Coronavirus

Campeche: entretelones de la presunta inoculación con Sputnik V

Antes de que se descubriera su engaño, la empresa Karim’s aplicó entre la población campechana unas 5 mil vacunas Sputnik V de cuya autenticidad y origen se duda. La mayoría se les puso a empleados de la firma, pero también hubo personajes de las cúpulas social y política que fueron inoculados
lunes, 29 de marzo de 2021

Antes de que se descubriera su engaño, la empresa Karim’s –del paquistaní-hondureño Mohamad Yusuf Amdani Bai– aplicó unas 5 mil vacunas rusas Sputnik V (de cuya autenticidad y origen se duda) entre la población campechana. La mayoría de las dosis se les pusieron a empleados de la firma, pero también hubo personajes de las cúpulas social y política que fueron inoculados. Y aparentemente el escándalo estalló cuando uno de esos políticos se sintió desairado...

CAMPECHE, CAM. (Proceso).- Días previos al decomiso de sus vacunas rusas Sputnik V, contra el covid-19 y presuntamente falsas o adquiridas ilícitamente, la trasnacional Grupo Karim’s inoculó una primera dosis de esa sustancia a por lo menos 5 mil campechanos en varios municipios. La inmensa mayoría, más de 4 mil, son sus empleados, pero también “privilegió” a ciertos núcleos de las élites social y política de esta capital, mientras el gobierno estatal se hacía de la vista gorda.

El corporativo, que encabeza el empresario de origen paquistaní y nacionalizado hondureño Mohamad Yusuf Amdani Bai, opera en esta entidad las maquiladoras Karim’s Textil and Apparel, South East Manufacturing, Ammar Apparelli, Fabrique­ Manufacturing, el hotel Ocean View, el Consorcio de Servicios Campeche, el desarrollo inmobiliario Campeche Hills, y Palma Real del Sureste, esta última dedicada al cultivo de la palma africana.

Al menos en las maquiladoras –todas ubicadas en Campeche, Calkiní y Champotón– y en el hotel se vacunó a los trabajadores. Voluntariamente, eso sí, pero bajo su propio riesgo y con la aceptación firmada de que el patrón no se haría responsable por los efectos adversos que pudieran sufrir. 

El Sistema de Administración Tributaria dio a conocer el caso el miércoles 17, al informar que agentes aduanales y militares decomisaron en el aeropuerto local mil 155 frascos –5 mil 755 dosis– de la vacuna rusa que, ocultos en una nevera llena de refrescos, estaban por ser contrabandeados en una avioneta privada a San Pedro Sula, Honduras. 

La nave quedó en garantía de interés fiscal y la tripulación y pasajeros, todos hondureños, quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), donde se inició la carpeta de investigación, sin detenidos y sólo por mil 62 frascos.

El caso tomó otra dimensión cuando Rusia negó que las decomisadas fueran sus vacunas y deslizó la teoría de un posible complot para descalificar el producto, al tiempo que medios de Honduras revelaron la identidad de los implicados en el aseguramiento, entre quienes se encontraba Gustavo Ramón Raudales Bográn, vicepresidente ejecutivo de Grupo Karim’s, e identificaron al dueño del avión y de las dosis: Yusuf Amdani.

En medio del escándalo, Grupo Karim’s, en un comunicado que emitió en San Pedro Sula, reconoció que efectivamente compró las vacunas para sus trabajadores y que no pretendía ingresarlas ilegalmente a Honduras, pero no dijo nada sobre las que introdujo y aplicó ilegalmente en Campeche. En tanto que la FGR aclaró que abrió la carpeta de investigación sin detenidos porque es necesario determinar el contenido de los frascos asegurados para poder, en su caso, judicializar el asunto… y admitió que los implicados se evadieron del hotel donde supuestamente se les vigilaba. 

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2317 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 28 de marzo de 2021.

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