual se ha mencionado que ya se habían identificado tanto a autores materiales como intelectuales de este atroz hecho. “Es alarmante que a la fecha no se haya librado ninguna orden de aprehensión, lo que denota la ausencia de debida diligencia por parte de las autoridades. Lo que además genera una seria desconfianza en las instituciones de Chihuahua, incertidumbre en los familiares, colegas periodistas y en la sociedad en general, quienes estamos a la espera de avances eficaces para la resolución del caso”. Las organizaciones sostienen que las violaciones constantes a la libertad de expresión representan un problema estructural y social, reflejo de la violencia que ha escalado en el país. La prensa está abandonada por los gobiernos de los tres niveles, convirtiéndose, en muchos de los casos, en un factor de riesgo más que de protección, acusan. “En este contexto de suma vulnerabilidad para la prensa, el reciente asesinato de Javier Valdez en el estado de Sinaloa pone en evidencia la carencia de políticas públicas en el Estado mexicano que busquen revertir la violencia de la que son objeto a diario las y los periodistas de nuestro país. “(...) A la luz de las ‘Acciones por la libertad de expresión y para la protección de periodistas’, anunciadas por el presidente Enrique Peña Nieto y la Conago el pasado 17 de mayo, exigimos que se inicie de manera inmediata el proceso de implementación de las medidas anunciadas, en especial la protección para periodistas, y el combate de la impunidad en los crímenes contra la prensa. No basta con condenar las violaciones a la libertad de expresión y expresar indignación por la violencia contra las y los comunicadores; es necesario que se concreten medidas dirigidas a poner un alto a la violencia que aqueja a quienes realizan la labora de informar en México”. También exhortaron a que la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y la PGR garanticen que en el caso de Miroslava Breach no haya impunidad y se lleve a los responsables del crimen ante la autoridad judicial, con el fin de que sean sancionados por sus actos. “De la misma forma, hacemos un enérgico llamado al Mecanismo federal de protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas para que, en coordinación con las autoridades federales y estatales, garantice la seguridad de las y los periodistas de Chihuahua y en otras regiones del país, donde son cotidianas las agresiones. “Para finalizar, exhortamos al gobernador Javier Corral a realizar acciones necesarias que lleven a asegurar que actos como el cometido contra Breach Velducea no se repitan en el estado de Chihuahua, recordando que desde el inicio de su administración dos periodistas y dos defensores de derechos humanos han sido asesinados. Exigimos resultados, no más discursos”.