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Contaminación y coronavirus, mezcla letal

La contaminación incrementa los riesgos de contagio de covid-19 y potencia sus efectos negativos advierte María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, y para atacar el problema, la experta recomienda atender las causas: frenar el uso de los combustibles fósiles.
viernes, 16 de abril de 2021

La contaminación incrementa los riesgos de contagio de covid-19 y potencia sus efectos negativos, pues vulnera los pulmones creando un “terreno perfecto” para que el virus se extienda, advierte María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, en referencia a la Ciudad de México, que el pasado 28 de marzo registró una elevada polución atmosférica. En entrevista, la experta recomienda atacar el problema por sus causas: frenar el uso de los combustibles fósiles.

GINEBRA (proceso).- El impacto y los efectos adversos del covid-19 es mayor para las personas que viven en ciudades altamente contaminadas del país, como la Ciudad de México, advierte la OMS.

“Está claro que la contaminación del aire es un factor de riesgo importante para virus como el del covid. Hay más posibilidades de que la población de una ciudad tan contaminada presente más casos de tipo severo”, dice en entrevista con Proceso María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS.

“Estudios recientes hacen una correlación entre el covid y la contaminación. Todavía no llegan a establecerlo como una causalidad, pero sí afirman que hay una correlación entre los niveles de polución del aire y cómo les ha afectado el coronavirus”, revela Neira.

Advierte: “Como no paremos de usar combustibles fósiles y de darles subsidios y de seguir generando nuestra energía a través de ellos, eso nos está matando y nos está creando una vulnerabilidad en nuestros pulmones que cuando llega cualquier virus respiratorio como el del covid, encuentra un terreno perfecto para extenderse.

“México tiene mucho trabajo que hacer, las poblaciones urbanas de ciudades como la de México necesitan condiciones mucho más saludables”, remarca la experta.

“Las grandes ciudades como la de México, no quiero decir que son invivibles, pero cuentan con pocos elementos favorables para la salud. Tienen un gran desafío. La Ciudad de México no puede ser una ciudad para autos, tiene que ser una ciudad para personas y debe hacer grandes esfuerzos”, sostiene.

El pasado 28 de marzo la Ciudad de México registró una muy elevada contaminación del aire con concentraciones de hasta 625 partículas menores a 10 micrómetros (PM10), casi seis veces el nivel de una contingencia ambiental.

Por su parte, un grupo de científicos internacionales, incluidos expertos del Environmental Defense Fund (EDF), observaron en el último trimestre de 2020 niveles excepcionalmente altos de contaminación por metano que escapa de las instalaciones de hidrocarburos en Chiapas, Tabasco, Veracruz y la costa de Campeche, entidades que forman la mayor región productora de combustibles fósiles de México. Las emisiones procedían principalmente de la quema de gas natural no utilizado debido a una infraestructura ineficiente.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2319 del semanario Proceso cuya versión digital puedes adquirir aquí.

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