Desaparición de fideicomisos: no habrá corrupción... tampoco programas

sábado, 10 de octubre de 2020
Con el argumento de acabar con la opacidad y la presunta corrupción que existía en los fideicomisos, el gobierno los extinguió sin distingos. Con ello afectará, entre otros, la operación y continuidad de investigaciones científicas, los fondos de garantía para pequeños y medianos empresarios, los apoyos a municipios en los que se asientan compañías mineras… En los hechos, su eliminación no implica el ahorro de los 68 mil 500 millones de pesos que manejaban, sino un “cambio de bolsa”: los concentrará la Tesorería de la Federación, la cual carece hasta el momento de reglas para redistribuirlos. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– La desaparición de 109 fideicomisos que amparan casi 68 mil 500 millones de pesos convertirá a la Tesorería de la Federación en la gran caja del gobierno federal, la cual, hasta el momento, carece de reglas de operación para redistribuir dichos recursos. Acabará con la opacidad en que algunas de estas figuras se han mantenido, pero también, la concentración del dinero tendrá otras consecuencias, por ejemplo: elimina el seguro de depósito de clientes de cajas de ahorro, afectará la operatividad y continuidad en investigaciones de científicos, dañará la mejora de aduanas, dejará sin garantía a pequeños empresarios y medianos empresarios y disminuirá el circulante de la banca privada. Con efectos de claroscuros, el analista Mario Di Costanzo señala lo anterior pero también aclara que no hay un ahorro en su eliminación, sino un “cambio de bolsa” del dinero con efectos negativos. En defensa de la desaparición, el presidente Andrés Manuel López Obrador, asegura que “el dinero no va a desaparecer, no van a dejar de recibir recursos quienes tienen derecho. Lo que se está buscando es que no haya corrupción, que haya transparencia”. La doctora Brenda Valderrama, integrante del Colectivo ProCiencia, que aglutina a 300 investigadores de todo el país, y quien aboga por la no desaparición de los fondos en ciencia y tecnología, rechaza malos manejos y sostiene que “sin estos recursos… entraremos a una espiral que nos podría llevar, no sólo a la pérdida de competitividad internacional, sino también a la fuga de talentos y pérdida de infraestructura científica”. Desde 2018, el Centro de Análisis e Investigación Fundar alertó sobre “la complejidad técnica” de los fideicomisos, permitiendo un manejo discrecional, poca transparencia y limitada rendición de cuentas. “Esto también explica que se usen como instrumentos para desviar recursos públicos”, establece en su estudio Fideicomisos en México, el arte de desaparecer dinero público.
Fragmento del reportaje publicado en la edición 2293 de la revista Proceso, ya en circulación.