Pese al repudio, la Unicach se empeña en premiar a Cienfuegos

martes, 20 de febrero de 2018
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (Proceso).- El Consejo de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) insiste en imponer el reconocimiento como doctor honoris causa al secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, no obstante las crecientes manifestaciones de inconformidad dentro de esa casa de estudios por tal motivo. El viernes 2, poco después del mediodía, 29 de 32 integrantes del Consejo Universitario de la Unicach sometieron a votación la propuesta de reconocer de esa manera al militar: 20 apoyaron la propuesta, ocho la rechazaron y uno prefirió abstenerse. Pese a que la mayoría votó por el sí, de inmediato se prendió la chispa de la protesta. Entre los primeros en expresar su rechazo figuran Alain Basail Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Superiores para México y Centroamérica (Cesmeca), y Sandra Urania Moreno Andrade, académica de la Facultad de Ciencias Biológicas. Ambos consideran que el general no tiene las suficientes credenciales académicas como para obtener el grado universitario. La inconformidad creció: el sábado 3, miembros del Cesmeca reprobaron la decisión del Consejo Universitario, pues criticaron el hecho de que la Unicach busque reconocer al mando de una institución que ha sido señalada por su presunta participación, directa o indirecta, en graves casos de violación a los derechos humanos. Exponiendo como fuentes los reportes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y Artículo 19, entre otras organizaciones, los inconformes –algunos de ellos integrantes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)– mencionaron la matanza de Tlatlaya, en el Estado de México, y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, como ejemplos en los que miembros del Ejército han sido denunciados. Añadieron que las Fuerzas Armadas tampoco merecen ser reconocidas por su participación en la matanza de Tlatelolco de 1968 y en la agresión armada contra estudiantes de 1971, conocida como El Halconazo. Las renuncias El mismo sábado 3, la investigadora social Mercedes Olivera Bustamante, a quien la Unicach le confirió el doctorado honoris causa en junio de 2016, anunció que renunciaba a este reconocimiento. “Renuncio como protesta ante el cum laude (con elogios) que le conceden al general Cienfuegos. (El militar) no tiene nada que ver con la ciencia y la academia (…) sino con la inseguridad, las desapariciones, las muertes y los feminicidios en el país (…) Ese honoris causa es, además, parte de las negociaciones políticas partidistas que, abusando de su poder, las autoridades de la Unicach tristemente avalan y encubren”, expuso. El lunes 5 el antropólogo Andrés Fábregas Puig, rector fundador de la Unicach y también distinguido por la propia universidad, dijo que en el propósito de premiar al general Cienfuegos no reconoce a la institución que ayudó a crear. En su protesta, explicó que el doctorado honoris causa se ha instituido en las universidades del mundo para reconocer las trayectorias académicas y humanistas, la obra escrita y docente, el trabajo de investigación científica y de difusión del conocimiento, principios que, dice, se vieron “seriamente vulnerados” con el afán de conceder a Cienfuegos la distinción. Con todo, agregó: “Estoy convencido de que el destino de la universidad será recobrado por su comunidad académica y que retornarán los días en que se cumpla con su misión de educar a la juventud en los principios del humanismo libertario, de profundo amor a la tierra en que uno nació, porque a través de ese amor se ama al mundo, a la humanidad entera”. Luego del pronunciamiento del exrector, se endurecieron las expresiones de rechazo. En una conferencia de prensa, docentes e investigadores pidieron al actual rector, Rodolfo Calvo, no acabar con el prestigio de la institución, y expusieron que los consejeros universitarios supieron sobre la propuesta desde el pasado 26 de enero, cuando fue emitida por la Comisión de Otorgamiento de Grados y Reconocimientos Honoríficos, que preside Flor Marina Morales Bermúdez, secretaria académica de la Unicach. El descontento rebasó incluso las aulas de la universidad: abogados y activistas como Diego Cadenas Gordillo, del Centro de Derechos Humanos Ku´untik, reprobaron el plan de reconocer al titular de la Sedena. En defensa del premio Ante las protestas, la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas emitió un comunicado en el que se desborda en elogios para Cienfuegos, a quien califica como un “alumno y docente de excelencia”. En el documento, la Unicach añade: “En su posición como funcionario del Estado mexicano, ha contribuido a los procesos de profesionalización y excelencia académica de las instancias educativas de las Fuerzas Armadas del país. “Destacan sus aportes en el ámbito educativo, siendo director del Heroico Colegio Militar y del Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea, planteles de gran relevancia en la formación y educación profesional de los líderes de las Fuerzas Armadas de tierra y aire. “El maestro Salvador Cienfuegos Zepeda ejerció la docencia en el Heroico Colegio Militar en la Escuela Superior de Guerra, en el Colegio de la Defensa Nacional y en el Centro de Estudios Navales”. El miércoles 7, el rector de la Unicach, Rodolfo Calvo, explicó a Proceso que no fue suya la propuesta de premiar al secretario de la Defensa Nacional; también deslindó al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, de esa idea. Calvo, quien lleva cuatro meses en el cargo, aseguró que la iniciativa surgió desde el seno de la universidad, entre docentes y las facultades de la casa de estudios que se han beneficiado de las acciones de las Fuerzas Armadas, como la Escuela de Música, que está vinculada con la orquesta sinfónica de la Sedena, y la Escuela de Odontología, que tiene su campo clínico con el Ejército. Ese mismo miércoles, el secretario general de la Unicach, Ricardo Paniagua Rodas, redactó un escueto comunicado en el cual señala que, “atento a las expresiones y apreciaciones que han manifestado algunos miembros de nuestra comunidad universitaria respecto de la entrega del doctorado honoris causa, hemos acordado, en el marco del acuerdo suscrito, suspender dicha entrega”. Consultados al respecto, tanto el rector como su secretario general aclararon que el reconocimiento sí se va a entregar porque se trata de “una suspensión, no de una cancelación”. Al inquirirlo sobre los motivos de la suspensión, el secretario general expuso que la medida tiene el propósito de evitar la división en la Ucach. De paso, recordó que el Ejército ha dado “grandes satisfacciones” a la sociedad, y puso de ejemplo a los militares que ayudaron a la población chiapaneca tras los sismos de septiembre de 2017 o en las recientes inundaciones. Las justificaciones en cuanto al reconocimiento fueron más allá: “El Ejército nos ha dado mucho, no podemos juzgarlo por algunas desavenencias o inconsistencias de algunos de sus integrantes (…) Se tiene una visión muy limitada de las Fuerzas Armadas. La institución no sólo es la tropa, la que anda en las calles en operaciones recientemente encomendadas. El Ejército también es escuelas y universidades militares, donde hay educación, formación y conocimiento; ofrece carreras con prestigio internacional de donde egresan grandes profesionales” Y si bien es cierto que la Unicach no se echa para atrás, tampoco las voces que descalifican al general Cienfuegos. Un grupo de 45 investigadores mexicanos y extranjeros del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS, dependiente del Conacyt, solicitaron el viernes 9 que el rector Calvo ejerza su derecho de veto y cancele el reconocimiento. En el documento, firmado por investigadores de Estados Unidos, Argentina, Colombia, Reino Unido, Ecuador, Holanda, Cuba y Perú, insistieron en que el secretario de la Defensa no tiene los méritos necesarios para recibir el reconocimiento académico. Este reportaje se publicó el 18 de febrero de 2018 en la edición 2155 de la revista Proceso.

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