Los muros se rebelan contra Trump

sábado, 26 de septiembre de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Con la idea de repensar la política desde la memoria histórica y cultural, la Coalición Binacional vs Trump y recientemente ha impulsado la toma de muros del país con obras pictóricas como repudio a las políticas anti-inmigratorias del presidente estadunidense. Conformado hace cuatro años, durante la primera campaña del magnate, el colectivo liderado desde Chicago, Illinois (EU) por el luchador social Carlos Arango (quien participó en el movimiento estudiantil de 1968), en coordinación en México con el escritor y periodista Federico Campbell Peña, consta ya de unos 200 simpatizantes. A través de un grupo en WhatsApp y una página en Facebook señalan las contradicciones del mandatario, que busca reelegirse este 3 de noviembre. Los muros pintados, surgidos en 2016 con una obra crítica del artista Luis Sotelo en Tonatico, Estado de México, borrada a las pocas semanas, han aumentado en los últimos meses. Vía telefónica, Campbell Peña, autor del volumen Stop Trump! Una cronología abreviada (2016) que dio paso al documental Stop Trump, dice que “también es importante informar a través del arte, ejercer memoria histórica”. Tijuanense como su padre, el escritor, periodista y colaborador de Proceso Federico Campbell Quiroz (1941-2014), explica el origen de la Coalición: “Mi interés viene de sangre, claro, pero también viví en Estados Unidos, en Chicago e Indiana, y tengo estudios de periodismo en el Colegio de la Frontera Norte. Lo importante es que están cerca las elecciones, y que la gente comprenda que se trata de una elección binacional, porque los latinos son la segunda fuerza después de los blancos.” Reportero de Canal Once, comenta que el mural en Tonatico se debe a que hay 6 mil tonatiquenses que residen en Illinois, por lo cual Sotelo prepara uno más, que se sumará a los ya existentes en distintos sitios del país, como Ciudad Ixtepec (Oaxaca), Ciénega de Flores (Nuevo León), Ciudad Neza (Estado de México), varios en la Ciudad de México y otros en proceso en localidades de otros estados. El dinero para realizarlos proviene de los mismos simpatizantes, en especial de Carlos Arango. La artista Laura Chávez, de Ciénega de Flores, inició apenas su obra de 6 x 2.20 metros en una barda de una casa ubicada en la colonia Villas de Alcalá. Con fondo de la bandera y el escudo nacionales, el águila devora a la serpiente cuyo cuerpo es la bandera de Estados Unidos y el rostro de Trump, con la frase: “Soy la persona menos racista del mundo”. Abraham León plasmó la semana antepasada la figura del mandatario en un muro de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, cerca del albergue inmigrante del Padre Solalinde. Trump es el “Tio Sam” con el dedo apuntando de frente, y a un costado la frase “Nadie es ilegal, tú también eres América”. Mientras realizaba la obra de 20 metros la gente demostraba su apoyo, como el de un joven salvadoreño que le pidió permiso para plasmar su bandera. Antonio Ortiz Gritón trabajó a finales del año pasado en una pintura colectiva con Gabriel Macotela, Óscar Ratto, René Freyre, Arturo Buitrón y un colectivo vasco, afuera de la Escuela Primaria Héroes de Chapultepec en la CDMX, donde tachó a los políticos corruptos en español e inglés como “Rateros-thieves”, “Cerdos-jerks”, “Mentirosos-liars”, “Traidores-traitors”. Para él, se trata de un “nuevo muralismo”, mezcla del arte urbano con el arte contemporáneo. También hay un mural en proceso en Puebla, homenaje de Margarita Aragón a las célebres mujeres denominadas “Las Patronas”, quienes alimentan a los migrantes que trepan el tren conocido como La Bestia. A su vez, el artista Víctor Gatel busca intervenir un espacio más en Guadalajara, Jalisco; y en el cierre de esta nota se avisó de otro trabajo pendiente en Juchitán, Oaxaca.
Reportaje publicado el 20 de septiembre en la edición 2290 de la revista Proceso.