Tenis de Mesa, otra pifia más

sábado, 10 de octubre de 2020
Los desatinos del presidente de la Federación Mexicana de Tenis de Mesa, Miguel Cervantes –en particular el pago incompleto de su cuota de inscripción a la Unión Latinoamericana de Tenis de Mesa–, están a punto de dejar fuera de las competencias internacionales a quienes practican esa disciplina en el país.  Y como aún no se dirimen los diferendos, que se agravaron en junio de 2019, el exfederativo Sergio Blanco formó en enero pasado la Asociación Nacional de Tenis de Mesa de México y exige su reconocimiento. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– El deporte mexicano exhibe sus pifias en el ámbito internacional de las fronteras: en su primera asamblea general anual online, la Unión Latinoamericana de Tenis de Mesa (ULTM) prohibió la participación del presidente de la Federación Mexicana de Tenis de Mesa (FMTM), Miguel Cervantes Ledesma, por incumplimiento de pagos con esa representación. En esa asamblea, celebrada el pasado 17 de septiembre, la ULTM recurrió al artículo­ 27de sus estatutos, según el cual las federaciones o asociaciones afiliadas pueden ser suspendidas en sus derechos por: 1.– mora en sus cuotas de membresía ante el organismo, y 2.– faltas graves a los estatutos y/o reglamentos aprobados por la organización latinoamericana. En el caso de México, la FMTM continúa sin cubrir 50% del pago de las inscripciones del Campeonato Panamericano Junior de Cancún, que se inició en junio de 2019 pero fue suspendido precisamente por ese adeudo y reanudado a finales de ese año en Tailandia. Y aun cuando tiene sus derechos activos en la ULTM, esa situación le impidió participar como miembro asociado en la reunión virtual del mes pasado, pues en el sitio web del organismo regional no aparece el titular de la federación nacional entre los 27 países que accedieron a la asamblea. Fundada en 1973, la ULTM es uno de los organismos continentales de esta disciplina, reconocida por la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF, por sus siglas en inglés), en la que México está afiliado desde entonces. El capítulo más reciente de esta historia se inició el 28 de junio de 2019, luego de la repentina anulación del evento panamericano por adeudos de la FMTM con Iberostar, el hotel sede del torneo. La administración del hotel ordenó suspender las actividades y desalojó a los atletas de los salones que albergaron el torneo, cuando apenas se habían desarrollado los cuartos de final. Como el evento quedó inconcluso, a finales de 2019 el Campeonato Panamericano Juvenil se reanudó en Tailandia para definir al monarca. Y aun cuando Cervantes Ledesma dijo que el adeudo con la ULTM es por mil 700 dólares, en una nota publicada en El Universal, el 29 de junio de 2019, admitió que la cifra pendiente con el hotel es por 100 mil dólares, aunque, según él, debe pagarlo la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq), que organizó el certamen con el aval de la federación. La resolución del comité ejecutivo de la ULTM representa un serio aviso a la federación mexicana de la especialidad, cuyos deportistas están en riesgo de no participar en futuras competencias internacionales. En medio de esta situación, en enero pasado se constituyó la Asociación Nacional de Tenis de Mesa de México (ANTMM), encabezada por Sergio Blanco, extitular de la FMTM, quien pretende el reconocimiento de la ITTF para suplantar a la actual federación, que ostenta la legitimación del Comité Olímpico Mexicano (COM), y a la federación internacional de la especialidad, como mandata la Carta Olímpica. Lo anterior significa que, al igual de lo que sucede en el tenis, también existen dos federaciones en el tenis de mesa. Blanco y Cervantes tienen algo en común: buscan a toda costa el control de este deporte en el país, pero se repudian. Blanco presidió la FMTM de 2008 a 2016, periodo durante el cual consiguió que México ascendiera a la segunda división mundial; Cervantes Ledesma lo relevó en el cargo en octubre de 2015. Con este último, el tenis de mesa volvió a descender de categoría. Y ahora, la reñida competencia por el mando de esa disciplina los confronta entre acusaciones y descalificaciones.

Pimponeo declarativo

“México fue expulsado de la reunión de la Unión Latinoamericana de Tenis de Mesa por falta de pagos. Por cuestiones como éstas decidimos formar una nueva asociación nacional”, asegura Sergio Blanco. En entrevista con Proceso, Blanco sostiene que “lo importante de esto no es el hecho de balconear a la federación. En este caso, solicitamos el reconocimiento de la internacional por no existir en el país un organismo que regule, sancione y vigile los procesos electorales de las federaciones deportivas. Estamos en espera de la resolución”. A decir del titular de la ANTMM, conformada por 18 asociaciones, el tenis de mesa en el país “ya es imposible”. Y expone: “En los últimos tres años hemos presentado varias denuncias por irregularidades y violación a los estatutos en la Federación Mexicana de Tenis de Mesa, como el desconocimiento sistemático que Miguel Cervantes está haciendo con las asociaciones que no están con él, y por ejemplo están los casos de Puebla y Veracruz”. Con documentos, Blanco intenta demostrar ante la federación internacional las presuntas anomalías del organismo local. Así lo hizo notar en el oficio que, en su carácter de representante legal y presidente de la nueva asociación nacional turnó al secretario general de la ITTF, Raúl Calín Clemente, el pasado 15 de septiembre, en el cual solicita el reconocimiento de su asociación. Blanco aprovecha para decir que su escrito es también “una denuncia de hechos, posiblemente constitutivos de irregularidades, omisiones y delitos, que con base en la información esencial ya se les turnó el 24 de febrero pasado por parte de los estados (las asociaciones) que desarrollan el tenis de mesa en México”. En ese documento, Blanco hace referencia de la visita de Calín a la Ciudad de México, el pasado 12 de febrero, para sostener ese día reuniones con el representante del Comité Olímpico Mexicano (COM), Mario García, y con la directora de la Conade, Ana Gabriela Guevara, en busca de encontrar soluciones al adeudo de la federación nacional. Además, Blanco refiere que a partir de entonces las asociaciones estatales que desarrollan el tenis de mesa en el país turnaron varios documentos, “que obran en poder de la ITTF”, con las fundamentaciones legales y pruebas documentales relacionadas con las irregularidades en la Federación Mexicana de Tenis de Mesa. En ese oficio del 15 de septiembre el remitente también le recuerda al secretario general que, de acuerdo con los comentarios vertidos por García, “se infiere que le da la responsabilidad a la ITTF para que dirima, intervenga o decida lo que proceda con el tenis de mesa en México”. También le recuerda que las asociaciones estatales han enviado sus cartas de inconformidad contra la FMTM y su presidente, Miguel Cervantes Ledesma, “documentos que obran en poder de la ITTF desde el pasado 24 de febrero y no es necesario volver a mencionar”. Asimismo, hace mención que el tenis de mesa mexicano siempre ha trabajado “de la mano con la ITTF, por lo que nunca hemos tenido un problema institucional de gran magnitud, como lo sucedido en 2019 durante el Campeonato Panamericano Juvenil, ni adeudos por incumplimiento con organismo deportivo continental alguno”. Adelanta que, dadas las circunstancias, no hay posibilidad de rescatar a la federación, y sentencia que tampoco habrá negociación entre las partes en conflicto, ya que las diferencias “son insalvables, además de la pésima imagen de la FMTM en la actualidad”. Para Blanco, el rompimiento con la FMTM es total. De hecho, en 2018 asistió a la Olimpiada Nacional con la intención “de negociar la renuncia o una digna salida de Miguel Cervantes. La intención era forzar su dimisión, pero se puso en un plan medio pesado. No quiso ni recibirme ni hablar conmigo. Se han presentado problemas tras problemas y la imagen del tenis de mesa de México está por los suelos tras su expulsión de la asamblea de la Unión Latinoamericana de Tenis de Mesa”.

Una abultada deuda

El titular de la ANTMM estima que la deuda de la FMTM sobrepasa los 3 millones de pesos. “No hay una persona de esta federación que pueda pagar esos adeudos. Ni sacándose la rifa del tigre pagará esos pendientes”. Según Sergio Blanco, su asociación únicamente reconocería los adeudos internacionales de la FMTM, aunque no los haya adquirido. Sostiene que por ese motivo decidió promover la conformación de un nuevo organismo. Revela que la federación debe las afiliaciones de 2019 y 2020, y detalla que, para solventar el problema suscitado en el Campeonato Panamericano Juvenil de Cancún, el vicepresidente de la federación internacional absorbió la deuda con el hotel. En total, precisa, se cubrieron 10 mil dólares. Antes, recuerda que México fue multado con otros 10 mil dólares por haber cancelado un certamen internacional programado para octubre de 2019 en la misma sede, Cancún. En su visita efectuada el pasado 12 de febrero, el secretario general de la federación internacional sostuvo reuniones en el COM y con la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Gabriela Guevara, quien estuvo de acuerdo en cubrir la deuda, pero advirtió que en ese momento la dependencia carecía de recursos para absorber el pago. No obstante  todo sigue igual. Miguel Cervantes sólo admite una deuda con la ULTM por mil 700 dólares, además de la cuota de afiliación de 2020, equivalente a 300 dólares. En su desmarque, dice que el campeonato panamericano fue organizado por la Cojudeq con el aval de la federación. “Ellos solicitaron la sede. En teoría, la Cojudeq acordó todo con la anterior administración de la Conade, pero 20 días antes de la competencia el instituto nos avisó que no les había dado el apoyo. Se llegó el día del torneo; de haberlo cancelado tres días antes, saldría más caro. “No se pudieron jugar las semifinales porque el instituto no le había pagado al hotel y cerraron el gimnasio el último día del evento, que terminó en la ronda de cuartos de final. “Como federación no firmamos ningún contrato con el hotel. De por medio estuvo una empresa (Stag Internacional) que trabajó con Cojudeq y se encargó del cobro de las inscripciones”, admite el presidente de la federación. Advierte que la asociación de Blanco no puede desplazar a su federación porque cuenta con el reconocimiento de la federación internacional y del COM. Cervantes considera que el problema que afronta con la ULTM “es personal”, y adelanta la extinción de ese organismo “tras la formación, el año pasado, de la Confederación Panamericana de Tenis de Mesa, en Cancún. El 24 de noviembre próximo son las elecciones. La Unión Latinoamericana va de salida; le quedan dos meses de vida”. Acusa que el riesgo de que los atletas se queden sin participar en las competencias internacionales es un tema que “ha usado 25 veces” su contrincante. Acepta que, si así fuera, él mismo pagaría con sus propios recursos a la Unión Latinoamericana. “Siempre tenemos que salvaguardar la integridad y la participación de los atletas. Si la deuda no ha sido cubierta al día de hoy es por el compromiso que tuvimos con Ana Guevara, quien quedó de apoyarnos.” Hasta el cierre de la edición, la federación internacional aún no se pronunciaba sobre la petición de Sergio Blanco.
Reportaje publicado el 4 de octubre en la edición 2292 de la revista Proceso.