Cienfuegos, entre empresas fachada y la autopropaganda

martes, 20 de octubre de 2020
Durante más de medio siglo, el general Salvador Cienfuegos sirvió al Ejército y se construyó una imagen intachable, pero ésta se derrumbó el jueves 15 cuando fue detenido en Los Ángeles. Hoy, al extitular de la Sedena se le imputan en Estados Unidos varios cargos por su asociación con el Cártel del H2. En México nunca se presentó ninguna denuncia contra él, pese a que desde 2018 por lo menos se documentó la opacidad con la que se condujo en la promoción de obras millonarias para beneficiar a empresas fantasma y fomentar la corrupción. CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- La gestión de Salvador Cienfuegos Zepeda como titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) estuvo marcada por la opacidad en el manejo de los recursos financieros y la contratación de empresas fachada en la obra pública ejecutada por la dependencia, ya fuera para sí misma o para otras instancias gubernamentales que le adjudicaban contratos sin licitación. Además, el general que hoy enfrenta cuatro cargos por tráfico de drogas y lavado de dinero en una Corte de Distrito de Estados Unidos, también desplegó una intensa campaña de comunicación para impulsar la Ley de Seguridad Interior y aminorar las críticas a las Fuerzas Armadas mediante un incremento en el gasto publicitario de la Sedena.
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Cienfuegos inició su carrera militar en 1964 y alcanzó el grado de General de División en 2005. A partir de febrero de ese año ocupó la comandancia de las cuatro principales regiones militares del país, incluyendo la I, que abarca la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Morelos. En mayo de 2011, el entonces titular de la Sedena, Guillermo Galván Sedeña, designó a Cienfuegos como Inspector y Contralor del Ejército, por lo que era el responsable de vigilar y castigar la corrupción al interior de las Fuerzas Armadas. Cinco meses después, prácticamente al final del sexenio de Felipe Calderón, Cienfuegos fue ascendido a Oficial Mayor de la Sedena, por lo que se convirtió en el encargado de los recursos financieros de la dependencia.
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La experiencia previa del general divisionario en ambas materias no se reflejó en una acción decidida contra la corrupción mientras Cienfuegos Zepeda fungió como titular de la institución castrense. Entre diciembre de 2012 y octubre de 2018 ningún alto mando u oficial de la Defensa fue destituido por incurrir en actos de corrupción. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, la Sedena firmó un convenio con el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México para la construcción de la barda perimetral del fallido Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, obra que ejecutó por un monto de 2 mil 930 millones de pesos y en la que intervinieron dos empresas “fantasma” creadas ex profeso: Constructora Camino Real del Valle y Constructora los 4 Príncipes. Fragmento del reportaje publicado en la edición 2294 del semanario Proceso cuya versión digital puedes adquirir aquí.