Revista Proceso

A tropezones, el Congreso aprueba la inyección urgente al Sector Salud

No fue tarea fácil para los diputados de Morena y sus aliados aprobar modificaciones a la Ley General de Salud para que 33 mil millones del Fondo de Salud para el Bienestar se destinen a las acciones del sector contra la pandemia del coronavirus. El bloque opositor pintó un futuro apocalíptico.
lunes, 2 de noviembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- En el tercer intento, a tropezones, sin suficiente claridad en sus argumentos, la mayoría legislativa en San Lázaro, conformada por Morena, PT, PES y PVEM, logró aprobar el miércoles 28 que 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar puedan ser usados para atender la contingencia sanitaria provocada por el covid-19.

Una vez más, enfrentó en un agrio y ­reiterativo debate al bloque opositor del PAN, PRI, MC y PRD, que ante la imposibilidad de detener su aprobación recurrió a las mentiras y a la referencia machacona, sin sustento, de que dicho fondo desaparecerá y que con el traslado de esa multimillonaria suma a la Tesorería de la Federación (Tesofe) se deja en la indefensión y “se condena a la muerte” a miles de mexicanos.

 La legisladora emecista Lourdes Contreras González llevó su discordia hasta predecir para México la extinción de la niñez.

“Estimadas y estimados compañeros, antes de votar reflexionen en lo que están haciendo, piensen en las familias de México que harán sufrir, en las madres que dejarán a sus hijos, en nuestras niñas, niños, que perderán la oportunidad de vivir y de disfrutar este maravilloso país”, arengó desde la tribuna camaral.

La diputada jalisciense remató su intervención mezclando los proyectos “faraónicos” de la 4T con el apocalipsis:

“¿Para qué quieren un Tren Maya si no vamos a tener niñas y niños que lo puedan disfrutar?”

El legislador guanajuatense del PAN Héctor Ramírez Barba se fue al insulto y a tono con su compañera opositora, acusó a la mayoría de estar cometiendo “un crimen de lesa humanidad”:

 “Usaré mis minutos sabiendo que ­discutiendo con legisladoras y legisladores que han renunciado al uso de la razón, que se han descerebrado conscientemente (hasta) quedar como anencefálicos, es como administrar medicina a los muertos.

“Compañeros legisladores, casi anencefálicos, lo que están haciendo es un crimen de lesa humanidad para los mexicanos y más para los más pobres.”

Así se pusieron las cosas en la Cámara de Diputados.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2296 del semanario Proceso, cuya versión digital puedes adquirir aquí.

Comentarios