Coronavirus

"Ecoféretros" para funerales más baratos

Ante la enorme cantidad de muertos por la guerra contra el narcotráfico hace más de una década, la Sedena solicitó a un empresario la fabricación de ataúdes ecológicos de bajo costo. El proyecto fue retomado a raíz de la pandemia.
lunes, 8 de marzo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Ante la enorme cantidad de muertos, tanto civiles como militares, que ya generaba la guerra contra el narcotráfico hace más de una década, el general Guillermo Galván Galván, entonces titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), solicitó a Gerardo Horta Videgaray –empresario leonés– la fabricación de ataúdes ecológicos de bajo costo. Y aunque el “ecoféretro” se diseñó y presentó, el mando castrense desistió de producirlo.

Once años después, en abril del año pasado, Horta Videgaray –director de Eco Empresa de Cartón, dedicada a la manufactura de productos de cartón corrugado en Celaya– retomó su proyecto, movido por el creciente número de fallecidos a causa de la pandemia de covid-19.

A la par que Horta hizo un nuevo intento para posicionar el ataúd a través de campañas publicitarias, la empresa KJ de Cartón de Toluca decidió crear ataúdes de cartón “para ayudar a los bolsillos de los mexiquenses que atraviesan por esta pesadilla”. 

Un año después se sumaron otras empresas, como la queretana Termoformatec, así como Industrias VEQ de la Ciudad de México, pues los fabricantes de ataúdes convencionales entraron en crisis ante la escasez de metal y el combate a la tala ilegal de árboles. Hasta la funeraria Gayosso incursionó en promoción de sus propios féretros y urnas ecológicas. 

Horta Videgaray recuerda en entrevista: “Yo desarrollé este proyecto en 2009 o 2010, a solicitud de la Sedena. Se quedó guardado porque a la mera hora no lo quisieron y con la pandemia se me ocurrió revivirlo. Dije: quizá pueda ser de interés y haya demanda. ¡Y lo saqué! La verdad es que no funciona muy bien.

“En aquel entonces estábamos en el pico más alto de la guerra contra el narcotráfico. Me llegó la solicitud del general a través de un representante comercial que tengo en la Ciudad de México... Desarrollé el proyecto y se cotizó. No sé qué ocurrió, pero al final no se hizo.”

Según archivos periodísticos y solicitudes de transparencia, Galván logró durante su gestión en la Sedena que el gobierno federal incrementara a 6 mil millones de pesos el presupuesto para la modernización operativa del Ejército y la Fuerza Aérea.

Compró aviones CASA 295, aeronaves italianas C-27 Spartan para transporte de tropas, así como un Boeing 787 para transporte de mandos territoriales. Todo, para enfrentar al narco: equipo táctico, sistemas de inteligencia para intercepción de comunicaciones. También adquirió ambulancias urbanas y para terapia intensiva, además de carrozas fúnebres.

La razón es que en la gestión de Galván se dispararon las muertes de militares en el combate al narcotráfico. De diciembre de 2006 al mismo mes de 2012 las bajas llegaron a 362.

A decir de Horta, los ecoféretros están hechos de papel y cartón corrugado 100% reciclado, biodegradable, y soporta hasta 125 kilos.

“Este ecoféretro –detalla– se elabora bajo los lineamientos de la Norma FSC Forest Stewardship Council (Consejo de Administración Forestal) y no se corta un solo árbol, cuando para fabricar un ataúd de madera se cortan dos o tres. Es más económico que cualquiera de las opciones del mercado; podría salir entre 550 y 700 pesos. En cambio, la renta de un ataúd para velar a una persona está en 2 mil o 3 mil pesos la noche.”

Sin embargo, admite que el ataúd ecológico no tuvo éxito pese a la pandemia, porque las autoridades no entregan a las familias los cuerpos de los fallecidos por esa enfermedad, sino sus cenizas:

“Existe el interés entre particulares, como funerarias, pero en volúmenes muy bajos y no fue interesante (rentable) para mí. Lo dejé. Aunque había interés de algunos estados como Sonora y Chiapas, no vendí ni uno porque los cuerpos se están incinerando.”

Si tuviera demanda, dice, tendría la capacidad de fabricar “hasta mil ataúdes al día”.

Alternativas

El 11 de junio de 2020 la agencia informativa Quadratín dio a conocer que la empresa KJ de Cartón de Toluca decidió contribuir para superar la emergencia sanitaria con un ecoataúd de cartón corrugado. El propietario, Gonzalo Galera, ideó este producto como una alternativa económica y ecológica a los féretros, ya que incluso pueden introducirse al proceso de cremación. Su precio es de 180 pesos, y en el Valle de Toluca los servicios funerarios que la incluyen cuestan 12 mil pesos, más la cremación.

En Querétaro, la empresa Termoformatec desarrolló su propio ecoataúd de polietileno y alto peso molecular, material impermeable que describe como ligeramente flexible y resistente a los golpes. 

Es una especie de sarcófago negro. En los promocionales ofrece una estructura firme y ligera que “proporciona una barrera muy útil para la protección del personal médico y de apoyo forense”.

Alejandro Anaya, representante de industrias VEQ (tres empresas recicladoras de envases de tetrapak, de leche, jugos y café), que hace cinco meses están en el proceso de ensamblaje y venta de ecoféretros, dice que su producto es de polialuminio, conformado en 70% de plástico y 30% de aluminio.

“Nos dedicamos al acopio, reciclaje y transformación de diferentes productos. Uno de los más fuertes es el envase tetrapack. Lo que hacemos en la fábrica es pasarlo a través de un proceso de pulpeo, que es como una licuadora. Separamos las partes del tetrapack, que está hecho de cartón, plástico y aluminio.”

Estas empresas reciclan 350 toneladas para la fabricación de 5 mil ataúdes mensuales: “Empezamos con el proyecto hace cinco meses. Al inicio no producíamos ni 100 ataúdes al mes, después fueron 500, ha sido gradual. Los primeros compradores fueron funerarias de Querétaro, como la Baltazar y la Rodríguez, empresas pequeñas que han confiado en nosotros. Así ya hay algunas en Michoacán, Veracruz y Guerrero”.

Anaya afirma que sus ecoataúdes son sólo una opción para la gente pobre: “No nos hemos acercado con Gayosso porque nuestro mercado es otro”. En la Ciudad de México trabajan con funerarias García López, ubicadas en Iztapalapa, en donde se encuentra Industrias VEQ. También afirma que distribuyen en Xochimilco y Tláhuac. 

“En estados como Guerrero, Michoacán y Veracruz la demanda también ha crecido poco a poco. La verdad es que creemos que entre más lejos vamos llegando se va a poner más complicada la venta”, admite.

Dice que sus ecoataúdes soportan hasta 80 kilos y están hechos de material reciclado, resistente a lluvia y a la intemperie. Y reitera: “Nos estamos incorporando en un negocio nuevo, pero la verdad es que la demanda sigue creciendo, ya sea por la pandemia o por el crimen organizado”.

Reportaje publicado en el número 2314 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 7 de marzo de 2021.

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