Dos Yunes, el delfín de AMLO y una exdiputada de Morena buscan gobernar Veracruz

sábado, 28 de abril de 2018
XALAPA, Ver. (proceso.com.mx).-Este domingo arrancan campaña los cuatro candidatos que aspiran a suceder a Miguel Ángel Yunes Linares: su hijo, Miguel Yunes Márquez; su excompañero de partido durante la tres décadas que militó en el PRI, José Yunes Zorrilla; su excontrincante en la elección de 2016, Cuitláhuac García, de Morena, y la exlegisladora de este instituto político, Mirian Judith Sheridan quien contenderá por el Partido Nueva Alianza, que en Veracruz es controlado por el gobierno. “Le pegan al puntero”, ha dicho una y otra vez, Miguel Ángel Yunes Márquez candidato de la coalición “Veracruz al Frente” para justificar la oleada de críticas de políticos de oposición en el sentido de que el hijo del actual gobernador buscará sucederlo en el cargo”. “Está vez AMLO va en la boleta” y “la lucha es entre dos” --Morena y PAN-- justifica el diputado federal con licencia, Cuitlahuac García Jiménez, quien por segunda vez en un lapso menor a dos años buscará la gubernatura de Veracruz. En julio 2016 perdió precisamente frente a Yunes Linares, y hoy alimenta sus esperanzas de ganar en esta elección en la que se elegirá al presidente, gobernador, senadores, diputados federales y legisladores locales. “Hay un claro (sic) escenario de tercios”, insiste, aunque otros candidatos no lo tomen en cuenta, como el exsenador José Yunes Zorrilla, candidato del PRI en alianza con el PVEM para la gubernatura de Veracruz y quien cargará el estigma de ser el candidato del mismo partido que el defenestrado Javier Duarte de Ochoa. Judith Sheridan, exdiputada de Morena y bautizada como #LadyBolsas en el Congreso local por portar bolsas de la marca francesa Louis Vuitton, se ha mantenido lejana a los medios de comunicación y distante de la ciudadanía, que le ha cuestionado su abandono a Morena y su cercanía con el gobernador panista, Yunes Linares. En Veracruz podrán votar hasta cinco millones 750 mil electores de una población superior a los ocho millones 100 mil habitantes. Se trata del cuarto padrón electoral más grande del país, solo debajo de Ciudad de México, Estado de México y Jalisco. El PRI gobernó durante 87 años el estado de Veracruz. En la elección local del 2016, el gobierno del priista Javier Duarte –hoy recluido en el Reclusorio Oriente Varonil acusado de lavado de dinero, delincuencia organizada y peculado- ocasionó la debacle de ese partido que hoy figura en el tercer lugar de las encuestas. El candidato priista que cargará con el estigma de haber entregado Veracruz a la oposición es el senador, Héctor Yunes Landa quien solía llamar a Duarte “mi jefe político”. Aunque Landa perdió la gubernatura en julio 2016, la coalición PRI-PVEM lo premió en esta elección federal poniéndolo en las primeras posiciones de diputaciones federales plurinominales. De la misma manera, su hija Andrea Yunes es candidata a diputada local plurinominal del PVEM en la posición número dos. Yunes Landa también intentó privilegiar a su yerno, Carlos Nosti con una candidatura a diputado, pero tanto el PRI, como el PVEM se la negaron. La coalición PAN y PRD gobiernan actualmente la entidad, y aunque logró la reactivación de obras públicas y de infraestructura carretera, el flagelo del gobierno de Yunes ha sido la seguridad. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo Nacional del Sistema de Seguridad Pública (SESNSP) desde que gobierna Yunes Linares, en la entidad se cometen 200 homicidios al mes. La espiral de violencia y el gran número de personas ejecutadas se explica a raíz de la confrontación de células delincuenciales del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Zetas “Vieja Escuela”, El Cártel del Golfo y su brazo armado “El Grupo Sombra”, los huachicoleros independientes y una pequeña célula del Cártel de Sinaloa y el grupo Antrax. Cuitláhuac García, segundo intento Morena se presenta por segunda ocasión en una elección a gobernador con su mismo candidato: Cuitláhuac García, exdiputado federal e hijo del académico perredista, Atanasio García. García Jiménez es ingeniero mecánico por la Universidad Veracruzana, con postgrado en la Universidad Técnica de Hamburgo, Alemania, y se ha dedicado a la academia gran parte de su vida. Ingresó a la política en 2015 como candidato a diputado federal por Morena en Xalapa y ganó la elección. Un año después, Andrés Manuel López Obrador lo hizo su delfín para competir por la gubernatura, pero perdió y este año va por su segunda oportunidad. En el Congreso de la Unión, fue severamente criticado por sus inasistencias y por nunca “bajar” y “gestionar recursos” para Xalapa –su distrito- y para Veracruz. “No gestione porqué el PRI se los iba a chingar”, era su pretexto recurrente. El partido fundado por Andrés Manuel López Obrador gobierna la capital del estado –la primera a nivel nacional- con el académico Hipólito Rodríguez, pero ha atravesado crisis de gobernabilidad por problemas en la organización de limpia pública, las manifestaciones de organizaciones de comerciantes y antorchistas, así como por los viajes del edil y parte de su comitiva al extranjero. Los apremios que ha tenido la administración de Morena en la capital en su primer año de gobierno, han servido a la oposición para minar su capacidad política. Yunes Márquez, “el candidato oficial” Miguel Ángel Yunes Márquez, el “candidato oficial”, se encuentra afiliado al PAN desde el 2004, ha sido diputado local, alcalde de Boca del Río en dos períodos y funcionario de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en el sexenio de Felipe Calderón. El 80% del gabinete de Yunes Linares lo componen funcionarios extraídos del ayuntamiento de Boca del Río en los periodos municipales de Yunes Márquez, quien ha sido acusado por integrantes de Morena de que su aspiración es un claro acto de “nepotismo” y que el PAN pretende establecer “una monarquía” en Veracruz. En entrevista con Apro el aspirante a gobernador asegura que “nadie le ha regalado nada” en política y que su militancia de 18 años como panista habla por sí sola. “Yo seré un candidato optimista, me comprometo a poner mi mejor esfuerzo para que la entidad se posicione a nivel nacional”, dice. En lo que va de 2018, a través de la coalición “Veracruz al Frente”, una decena de exalcaldes y exfuncionarios del PRI han abandonado ese partido para refugiarse en la candidatura de Miguel Yunes Márquez. En el caso de Morena, expanistas y expriistas también han sido aceptados en el instituto político cuyo eslogan es “la esperanza de México”. Otro Yunes, candidato del PRI José Yunes Zorrilla, es candidato de la coalición “Por un Veracruz Mejor”. Ha sido diputado local, legislador federal, senador, líder estatal del PRI y alcalde de Perote, y aunque perdió la elección al Senado en 2006 y está alejado políticamente desde antaño de Javier Duarte, se mantiene cercano al grupo político del candidato presidencial José Antonio Meade y al secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray. “Yo respondo por mí, voy a mi octava elección y pese a sus encuestas (las de la oposición lo envían al tercer lugar), en la campaña se van a topar con un servidor con experiencia política”, advirtió José Yunes al concluir su registro ante el órgano electoral. Aunque milita en el PRI, a Yunes Zorrilla no se le ha vinculado a algún escándalo de corrupción, sin embargo, el partido que representa --aunado las fugas de activos políticos que mudaron al PAN, PRD o Morena-- está muy maltrecho en el estado que gobernó durante 87 años.