Las discordias administrativas llegan hasta la Tercera División

domingo, 18 de marzo de 2018
La existencia de al menos una centena de equipos de futbol en el país peligra debido a una disputa interna sobre la modernización de la Tercera División. Su presidente, José Escobedo Corro, señalado por presuntos actos de corrupción, pretende cambiar la estructura de la liga y que los recursos que generan los clubes ahora sean administrados directamente por la Federación Mexicana de Futbol. Su opositor, el secretario de la liga, Manuel Yáñez Sánchez, denuncia que los cambios propuestos representan el tiro de gracia para estos equipos –sobre algunos de ellos ya pesa la amenaza de desafiliación– porque perderían capacidad de gestión. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Planteada para “modernizar” la Tercera División Profesional (TDP) del futbol mexicano, la nueva estructura de la liga que su presidente, José Escobedo Corro, impulsa mediante amenazas y engaños representa un peligro para la existencia de los 213 equipos que la integran. Si se concreta el proyecto llamado Liga TDP, quedará extinto el actual Comité Directivo para darle paso a la figura de un director general, quien será el que maneje los destinos de esta rama de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut). Otro de los cambios implica que el principal responsable de la nueva liga de la Tercera División sea designado por la Secretaría General de la Femexfut, a cargo de Guillermo Cantú. También tendrán que ser nombrados los representantes de cada una de las seis regiones en las que la liga ha dividido el territorio nacional y éstos, a su vez, designarán a su presidente y delegado para la Asamblea de la federación. Entre los planteamientos del nuevo proyecto, rechazado por integrantes de la Tercera División de futbol, también destaca que las tareas administrativas, sobre todo en materia de finanzas, pasen a manos de la Femexfut, relegando a los dueños de los clubes. De acuerdo con los críticos del proyecto, entre ellos el propio secretario general de la Tercera División, Manuel Yáñez Sánchez, y el dueño del equipo Santos Córdoba, Rafael Pérez Montes, esta liga –considerada el último eslabón de la estructura general de la Femexfut– está en riesgo de perder su autonomía de gestión. En su edición 2120, Proceso dio cuenta de las investigaciones que el propio Pérez Montes realizó contra el presidente de la liga, José Escobedo, y en las que descubrió simulaciones de operaciones, desvíos de dinero, cobros excesivos en las 213 franquicias y la “reactivación de cuentas por cobrar”, entre otras irregularidades. Debido a lo anterior, entre directivos y dueños de los equipos existe el temor de que los cambios sean una especie de tiro de gracia para la liga, sobre todo si se toma en cuenta la polémica recién causada por otro proyecto que pretende desaparecer los ascensos hacia la Liga MX. En entrevista, Yáñez Sánchez confirmó que la mitad de los equipos de esta liga está en riesgo de ser desafiliada, debido a las presiones para que acepten la reconfiguración de la Tercera División y a algunos incumplimientos que tienen con la administración. El secretario de la liga, quien desde diciembre encabeza el grupo que exige la destitución del presidente de la Tercera División Profesional y de su director, Conrado Sandoval, en enero último acudió personalmente con el presidente de la Femexfut, Decio de María, y le entregó un documento en el que revela todas las anomalías de Escobedo Corro. Sin embargo, pese a que De María le prometió dar una respuesta a la brevedad, desde hace más de dos meses el directivo, quien dejará la Femexfut al término del Mundial Rusia 2018, se mantiene en silencio. “Decio de María quedó formalmente de comunicarse para discutir el documento que le entregué, en el que le hago mención de todas las violaciones al reglamento y en el que le solicito la destitución del presidente (de la Tercera División) y de Conrado”, explica Yáñez a Proceso. Convencido de que De María no dará la cara porque ya se va, el jefe de la disidencia de la Tercera División espera que el próximo lunes 12 el presidente de la liga responda a las acusaciones en su contra; de lo contrario llamará a una conferencia de prensa para dar más detalles sobre los problemas en esta división de ascenso. Yáñez también adelanta a este semanario que, como secretario de la liga, convocará a una asamblea extraordinaria con los dueños de los equipos con el propósito de insistir en la remoción de Escobedo y de Sandoval. El cochinero De manera formal, la creación de la Liga TDP se inició el 19 de diciembre de 2017 durante una polémica asamblea general, en la ciudad de Guadalajara. “Lo sucedido ese día fue bochornoso. Se violó el reglamento interno (de la Tercera División) en todos los sentidos y se permitió el ingreso de gente que es ajena a la liga. Escobedo asegura que no hubo ninguna irregularidad, que las modificaciones a nuestros estatutos no afectan nuestros intereses. Sin embargo, a nadie le ha mostrado los cambios y, desde entonces, le estoy exigiendo que los dé a conocer”, expone el secretario general Manuel Yáñez Sánchez. Y es que 14 días antes, el 5 de diciembre, miembros del Comité Ejecutivo de la Tercera División Profesional votaron el nuevo reglamento interno que da origen a la Liga TDP. Empero, al momento que intentaron su aprobación, el Departamento Jurídico advirtió que era imposible hacerlo porque no contaban con el aval de la asamblea, que es el órgano supremo de esta liga. De acuerdo con Yáñez, por esa razón se convocó a una asamblea extraordinaria, la del 19 de diciembre. Sin embargo, dijo, también fue un fracaso, porque el Comité Ejecutivo de la liga no logró el quorum necesario para discutir de manera legal el proyecto. Si se concretan los cambios, la Tercera División perderá 13% de los votos que le corresponden en las asambleas de la Femexfut, advierte. Según el relato del secretario de la Tercera División, la presentación del proyecto de modificación ocurrió el mismo 5 de diciembre en un hotel cercano al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, encuentro al que sorpresivamente acudió Decio de María. Yáñez cuenta que Escobedo, en cuanto vio al presidente de la Femexfut, le expresó que “ya estamos desarrollando una nueva liga y queremos que nos asesore porque usted es el creador de la Liga Mx”. También dijo que inmediatamente después llamó a los dueños de los equipos del ascenso: “¡Firmen el acta, señores!, porque aquí está el señor Decio...”. Enseguida, según Yáñez, a todos los presentes les pasaron el acta de creación de la nueva estructura de la Tercera División. “Lo hicieron como diciendo: ‘Aquí está la máxima autoridad del futbol mexicano (Decio de María), así que no pueden negarse a firmar’”. Para el secretario general de la Tercera División y opositor a su modificación, la presencia de Decio cambió todo el ambiente del encuentro. “Ni siquiera nos dimos cuenta que firmamos la entrega de la liga. Tuvimos la opción de negarnos a firmar y primero leer todo el documento. En ese momento pensé que Escobedo nos estaba traicionando, que le entregó el control total de la liga a la Femexfut. Obviamente, los dueños de los equipos desconocen muchos asuntos del proyecto”, dice en entrevista. –¿Cómo es posible que firmaran, sin darse cuenta, un documento que contiene el futuro de la Tercera División del futbol mexicano? –se le dice el secretario general de esta liga. –Ahí está la situación: somos unos ineptos. Nos salieron con el argumento de que “es que aquí viene Decio” –responde. El presidente de la liga, José Escobedo, y parte de su Comité Ejecutivo están en el centro de la polémica porque durante la asamblea extraordinaria del 19 de diciembre también cometieron diversas irregularidades, como el hecho de que otra vez presentaron el proyecto ante sólo 130 de 213 representantes de los equipos que integran la Tercera División. Es decir, no hubo el quorum requerido. De acuerdo con testimonios de la reu­nión, entre los dueños de los equipos hubo sorpresa cuando el director de la liga, Conrado Sandoval, anunció la iniciativa de modernización de esta división y descubrieron que lo expuesto contenía 40 cuartillas mientras que lo que firmaron era sólo de cinco hojas. “En ese instante se violó el artículo 13 del reglamento, porque en ningún momento hicieron referencia a las propuestas para que este proyecto de liga fuera modificado. “Luego se permitió el ingreso a toda la gente que asistió a la asamblea. Nos encontramos nuevamente con que se infringió el reglamento. Al respecto, el artículo 8 especifica que para que una persona pueda tener acceso a una asamblea debe estar debidamente acreditada en la Tercera División Profesional”, expone el secretario general Manuel Yáñez. También, de acuerdo con los presentes, quienes expusieron el proyecto impidieron que algunos presidentes y dueños de los equipos tomaran fotos del proyecto plasmado en una pantalla. Ante ese escenario, según el relato, el vicepresidente de la Tercera División, Fidel Almanza, suspendió la presentación, dijo que no hubo quorum y anunció que el director general de la liga iba a pasar todo el proyecto a los dueños de los equipos para que lo analizaran y discutieran en una próxima reunión. “Es la hora en la que no hemos recibido un informe, tampoco el oficio de la nueva convocatoria. Ellos quieren imponer la nueva liga sin tener la mayoría de la aprobación de la asamblea”, acusa el propietario del equipo Santos Córdoba, Rafael Pérez. “La Tercera División es un tremendo caos. El contador Escobedo no sólo pretende entregar la administración de la liga a un director general, también quiere desaparecer 120 equipos, a cuyas directivas tiene amenazadas con desafiliarlas si no le firman un contrato de pagos, bajo el pretexto de que no cumplen con el cuaderno de cargos. Entonces, ¿qué cree que hará el contador Pepe con los votos de nuestro sector?, lo más seguro es que vote en favor de todo lo que le impondrán los altos mandos de la Femexfut”, agrega. Según el artículo 21 del estatuto de la Femexfut, 55% de los votos de una asamblea de dueños le corresponde a la Liga Mx; 5%, al Ascenso MX; 18%, a la Liga Premier (segunda división); 13%, a la Tercera División Profesional, y el 9% restante, al sector amateur afiliado. Próximo encuentro Desde su trinchera, Rafael Pérez defiende la autonomía de los 213 equipos afiliados a la liga. El presidente del club Santos Córdoba señala que no tienen por qué perder la capacidad “para designar a nuestros representantes, desde el director general hasta a un contador honorable, cuyo prestigio no caiga en fraudes, como los que encontré en la administración de Escobedo”. Al igual que Pérez, el secretario general de la Tercera División asegura que no hay ninguna razón para que la liga entregue la administración de sus finanzas a la Femexfut. “Nos quieren imponer a un director general y el actual presidente de la liga tiene bajo amenaza de desaparición a muchos equipos” que rechazan la propuesta. “La autonomía no la podemos perder, porque al momento que se pierda al siguiente día desaparece la Tercera División”, alerta. Manuel Yáñez insiste en que el peligro para la Tercera División del futbol mexicano sigue latente, “porque en abril, cuando la Femexfut realice su asamblea general, José Escobedo puede llegar a esa reunión y decir que ‘queremos que esta asamblea nos autorice el nuevo proyecto de la Tercera División para desaparecer al Comité Ejecutivo’, y ahí perderíamos nuestros votos. “Estamos trabajando para que en esa fecha Escobedo no pueda llevar ninguna propuesta que modifique nuestro reglamento interno y la liga, porque dejaríamos de ser autónomos”, agrega Yáñez. Este reportaje se publicó el 11 de marzo de 2018 en la edición 2158 de la revista Proceso.