Coronavirus

Restaurantes, condenados a la inanición

Sin ahorros ni apoyos y endeudados, los restauranteros intentarán sobrevivir al endurecimiento de las medidas preventivas en regiones como el Valle de México, aunque el 80% de los establecimientos está en riesgo de quebrar en las siguientes semanas
jueves, 24 de diciembre de 2020

La situación ya no es la misma que en marzo y abril, primeros meses de la emergencia por el covid-19. Sin ahorros ni apoyos y endeudados, los restauranteros intentarán sobrevivir al endurecimiento de las medidas preventivas en regiones como el Valle de México. El viernes 18 las autoridades federales y locales anunciaron la vuelta de la Ciudad de México y el Estado de México al semáforo epidemiológico rojo. De acuerdo con el sector, 80% de los establecimientos está en riesgo de quebrar en las siguientes semanas, con un costo de 450 mil desempleados.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El corte de caja no fue ni será el acostumbrado para un diciembre: el dinero no fluye hasta las altas horas de la madrugada, como cuando los oficinistas abandonaban el lugar entonados por los tragos, dejaban buenas propinas y saldaban largas cuentas por la tradicional cena de fin de año.

Los valet parking no fueron contratados horas extra y tampoco asistieron los grupos musicales que amenizaban aquellas posadas donde desfilaban los regalos.

De esa manera la pandemia causada por el covid-19 le cambió el rostro al sector restaurantero: de un festivo diciembre a un frío y económicamente funesto fin de 2020, dejando establecimientos con famélicas cajas registradoras.

Sin apoyos gubernamentales, los negocios sucumben asfixiados por las deudas, y sus trabajadores –como cocineros, lavaplatos y meseros– están condenados a deambular en el desempleo.

Aplicada en las primeras dos semanas de diciembre, y dada a conocer un día antes de que las autoridades federales y locales anunciaran la vuelta de la Ciudad de México y el Estado de México al semáforo epidemiológico rojo, una encuesta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), de la Asociación Mexicana de Restaurantes y la Asociación de Directores de Cadenas Restauranteras (Dicares) revela que casi ocho de cada 10 establecimientos del país están en peligro de quebrar en las siguientes semanas.

Cuando a los restauranteros se les preguntó “¿cuánto tiempo calculas poder resistir pagando 100% de la nómina, antes de declararte en quiebra?”, 28% respondió que dos semanas, 27% dijo que cuatro semanas y 23.5% no se vio más allá de seis semanas. 

Es decir, estos empresarios ya no podrán soportar el distanciamiento social y el cierre temprano de establecimientos antes del Año Nuevo. Si este escenario es de miedo, será de terror en enero a causa de la cuesta de enero. 

Ahora con el semáforo rojo, el Valle de México deberá suspender todas las actividades económicas no esenciales. La medida se mantendrá, al menos, hasta el próximo 10 de enero. 

De nuevo bajarán la cortina los gimnasios, teatros, cines, boliches, museos, centros comerciales, parques de diversiones, tiendas departamentales y establecimientos mercantiles no esenciales.

Los negocios como restaurantes y de alimentos preparados sólo podrán ofrecer sus productos para llevar. 

Podrán seguir operando sectores como el de energía, transporte, manufactura, salud, servicios funerarios, construcción, financiero, primario y telecomunicaciones (servicios y cadenas de proveeduría). También aquellos dedicados a los medicamentos, venta y cadena de proveeduría; comercios con menos de cinco empleados, talleres de reparaciones y refacciones.

En cuanto a las actividades gubernamentales, los del área tributaria, seguridad, obra pública y algunos servicios mantendrán su funcionamiento.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2303 de la revista Proceso, ya en circulación.
 

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