Reacomodos y duplicidades en La Cruz Azul

miércoles, 9 de septiembre de 2020 · 18:58
Lejos de resolverse a satisfacción de los socios disidentes de la Cooperativa La Cruz Azul, el caso Billy Álvarez –quien junto con algunos de sus antiguos aliados es prófugo de la justicia– está complicando las cosas, al punto que hoy la cementera tiene dos consejos de administración, dos de vigilancia –ambos con reconocimiento legal– y dos voceros. Y por lo que atañe al club de futbol, Carlos Hermosillo busca ocupar la vacante que dejó Billy, quien desde la clandestinidad sigue moviendo los hilos de la cooperativa. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Al cumplirse 10 años de escándalos, la lucha por el control de la Cooperativa La Cruz Azul representa el final de la era de los Álvarez en el club deportivo de la empresa, el Cruz Azul FC. Hoy el director general de la cementera, Guillermo Héctor Billy Álvarez Cuevas, es prófugo de la justicia y desde la clandestinidad aún mueve a un grupo de socios ­cooperativistas. La trayectoria de Billy Álvarez alcanzó su punto más crítico hace un mes, cuando varios agentes acudieron a la sede del corporativo, en Gran Sur, alcaldía Coyoacán, con una orden judicial para registrar la oficina del director general y otras. En el despacho de otro de los protagonistas de esta trama, Alfredo Álvarez Cuevas –vicepresidente del club de futbol–, los agentes localizaron esquemas jurídicos, estrategias y minutas de reuniones entre él y Víctor Manuel Garcés Rojo –cuñado de Billy– para fabricar acusaciones contra los socios que fueron disidentes.  De aquella imagen ejemplar que inspiraba en jugadores, cuerpo técnico del equipo y sus aliados, Billy Álvarez pasó del reconocimiento y respeto al rechazo. Por mandato judicial, la actual dirigencia de la cementera, tras asumir el pleno control de la cooperativa, propietaria de equipo de futbol, ya le busca remplazo en el club. Una de las primeras acciones del grupo que ostenta la responsabilidad de la cooperativa fue prohibirle a los futbolistas la exhibición de pancartas de apoyo al defenestrado directivo, como ocurrió en las primeras jornadas previo a cada partido del torneo Guardianes 2020. El pasado 30 de julio un juez federal con residencia en el Centro Federal de Readaptación Social de máxima seguridad número 1, El Altiplano, giró una orden de aprehensión contra Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, presidente del club de futbol y director general de la Cooperativa La Cruz Azul, SCL; Eduardo Borrell, director jurídico; Víctor Manuel Garcés Rojo, exdirector jurídico, y el abogado externo Ángel Junquera, a quienes se acusa de delincuencia organizada y lavado de dinero. Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2288 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 6 de septiembre de 2020.