Revista Proceso

Las megafosas de Cortazar y Salvatierra: Una semana funesta

De agosto a la fecha se han localizado restos óseos de por lo menos 99 personas en diversos puntos de Guanajuato. Los encontrados en Cortazar y Salvatierra son los más macabros y numerosos.
miércoles, 18 de noviembre de 2020

Aun cuando son opacas las cifras de la criminalidad en Guanajuato, de agosto a la fecha se han localizado restos óseos de por lo menos 99 personas en diversos puntos de la entidad. Los encontrados en Cortazar y Salvatierra son los más macabros y numerosos. Mientras la Fiscalía General del Estado y la Comisión Nacional de Búsqueda exhiben sus desencuentros, los colectivos y familiares de desaparecidos comienzan a perder el miedo ante la magnitud de ese delito y a la poca efectividad de las autoridades.

GUANAJUATO, GTO (proceso).– A principios de 2018, cuando hacía campaña como candidato del PAN para la presidencia municipal de Cortazar, Ariel Corona Rodríguez solía ver en sus visitas a las comunidades “una cantidad importante de hojas de máquina impresas con la foto de alguna persona desaparecida”.

“Esto empezó a ser muy común en el municipio desde hace unos cinco años”, admite el alcalde, quien cumplió ya dos años en el cargo. Pese a ello, le sorprendió el hallazgo de fosas clandestinas con restos humanos el pasado 29 de octubre en un predio de la comunidad de Cañada de Caracheo, en el municipio que él dirige.

Esa semana fue funesta para Guanajuato, en particular para la región Laja-Bajío, tan castigada por la violencia criminal. Las autoridades adjudicaron las ejecuciones al Cártel de Santa Rosa de Lima, la banda que lideró José Antonio Yépez, El Marro, hasta su captura a principios de agosto pasado.

Pese a su detención, la violencia no cede. Según las estadísticas, de enero a septiembre se registraron 3 mil 438 homicidios en la entidad. Pero el   hallazgo de esas fosas clandestinas en Salvatierra con 76 cuerpos –según el reporte más reciente del titular de la Comisión Estatal de Búsqueda en la entidad, Héctor Alonso Díaz Ezquerra, dado a conocer la semana pasada–, el mayor que se haya registrado en el estado, muestra la dimensión de la tragedia.

Integrantes de los colectivos –quienes proporcionaron información a las autoridades estatales y federales para la localización de las fosas– comentan a la reportera que probablemente la cifra llegue a 100. La búsqueda fue programada para el 20 de octubre, cuando se iniciaron las exploraciones en el predio, a instancias de los colectivos.

La superficie de búsqueda abarca unos 6 mil metros cuadrados y se ubica a la altura del Ecoparque El Sabinal o Los Sabinos, un extenso paraje favorecido por las aguas del río Lerma, muy visitado por los lugareños y turistas, que prácticamente está dentro de la cabecera municipal.

“Salvatierra, primer municipio de Guanajuato”, dice el letrero que da la bienvenida a esta ciudad ubicada a menos de 40 kilómetros de Celaya, inmersa en la región Laja-Bajío y hacia los límites con Michoacán.

Luego de este hallazgo, y sin que la Fiscalía General del Estado (FGE) hubiera dicho una palabra, se supo de otro lugar en Cañada de Caracheo con restos humanos de decenas de personas.

Ubicada a unos 10 minutos de la cabecera de Cortazar, esta comunidad es famosa por sus jaripeos y su plaza de toros, donde cantantes y grupos como Los Tigres del Norte suelen amenizar las fiestas.

Entre Salvatierra y Cañada de Caracheo hay una carretera de sólo 21 kilómetros. En esa zona lo mismo se asientan empresas como Mabe y congeladoras de vegetales, que acereras y procesadoras de alimentos en extensiones de tierra fértil con invernaderos.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2298 del semanario Proceso, cuya versión digital puedes adquirir aquí.