Espionaje

Miguel Ángel Granados Chapa, espiado desde 1962

Este 16 de octubre se cumplen 10 años del fallecimiento del periodista Miguel Ángel Granados Chapa, uno de los fundadores de Proceso y quien era espiado por la DFS desde que era estudiante de la UNAM, incluso seis años antes del movimiento de 1968.
sábado, 16 de octubre de 2021

Este 16 de octubre se cumplen 10 años del fallecimiento del periodista Miguel Ángel Granados Chapa, uno de los fundadores de Proceso; desde que era estudiante su nombre aparece en los seguimientos que la DFS realizaba en la UNAM, incluso seis años antes del movimiento estudiantil de 1968. Desde entonces fue espiado, y sus pasos, consignados en los reportes de vigilancia del gobierno.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Los archivos del espionaje realizado por la Dirección Federal de Seguridad (DFS) dan cuenta del seguimiento del que fue objeto el periodista Miguel Ángel Granados Chapa desde que estudiaba en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, a principios de los sesenta. Durante casi 30 años los agentes bajo el mando de Luis de la Barreda, Miguel Nazar Haro y Fernando Gutiérrez Barrios siguieron sus pasos, sus relaciones laborales y su filiación política, las conferencias que dio y hasta los vuelos que tomó en el aeropuerto.

Familiares y sobrevivientes de los perseguidos durante el periodo conocido como la “Guerra Sucia” recibieron en octubre del año pasado, por parte de la Secretaría de Gobernación, los archivos y expedientes producto de la vigilancia, espionaje y en algunos casos tortura, de la represión política bajo la DFS y los “años negros” del espionaje político a opositores y periodistas; entre ellos el del autor de “Plaza Pública” y fundador de Proceso.

Con la autorización de sus hijos reproducimos algunos fragmentos.

En 1962 el presidente estadunidense John F. Kennedy visitó México; Adolfo López Mateos presentaría su tercer informe de gobierno en diciembre. Desde entonces los agentes de la DFS monitoreaban las actividades estudiantiles en la UNAM, como se desprende del archivo que le abrieron al periodista hidalguense. El 10 de diciembre de ese año aparece el primer registro de Granados Chapa. El asunto del reporte indicaba: “Se informa en relación con los UNIVERSITARIOS”:

“Entre los estudiantes está siendo distribuido un periódico intitulado Brecha Universitaria, elaborado por los alumnos de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales que siguen la carrera del periodismo… Dicha publicación es impresa en la Editorial Atisbos, situada en las calles de Dr. Carmona y Valle No. 143, empresa que también tiene sus oficinas en Mesones No. 93, Int. 5, de esta capital… Entre sus artículos destaca el intitulada El Pueblo quiere saber que hacen con el dinero que se da a la UNAM, en el cual piden que se dé a conocer públicamente la forma como se manejan los fondos de dicho Centro de Estudios y acusan a Radio Universidad de gastar miles de pesos en una labor encubierta de tipo pro-soviético.”

El director de Brecha Universitaria fue Víctor Manuel Sánchez; su jefa de información era María Dolores Gómez Estrada y entre los 11 redactores se encontraba Granados Chapa. El documento está firmado por el coronel Manuel Rangel Escamilla, el cuarto director de la agencia creada en 1947 bajo el gobierno de Miguel Alemán Valdés.

El expediente de Granados Chapa está compuesto por 379 hojas, entre recortes de periódicos y revistas, así como fichas y reportes realizados por los agentes de seguridad, quienes crearon una línea precisa de sus movimientos.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2346 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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