Carlos Slim

De empresa desahuciada a joya de la corona

Compañía sin futuro en manos del Estado, declarada así por el propio gobierno de Carlos Salinas, Telmex se convirtió en una de las telefónicas más lucrativas del mundo en manos privadas. ¿Pero cómo se logró el milagro empresarial?

Compañía sin futuro en manos del Estado, declarada así por el propio gobierno de Carlos Salinas, Telmex se convirtió en una de las telefónicas más lucrativas del mundo en manos privadas. ¿Pero cómo se logró el milagro empresarial? Rafael Rodríguez Castañeda, exdirector de Proceso, reveló en 1995 en su libro Operación Telmex. Contacto con el poder la operación, maniobras, manipulaciones legales y trucos fiscales ejecutados por la autoridad –por encima de la Constitución– y que le otorgaron a Teléfonos de México carretadas de dinero en efectivo en los años siguientes a su privatización. 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– ¿Qué era lo que iban a comprar los postores de Telmex? ¿Qué fue lo que finalmente adquirieron Carlos Slim y sus socios?

Según funcionarios del gobierno salinista, Telmex era una empresa sin futuro en manos del Estado, sin capacidad de inversión, con escasas perspectivas de enfrentar los retos tecnológicos.

Según los datos disponibles, Telmex no sólo era una empresa paraestatal viable, sino financiera, tecnológica y socialmente rentable.

Jacques Rogozinsky, subsecretario de Hacienda y coordinador de la Unidad de Desincorporación de Paraestatales, explicó en 1994, cuatro años después de la venta de Telmex:

“La crisis económica del inicio de la década de los ochenta impidió que el Estado proporcionara a Telmex los recursos necesarios para el mejoramiento y mantenimiento de un buen servicio (…)

“Era evidente que la empresa telefónica necesitaba cuantiosos recursos económicos, que el gobierno podía aplicar, pues consideraba que las necesidades de crecimiento y modernización requerían una inversión de 10,000 millones de dólares en cinco años (…)”

Como parte de la desincorporación, las autoridades llevaron a cabo, durante 1990, una serie de acciones de depuración y saneamiento que, en realidad, constituyó la cereza en el pastel destinado a los futuros compradores.

Relaciones laborales

Andrés Caso, secretario de Comunicaciones y Transportes y presidente del Consejo de Administración de Telmex, y Arsenio Farell, secretario de Trabajo, negociaron con Francisco Hernández Juárez, líder nacional del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), modificaciones a las condiciones laborales paralelas al Contrato Colectivo de Trabajo de Telmex.

Destacaba la eliminación de 57 acuerdos laborales individuales que, de hecho, podían llegar a representar 57 contratos diferentes. El número de trabajadores se redujo de 1000 a sólo 140. La empresa obtuvo el derecho de asignar a los trabajadores a diversas áreas, según fuera necesario para “la expansión, modernización y calidad del servicio telefónico”.

A cambio, se ofreció a los líderes telefonistas la posibilidad de que el STRM se convirtiera en socio accionista de Telmex.

Restructuración tarifaria y fiscal

El gobierno transfirió a Telmex, del sector comunicaciones y transportes, al sector encabezado por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Su titular, Pedro Aspe, sustituyó a Caso en la presidencia del Consejo de Administración de Telmex.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2347 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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