Tokio 2020

Se esfuma boleto olímpico por un caso de violencia de género

José Andrés Vargas Rueda, competidor de lucha grecorromana y quien acaba de cumplir la sentencia que un juez le impuso por violencia familiar, ha emprendido un pleito legal para que el Comité Olímpico Mexicano y la federación de su disciplina le permitan asistir a Tokio 2020.
miércoles, 14 de abril de 2021

José Andrés Vargas Rueda, competidor de lucha grecorromana y quien acaba de cumplir la sentencia que un juez le impuso por violencia familiar, ha emprendido un pleito legal para que el Comité Olímpico Mexicano y la federación de su disciplina le permitan asistir a Tokio 2020. En entrevista, el deportista asegura que ya pagó su falta y que, por lo tanto, tiene derecho a asistir a la justa. Sin embargo, para el presidente del COM, Carlos Padilla, “no puede ser elegible quien ha pasado por un episodio de agresión a una mujer”. Y advierte: “De ser necesario renunciaremos a la plaza olímpica”. 

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “El 25 de octubre de 2020, aproximadamente a las 11:30 horas, José Andrés Vargas Rueda y la ofendida (víctima de violencia familiar) se encontraban en el domicilio antes referido (en la ciudad de Querétaro, donde vivían en pareja), específicamente en su recámara, la cual se encuentra en la segunda planta, lugar donde se encontraban discutiendo… 

“El sujeto activo (el agresor) le dijo a la ofendida que ya lo tenía harto y colocó una de sus manos alrededor del pecho de la misma, provocando que ésta cayera al suelo y estando ahí el acusado se sube encima de ella y le da alrededor de cinco cachetadas, la toma por la cintura, la carga y la lleva hacia la ventana sacando la cabeza y parte del pecho de la ofendida por la misma, esto aproximadamente por tres minutos”, se detalla en la sentencia del juez que resolvió el caso. 

Por el delito de violencia familiar, José Andrés Vargas Rueda, especialista en lucha grecorromana que busca su pase a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, fue sentenciado a un año de cárcel –pena conmutada por una multa de 2 mil pesos–, al pago de 100 mil pesos como reparación del daño y también se le impuso un año de tratamiento psicológico. 

En un procedimiento abreviado, Vargas Rueda renunció a su derecho a un juicio oral, admitió su responsabilidad y aceptó ser condenado. El 1 de marzo último, el juez Gustavo Ramos Villafuerte dictó sentencia por el delito de violencia familiar en agravio de Wendy, expareja del deportista. 

Un año atrás, en marzo de 2020, José Andrés Vargas Rueda ganó para México la plaza olímpica en la categoría de los 77 kilos de lucha estilo grecorromano durante el Preolímpico Continental, que se realizó en Ottawa, Canadá.

Además de la sentencia por violencia intrafamiliar, Andrés Vargas asegura que ahora enfrenta el rechazo del Comité Olímpico Mexicano (COM) y de la Federación Medallistas de Luchas Asociadas (Femela) a su participación en Tokio 2020, pues ambas organizaciones consideran que su comportamiento contraviene los valores del olimpismo y no debe representar a México. 

No obstante, ninguno de los dos organismos deportivos le ha informado oficialmente al luchador que no desean que participe en los selectivos nacionales para ponerle su nombre a la plaza olímpica.

Por lo anterior, y para poder participar en el selectivo nacional que tuvo lugar el 7 de marzo reciente en la ciudad de Guadalajara, el deportista promovió un juicio de amparo y comenzó una batalla legal para que le permitieran competir y representar a México. 

La posición del presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, no está abierta a la negociación: si el luchador gana en la vía judicial su derecho a participar en la justa olímpica, México renunciará a la plaza y nadie competirá en la prueba de los 77 kilogramos en la especialidad de lucha grecorromana.

“Si es necesario renunciar a la plaza para acabar con este problema, lo haremos; entonces, no habría amparo ni ninguna situación legal que él o su abogado podrían alegar para imponer o persuadir al COM”, zanja Carlos Padilla en entrevista con Proceso. 

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2319 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 11 de abril de 2021.

Comentarios