Coronavirus

La OMS "regaña"... y México la ignora

Según expertos de la organización sanitaria, México le apuesta todo a la vacuna y deja de lado estrategias elementales, como las medidas preventivas y la aplicación masiva de pruebas de detección.
lunes, 7 de diciembre de 2020

Para la Organización Mundial de la Salud, el gobierno mexicano no se ha tomado con la debida seriedad la gravedad de la pandemia de covid-19; según expertos de la organización sanitaria, México le apuesta todo a la vacuna (que no llegará de inmediato ni estará disponible para toda la población) y deja de lado estrategias elementales, como las medidas preventivas y la aplicación masiva de pruebas de detección.

Ginebra (Proceso).- A un año de que se documentara el primer caso de covid, en Wuhan, la estrategia del gobierno mexicano para enfrentar la emergencia de salud se puede considerar fallida, en contraste con otros países que supieron leer la magnitud de lo que se avecinaba. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) México tiene el primer lugar mundial por letalidad, con una tasa de 9.5% –mueren al menos nueve personas de cada 100 contagiadas–; cuarto lugar por muertes después de Estados Unidos, Brasil e India y noveno lugar global con 77.8 muertes por cada 100 mil habitantes.

Con más de 100 mil muertes confirmadas, la epidemia sigue ascendiendo con cifras récord diarias de hasta 12 mil casos en un solo día; en noviembre las cifras de casos y de muertes se duplicaron; esto, según la OMS, es “una mala señal”, por lo que el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó al gobierno de la 4T a tomarse “muy en serio” la pandemia. 

En enero pasado, Mike Ryan, director de emergencias de la OMS, recomendó: “Lo principal es limitar la transmisión de persona a persona, reducir las infecciones, especialmente el contacto cercano y particularmente en los entornos de atención médica. Necesitamos evitar la transmisión a través de eventos de superdifusión.

“Necesitamos que todos los Estados miembros se concentren en la identificación temprana y el aislamiento de casos sospechosos, casos probables y confirmados; estamos trabajando para ayudar a los países a proporcionar estándares de atención optimizados”, urgió Ryan cuando el covid-19 todavía no se declaraba una emergencia mundial.

El 28 de febrero la Secretaría de Salud anunció los dos primeros casos, cuando el subsecretario Hugo López-Gatell afirmó: “No se puede contener”, pero “no contenerlo no quiere decir que no se pueda mitigar la transmisión hasta el grado potencial de eliminarlo. No es una enfermedad grave. En su mayoría estamos hablando de más de 90% de casos leves (…) cuyos síntomas son los de un catarro”.

Ese mismo día Ryan le corrigió la plana a López-Gatell: dijo que “ante la expansión del coronavirus las medidas de contención han sido efectivas en otros países, como en Singapur”, y remarcó que contener un brote tiene por objetivo “romper la cadena de transmisión y que el virus no viaje de una persona a otra”. Utilizar medidas para mitigar la enfermedad “es cuando aceptas que ya no puedes parar la transmisión entre personas”.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2301 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 6 de diciembre de 2020.

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