Paralímpicos

Las desventuras del multimedallista Salvador Hernández

Luego de su exclusión de la delegación que participó en los Parapanamericanos de 2019, Salvador Hernández reclama a AMLO lo incluya en la entrega de estímulos económicos que otorgó a los 730 atletas y 195 entrenadores que participaron en ese evento.
domingo, 14 de febrero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Luego de su exclusión de la delegación que participó en los Juegos Parapanamericanos (JP) Lima 2019, el multimedallista paralímpico Salvador Hernández Mondragón reclama al gobierno de Andrés Manuel López Obrador lo incluya en la entrega de estímulos económicos que otorgó a los 730 atletas y 195 entrenadores que participaron en ese evento continental.

Han pasado 17 meses y Hernández Mondragón –quien ha ganado ocho preseas paralímpicas– aún no supera el desencanto de quedar fuera de esa justa, e insiste en su recompensa con base en una trayectoria deportiva avalada por más de tres décadas de logros deportivos.

Sostiene que la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas –organismo que lo representa–, el Comité Paralímpico Mexicano (Copame) y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) lo dejaron sin posibilidad de asistir a los JP, pese a haber dado la marca requerida, por lo que apela a la buena fe del presidente López Obrador.

Hasta ahora sólo lo apoya su federación. El pasado 24 de noviembre, Ricardo Jiménez Arcadia, vicepresidente del organismo, envió un oficio al subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, Óscar Arturo Juanz, en el cual le solicita “se analice la posibilidad de que el atleta Salvador Hernández reciba el estímulo económico que otorgó el presidente Andrés Manuel López Obrador a todos los atletas que asistieron a los JP de Lima 2019”.

Le explica también que Hernández Mondragón no viajó a Lima; de haberlo hecho, le hubiera otorgado varias medallas a México. Jiménez Arcadia remata que el multimedallista paralímpico “se merece este estímulo por su larga trayectoria”.

En agosto de 2019 López Obrador anunció que los deportistas que consiguieron medalla de oro en Lima 2019 serían recompensados con un total de 720 mil pesos; los ganadores de preseas de plata y bronce también obtuvieron un estímulo.

De esta manera, quienes se colgaron el galardón dorado fueron beneficiados con un extra de 40 mil pesos mensuales, que sumados a los 20 mil pesos por su participación arrojan 60 mil pesos cada mes, lo que suma 720 mil pesos al año. Los medallistas de plata fueron premiados con un apoyo de 55 mil pesos mensuales y para los que obtuvieron medalla de bronce, 45 mil.

Asimismo, por el simple hecho de asistir a los JP, los atletas recibieron un apoyo de 20 mil pesos mensuales durante un año; es decir, 240 mil pesos.

Los fondos para el pago de esos estímulos provienen de lo recaudado en la subasta de 2019 de la residencia confiscada por el gobierno federal al empresario chino Zhenli Ye Gon, en 102 millones de pesos.

Más aún: durante la entrega del Premio Nacional de Deportes 2020, en noviembre pasado, López Obrador repartió un estímulo extra de 240 mil pesos a cada uno de los atletas que asistieron a Lima 2019, orientado a su preparación rumbo a Tokio 2021.

El desdén

Hernández Mondragón, representante nacional de atletismo adaptado, critica la decisión de sus directivos: “Ha sido una de las injusticias más grandes a las que me he tenido que enfrentar en más de 30 años de trayectoria deportiva por parte de mi federación, que no supo defenderme; por parte de la Copame y de la Conade”.

En mayo de 2019, relata a Proceso, participó en dos competencias de Grand Prix de para atletismo en Suiza: la primera se efectuó en Nottwil el 24 de ese mes; la segunda en Arbon, seis días después. Comenta que su federación le estableció que la competencia que estaba considerada para dar la marca clasificatoria a los JP Lima 2019 era la de Nottwil.

Pero resulta “que mi prueba se corrió bajo lluvia y no di la marca mínima que me pedían para Lima en los 100 metros: 18.01. En Nottwil hice 18.18 con lluvia, pero estaba el otro evento. Nos trasladamos a la ciudad de Arbon, que está aproximadamente a una hora de distancia. Ahí, las condiciones de las pistas son iguales: todas son de la marca Mondo y todas son rápidas. Por eso elegimos esos circuitos para ir a dar la marca.

“En Arbon, con las condiciones idóneas para correr, realicé la misma prueba en 17.50 segundos, que me daba la marca sin ningún problema para clasificar y quedar seleccionado para Lima 2019”, arguye.

Una vez en México, Hernández Mondragón se presentó en su federación, donde enseguida le advirtieron que el registro mínimo para clasificar a los JP lo debió conseguir en la sede de Nottwil.

–No es así. Ustedes me enviaron a los dos eventos de Suiza. De tal manera que, de no conseguirse en una competencia, podía ser en la otra, que a final de cuentas forman parte del mismo serial –reviró el atleta.

El nombre de Hernández Mondragón apareció en la lista preliminar de la delegación que asistiría a Lima 2019, tanto así que su entrenador, Joel Espinoza, ya había dado por segura la participación de su discípulo en los JP: “Sin problemas, estás en la lista”, le compartió.

La depuración 

Sin embargo, las cinco federaciones del deporte adaptado constituidas en México y que forman el Copame (Federación Mexicana de Deportistas Especiales, Federación Mexicana del Deporte para Ciegos y Débiles Visuales, Federación Mexicana de Deportes para Personas con Parálisis Cerebral, Federación Mexicana de Deportes para Sordos y la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas) hicieron una depuración en la nómina del representativo nacional, y en esa lista fue descartado Hernández en julio de ese año.

Enseguida, el multimedallista paralímpico solicitó una reunión con las autoridades de su federación, la titular del Copame, Liliana Suárez Carreón, y el subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, Óscar Juanz Roussell, para conocer los motivos de su exclusión.

De acuerdo con Hernández, la propia Liliana le respondió de manera tajante que nada podía hacer, pues la lista definitiva ya había sido enviada al comité organizador de los JP y que no podía solicitar acreditaciones especiales o extemporáneas a los organizadores.

“Les pedí, les supliqué que no me dejaran fuera de los Juegos Parapanamericanos, que para eso me había preparado a pesar de que venía de una operación en el hombro y le había echado todo el esfuerzo, todas las ganas, porque al quedar marginado de los Juegos Parapanamericanos también estaba en riesgo de pasarme todo 2019 sin ningún evento deportivo. Y la próxima competencia era el Mundial de Dubái. En todo momento la respuesta fue: ‘No, no y no’.”

Para Hernández, todo fue producto de un mal manejo de su situación, y relata que en algún momento la titular del Copame y Samuel Pérez, jefe de misión de la delegación paralímpica, le sugirieron que se dedicara a entrenar, porque de inicio no veían inconveniente a su asistencia a Lima 2019. Y ese detalle también se los reprochó en la reunión.

Inconforme con el trato recibido, el 23 de noviembre pasado Hernández Mondragón hizo un intento por enviarle una carta a López Obrador por medio de su federación, para manifestarle su inconformidad referente a la entrega de los estímulos a los deportistas paralímpicos:

“Desde el momento que me dejaron fuera de la selección para participar en el evento parapanamericano de Lima, no obstante que tenía tiempos y marcas para estar en la justa deportiva, tuve que buscar un evento en Europa, en este caso en París, para lograr mi clasificación y con ello participar en el Mundial de Atletismo de Dubái, donde quedé entre los primeros seis del mundo”, explica.

Salvador reconoce: “el primer oficio lo envíe dirigido al presidente Andrés Manuel López Obrador. No obstante, el director técnico Sergio Durán me respondió: ‘ahhh Chava, ya vimos tu documento. Entonces esperamos que el mandatario te resuelva…’”.

Este texto forma parte del número 2310 de la edición impresa de Proceso, publicado el 7 de febrero de 2021 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí

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