Medio Ambiente

COP26: La "polutocracia" negocia su destino en Glasgow

Expertos en los efectos del cambio climático en el medio ambiente coinciden en que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el tema no logrará acuerdos suficientes para detener o siquiera atenuar significativamente el calentamiento global.
lunes, 8 de noviembre de 2021

Expertos en los efectos del cambio climático en el medio ambiente coinciden en que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el tema no logrará acuerdos suficientes para detener o siquiera atenuar significativamente el calentamiento global. El problema, de índole civilizatoria, no puede solucionarse con metas incumplidas de reducción de emisiones y con estrategias de desarrollo predatorias del ecosistema. De hecho, señala el investigador Francisco Serratos sobre la COP26, “de ahí no va a salir nada sino negocios”.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), realizada en Glasgow, Escocia, puso en evidencia el colapso medioambiental que amenaza al planeta. El aumento de la temperatura ha modificado los patrones climáticos, dando lugar a fenómenos meteorológicos extremos como incendios, huracanes, inundaciones y sequías. Mientras tanto, la “polutocracia” implementa técnicas de “lavado verde” y los activistas se muestran escépticos ante un posible acuerdo en la reducción de las emisiones de carbono.

“Desde hace 26 años no se ha llegado a una reducción de las emisiones ni se han protegido los bosques para evitar la deforestación. Si analizamos las emisiones históricas nos daríamos cuenta de que la mitad se han emitido a partir de que se celebra la COP”, dice en entrevista Francisco Serratos, profesor de la Washington State University y autor del libro Capitaloceno. Una historia radical de la crisis climática, publicado por la UNAM y Festina.

“La meta que los científicos exigen a los gobiernos para ralentizar las tragedias climáticas que se avecinan y evitar el calentamiento global, es no rebasar 1.5 grados centígrados. La temperatura del planeta ha aumentado 1.1 grados y vemos las consecuencias de los fenómenos naturales; si llegamos a 2.0 grados el futuro que nos espera es catastrófico. La COP no basta para revertir el cambio climático. Estamos hablando del presente como especie y hablamos del futuro en la medida de su gravedad. La crisis climática es civilizatoria y nos va a forzar a replantear nuestro pacto social y económico”, asegura a propósito del arranque de la cumbre climática para lograr un acuerdo en la reducción de las emisiones de carbono en todo el mundo.

“La COP ha sido una simulación porque las emisiones han aumentado y los Estados ya tenían proyectada una producción de combustible que no tiene lógica con la meta de 1.5 grados”, explica.

El Informe sobre la brecha de producción 2021, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, revela que los gobiernos aún planean producir hacia 2030 una cantidad de combustibles fósiles más de dos veces mayor de lo que sería consistente con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados. Es decir, la brecha de producción no ha cambiado en gran medida.

“La producción mundial de gas será la que más aumente entre 2020 y 2040, según los planes de los gobiernos. Esta expansión mundial continuada y a largo plazo de la producción de gas es incompatible con los límites de temperatura del Acuerdo de París”, explica el estudio de Ploy Achakulwisut, autor principal del informe y científico del Instituto del Ambiente de Estocolmo.

–¿Cómo podemos ralentizar el colapso planetario? –se le pregunta a Serratos.

–La crisis climática es producto de un proceso histórico, social y económico desde el siglo XVI, cuando se fundamentan las bases del capitalismo. No vamos a ralentizar la crisis climática porque las bases sociales y económicas se pretenden dejar intactas; simplemente con absorber carbono no se va a solucionar, el planeta no funciona así.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2349 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 7 de noviembre de 2021. 

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