Morena: inestabilidad garantizada

sábado, 10 de octubre de 2020
Al fin se llevó a cabo la encuesta para elegir dirigentes nacionales de Morena, pero eso no garantiza su estabilidad interna. El empate puede agravar la pugna. En entrevista con Proceso, el presidente de la Comisión Nacional de Honor y Justicia de ese partido, Héctor Díaz Polanco, señala que la designación de candidatos a 3 mil 528 puestos de representación popular para las elecciones de 2021 desatará una cascada de impugnaciones que pasarán por la citada comisión, pero terminarán en el Tribunal Electoral. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Creado hace seis años por Andrés Manuel López Obrador, quien como presidente de la República gusta del conflicto, Morena es el partido político más rijoso de México: no hay día en que sus militantes no presenten impugnaciones, pero no una ni dos, ni tres ni cuatro, sino hasta cinco diarias y 160 al mes. En efecto, en los casi 14 meses que acumulan los pleitos derivados del proceso de renovación de su dirigencia nacional –de agosto de 2019 a octubre de este año– se han presentado 2 mil 250 impugnaciones internas ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena. Todas estas impugnaciones han ido a parar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que, en los hechos, ha gobernado a Morena. Si el empate entre Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado para la presidencia de Morena que registró la encuesta ordenada por el TEPJF al Instituto Nacional electoral (INE) recrudeció las pugnas internas, con amagos hasta de ruptura, el proceso para las candidaturas de 3 mil 528 representantes populares y 21 mil 368 funcionarios para las elecciones de 2021 sólo anticipa más pleitos. “Cuando se pase al periodo propiamente de manejo electoral de 2021 surgirán, por supuesto, un gran número de impugnaciones en relación con la selección de candidaturas, que tendrá que atender internamente el partido y que terminarán, en muchos casos, en el TEPJF”, advierte Héctor Díaz Polanco, presidente de la CNHJ, el organismo de Morena que procesa las pugnas. Y por ello, en entrevista con Proceso, augura que los pleitos no disminuirán: “La vida interna seguirá igual de intensa por lo menos el próximo año o año y medio”. Para Díaz Polanco, quien urge a renovar la instancia de justicia partidaria que preside desde la fundación de Morena –seis años de extenuante trabajo para dirimir la rijosidad interna sin recibir sueldo–, es normal tanta conflictividad, porque se trata de la primera fuerza política de México, que ganó la Presidencia y la mayoría en el Congreso. “Este factor hace enormemente atractivo al partido, porque sectores que se habían mantenido en los márgenes de esta organización y sin mostrar mayor interés por participar y abrirse espacios deciden, a partir de ese momento, ir con todo y tratar de definir cotos de poder”, contextualiza. “Esta es –resume– la explicación de por qué tenemos esta abrupta subida en el número de los casos de impugnación y de juicios de protección a los derechos políticos ciudadanos, los famosos recursos ante el tribunal.” La victoria de Porfirio Muñoz Ledo o de Mario Delgado en la disputa por la presidencia de Morena, que era incierta al cierre de esta edición, no significa que terminaron los pleitos por la dirección nacional, anticipa Díaz Polanco, acostumbrado a recibir todo tipo de impugnaciones: “Si (el ganador) tiene poca legitimidad, habrá de nuevo muchísimas impugnaciones y expedientes que tratar, lo que, al contrario, disminuirá si tiene mucha legitimidad.”
Fragmento del reportaje publicado en la edición 2293 de la revista Proceso, ya en circulación.