Revista Proceso

No hay ni habrá plan maestro para Chapultepec

En vísperas del siempre anunciado por el artista Gabriel Orozco y siempre postergado plan maestro para el Proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura, el coordinador del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Homero Fernández, aseguró que ha habido un error de percepción.
domingo, 15 de noviembre de 2020

En vísperas del siempre anunciado por el artista Gabriel Orozco y siempre postergado plan maestro para el Proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura, el coordinador del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Homero Fernández, aseguró que ha habido un error de percepción: el plan maestro “conceptual” se presentó desde el principio. Lo que hay, afirmó en entrevista, son avances constantes que se irán desarrollando dependiendo las necesidades, de acuerdo con lo realizado en el Taller Chapultepec, creado por Orozco, cuyo convenio laboral, a pesar de la insistencia, no se ha hecho público.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Ha sido el propio artista plástico Gabriel Orozco quien, en repetidas ocasiones, se ha comprometido a presentar un plan maestro para el Proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura, del cual es coordinador general, acompañado de detallados diagnósticos y planes ejecutivos para cada uno de los cuatro nodos de su propuesta: Ambiental, Movilidad, Accesibilidad y Cultural.

Lo hizo por primera vez cuando el 2 de abril de 2019 fue presentado como director del proyecto en la conferencia mañanera de Andrés Manuel López Obrador. Incluso, en entrevista con Proceso, reconoció el pasado 11 de septiembre “fallas en la comunicación y en el cumplimiento de los tiempos”.

Admitió, asimismo, que lo hecho por la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, el pasado 9 de agosto en Los Pinos, “fue un acto simbólico”, no de presentación de un proyecto, y se comprometió, una vez más, a que a principios de noviembre de 2020 se daría a conocer el plan, acompañado de diversas exposiciones de planos y maquetas en los espacios del Bosque, al tiempo que se abriría a la visita pública la Cuarta Sección.

Pero el plan no estuvo a tiempo, y pareciera que si los hechos no han dado cumplimiento a las promesas, el discurso ha debido ajustarse a la realidad.

Así, la pretensión de un plan maestro definido y pormenorizado termina en la idea de uno “en construcción permanente” que se irá “adecuando” a las necesidades.

Coordinador del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, Homero Fernández aceptó hablar con este semanario durante unos 25 minutos tomados entre una y otra juntas de trabajo, tres días antes de la presentación del proyecto. Al teléfono, informó que no hay tal plan maestro, no como muchos lo esperan, sino un “plan maestro conceptual”, y avances de lo realizado en el Taller Chapultepec, creado por Orozco, en el cual se discuten las propuestas que colaboradores y funcionarios hacen.

Lo que tienen son avances de distintos planes, como el ambiental, que dirige con la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la CDMX, encabezado por el doctor en Restauración Ecológica de la UNAM, Roberto Lindig, así como el de Movilidad.

Tras resaltar que sí hay avances y una muestra es la apertura de la Casa Presidencial Lázaro Cárdenas, indicó que es un “plan que se seguirá desarrollando”:

“Creo que es erróneo, como se ha percibido, que no se ha terminado un plan maestro. El plan maestro conceptual fue presentado desde el principio y se ha ido desarrollando, se ha ido alimentando y se irá reforzando, irá cambiando, dependiendo las necesidades. Es un proyecto muy grande, donde hay muchas áreas involucradas, no se puede hablar de un plan fijo, estará en constante evolución y desarrollo por todas las áreas involucradas. Y eso es también lo rico del Taller y de esta alimentación que se está haciendo con tanta gente.”

Se le reiteró que, ciertamente, se esperaba un plan maestro y de manejo, muy claro, establecido, con sus diagnósticos, lineamientos, donde se indique qué se hará, para solucionar qué problemas, quiénes son los responsables de qué proyectos, cuáles son los presupuestos detallados, fechas de entrega o cronogramas, en fin.

Así se ofreció en principio y existe el antecedente de los elaborados por los arquitectos Mario Schjetnan y José Luis Pérez, en 2003, y por el primero en 2013. Y los que tiene a su cargo el Consejo Rector Ciudadano del Bosque de Chapultepec.

Aseguró que en los avances del plan maestro conceptual se ha ido consultando a dicho consejo, y que las diferentes áreas de los gobiernos federal y local –Secretaría de Cultura (SC), Sedema, Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX, entre otras– coordinan que todo lo que se implemente sea bajo los marcos legales vigentes. Y consideró importante precisar que no es como un “plan arquitectónico”, sino ceñido a los cuatro ejes anunciados anteriormente.

 

Convenio opaco

Una de las cuestiones que ha provocado resquemor y suspicacias es que el proyecto se entregara, por decisión personal del presidente López Obrador, sin concursos ni convocatorias, a Orozco, quien ha enfatizado, además, que no cobra por su trabajo.

Sin embargo se supo después que firmó con la SC el convenio de colaboración SC/UAF/COLAB/164, que en su cláusula séptima concede que “tanto las maquetas, planos, fotografías, documentos del ámbito artístico-conceptual y demás obras que el maestro Orozco produzca directamente, son considerados como obras de arte originales y serán de su autoría y propiedad de conformidad con el artículo 12 de la Ley Federal de Derechos de Autor”.

Dicho artículo establece que “Autor es la persona física que ha creado una obra literaria y artística”. El propio Orozco destacó, en entrevista con Proceso, que ve al proyecto como una obra de arte público (https://www.proceso.com.mx/reportajes/2020/9/11/orozco-ve-chapultepec-como-obra-de-arte-publico-249235.html).

Aclarar este punto y el estatus jurídico de Orozco para trabajar en esta obra, que forma parte de los proyectos prioritarios presidenciales, es una demanda de colectivos de artistas y del Frente Ciudadano por la Defensa y Mejora del Bosque de Chapultepec, quienes aseguran que el convenio no se ha hecho público y se los han negado en solicitudes vía Transparencia (https://www.proceso.com.mx/cultura/2020/10/11/proyecto-chapultepec-sin-apertura-para-la-informacion-250748.html).

Al respecto aseveró Fernández:

“Bueno, el convenio sí lo hemos dado a conocer. De hecho, lo acabo de mandar por una solicitud de Transparencia, yo podría decir que es público. Gabriel es un coordinador invitado por el presidente de la República y está de manera conceptual.”

–¿Por qué si es público es necesario solicitarlo a Transparencia? ¿No sería más sencillo que Comunicación Social de la SC lo entregara a los medios que lo solicitan o estuviera disponible para todos los interesados en las páginas web del proyecto?

Con suma cortesía respondió:

“Te voy a tomar la palabra, no tendríamos por qué no ponerlo en la página. Para que no hagas el trámite yo te lo puedo pasar, no le veo ningún problema, te lo mando en un ratito. Personalmente te digo: no creo que haya un doble manejo. Está bien pensar mal, pero no en ese sentido”.

Se le planteó también sobre los derechos y propiedad intelectual que adquiere Orozco mediante ese convenio, de planos, maquetas y demás producciones “artísticas” relativas al proyecto, cuando Chapultepec –como las autoridades mismas han declarado– es un bien común de todo el país, no sólo de la Ciudad de México. La ley reconoce derechos de por vida al autor y, una vez fallecido, por 100 años más a sus beneficiarios, y sólo podrán ser explotadas o utilizadas previo consentimiento del poseedor de los derechos patrimoniales. La pregunta es si Orozco o sus beneficiarios podrían cobrar regalías para proyectos futuros en Chapultepec.

Para “acallar esos rumores de que podríamos tener problemas”, señaló: “Yo creo que Gabriel está poniendo todo su empeño y su trabajo en esto, y el material que pueda generar a nivel conceptual, que pueda ser suyo por derechos de autor, se quedará en los papeles, pero realmente en las acciones lo vamos a disfrutar todos los mexicanos”.

Según él ese material “conceptual” pasará a las diferentes estancias gubernamentales. Y a pregunta expresa respondió que así está establecido en el convenio.

Se espero el documento casi hasta el cierre de la edición. Cuando se insistió en su envío, la respuesta de Comunicación Social fue que, por instrucciones del área Jurídica, sólo puede obtenerse mediante una solicitud por Transparencia.

 

Muchas caras

Polémico ha sido también el presupuesto para el proyecto, originalmente de mil 668 millones de pesos, que quedaron en mil 100 mdp para 2020, y 3 mil 508 mdp para el 2021 (detallados en las ediciones de Proceso­ antes mencionadas). La prospección de Orozco para la realización del proyecto total es de alrededor de 10 mil mdp.

A decir de Fernández, desde la campaña en 2018 la secretaria Frausto se comprometió a no crear “elefantes blancos”, y “no los estamos generando”. Señaló que proyectos como la Casa Lázaro Cárdenas no son “un gasto extra”, lo absorbe el Complejo Cultural Los Pinos, e igual ocurrirá con el Cencalli Museo del Maíz. Su propósito: sustentabilidad y potencialización de recursos.

La inversión de 2021 será para el circuito de museos del INAH e INBA (200 mdp), el Zoológico de Chapultepec, el Museo de Historia Natural y nuevas propuestas, como el Centro de Cultura Ambiental, la Cineteca de Santa Fe, la Bodega Nacional, el Pabellón Contemporáneo, Panteón Dolores, Avenida Constituyentes, Museo del Maíz, la recuperación de la Ermita Vasco de Quiroga, y el Parque de Cultura Urbana.

–¿Cuál será el presupuesto de operación y mantenimiento de todo esto una vez terminado este enorme proyecto?

–La idea es que los apoyos en cultura y los programas sustantivos sigan, reducir los excesos burocráticos, potenciar el trabajo transversal, tener un pie muy fuerte en la sustentabilidad, terminar todo en este sexenio: no vamos a heredar nada para después. Y algo importante es que la comunidad se apropie de estos espacios, eso lo hará muy sustentable.

–Pero necesitará un presupuesto anual.

–Sí, el presupuesto anual de lo que me estás preguntando no está definido ahorita, pero trabajaremos para que no sea una cifra que no podamos controlar o no puedan controlar las futuras generaciones.

Cuando se le pregunta a Gabriel Orozco sobre gastos, presupuestos, cuestiones administrativas, se deslinda diciendo que no le corresponde, pues lo suyo es la parte “creativa”. Y en una reciente entrevista con el periódico El Universal, Fernández afirmó que tampoco es responsable de ello. Se le preguntó cuál es su papel entonces:

“Bueno, como sabes estuve dirigiendo Los Pinos y muy conectado a este proyecto desde el principio. Después Alejandra, la secretaria de Cultura, me pidió que ayudara con la coordinación de las acciones de la secretaría y el enlace con la Ciudad de México.”

–¿Y quién da la cara o responde por las cuestiones administrativas?

–Yo creo que, para este proyecto, toda la Secretaría de Cultura y todo el gobierno de la Ciudad de México, así como todos los funcionarios estaremos dando la cara. Y yo te daré la cara a ti siempre, Judith.

–Pero no soy la Auditoría Superior de la Federación.

–Nada más te digo: Hay transparencia total, somos funcionarios públicos y estamos recibiendo auditorías y todo lo necesario… 

El tiempo se acaba, tiene que colgar e ir corriendo porque “el sábado inauguramos esto”, pero “estoy a tu disposición cuando necesites”. 

Reportaje publicado el 8 de noviembre en la edición 2297 de la revista Proceso.