Víctima del covid-19, el INAH sufrirá un recorte feroz

miércoles, 6 de mayo de 2020
Al anunciar el 22 de abril la rebaja del presupuesto del Instituto Nacional de Antropología e Historia a la mitad –“comprensible y necesario”–, su director, Diego Prieto pidió mayor sacrificio a los trabajadores. Pero sin duda ya lo venían haciendo desde mucho antes de la pandemia. En el sitio #YaPágameINAH reúnen sus demandas, que desembocaron hasta en manifestaciones. Proceso recogió testimonios de investigadores y de empleados que laboran en distintos centros INAH del interior del país, museos y zonas arqueológicas, así como de integrantes de la representación sindical de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, anunció el pasado 22 de abril, por videoconferencia, un recorte de alrededor de 50% al presupuesto de la institución, que impactará la contratación de personal del capítulo 3000, y la investigación y cuidado del patrimonio cultural, entre otras actividades sustantivas. Al pedir a los trabajadores el mayor sacrificio, comprensión y solidaridad, destacó que las medidas tomadas para enfrentar los problemas que arrastra desde antes de la pandemia son muy comprensibles y necesarias, entre ellas la extinción del Fideicomiso para el Fomento y la Conservación del Patrimonio Cultural (Fideinah), como reportó Apro el pasado 27 de abril. Un grupo de más de 160 investigadores del INAH, entre ellos varios eméritos, coincidió a través de una carta publicada en estas páginas (Proceso 2269) en la necesidad de reorientar el gasto público, pero rechazó que los problemas se resuelvan creando otros igual de graves o “vulnerando las tareas sustantivas del Estado”. Según Prieto, del presupuesto total, 82% –equivalente a 2 mil 951 millones de pesos– va al personal de base, “eso es lo que cuesta”; alrededor de 6.6%, 255 mdp, es para personal de confianza; y 4.5% a eventuales, dejando a la operación del instituto entre 2% y 3% del presupuesto anual, lo cual es “un desequilibro enorme”. Se subsana con los llamados autogenerados, pero se ha señalado que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se ha retrasado en su entrega. Ahora se suma el hecho de que la emergencia sanitaria mantiene cerrados museos y zonas arqueológicas, por lo cual no se reciben esos ingresos. La reducción de 50% que les exige la Secretaría de la Función Pública, añadió, pegará a los rubros de operación (telefonía, luz, arrendamientos, seguros); gastos por servicios personales, que es el capítulo 3000, mediante el cual se han contratado desde hace más de una década investigadores, especialistas y trabajadores a los cuales no se les ha podido dar una base. Y no se hará ahora, pues Hacienda ha puesto énfasis en que se suspende toda contratación que no esté autorizada por dicha dependencia. Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2270 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 3 de mayo de 2020

Comentarios