Cultura

Museos en crisis, desde antes de la pandemia

Inestabilidad de las fuentes de trabajo, carencia presupuestal, incertidumbre general en cuanto a los recintos, advierte Graciela de la Torre, directora de la Cátedra Internacional Inés Amor de la UNAM, lo cual provocará que muchos museos no volverán a abrir.
domingo, 18 de abril de 2021

Inestabilidad de las fuentes de trabajo, carencia presupuestal, incertidumbre general en cuanto a los recintos, advierte Graciela de la Torre, directora de la Cátedra Internacional Inés Amor de la UNAM, lo cual provocará que muchos museos no vuelvan a abrir. Lamenta que, “con una gran insensibilidad”, se festine el Proyecto Chapultepec mientras la Secretaría de Cultura no quiere hacer un diagnóstico para establecer, frente a la crisis, una política pública. La UNAM realiza ya una encuesta en 886 recintos de México y 225 de Centroamérica y el Caribe. En recuadro, se detalla un estudio internacional que el gobierno mexicano desestimó.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- A poco más de un año de confinamiento por la pandemia de covid-19, se vislumbra ya el panorama de los museos gubernamentales y privados ante la reapertura de sus puertas.

Pues más allá de frases sugerentes, como la de la campaña “Volverte a ver”, de la Secretaría de Cultura, o la promesa de contar con las medidas sanitarias con las que se promueve el retorno del público (tapete para los pies, cubrebocas, gel desin­fectante y sana distancia), la pregunta es cuáles son las condiciones reales de su reapertura.

La historiadora del arte Graciela de la Torre, directora de la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), anticipa ese panorama:

Recortes presupuestales de hasta 75%, nula captación de ingresos por taquilla durante 2020 y, por lo tanto, de recursos autogenerados, deudas con proveedores, de impuestos, de cuotas obrero-patronales, falta de actualización en tecnologías, de mantenimiento a las colecciones, carencia de personal porque a varios trabajadores y profesionales del capítulo 3000 ya no se les renovó el contrato…

Además, la pandemia también cobró la vida de varios profesionales de los museos, según reportaron en su momento los propios trabajadores en sus redes sociales.

El cierre ha impactado asimismo la infraestructura, los consumibles, los programas expositivos, las tareas editoriales, pedagógicas, así como se desconoce cuántas personas han sido afectadas en la economía indirecta, pues se han roto compromisos interinstitucionales con instancias extranjeras porque no se tiene el dinero para continuarlos.

La especialista, exdirectora del Museo Nacional de Arte (Munal) y Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM, advierte en entrevista telefónica con Proceso que muchos museos no volverán a abrir, en tanto –lamenta– “se festine el Proyecto Chapultepec y se den recursos sólo a los museos que se encuentran en el bosque”.

“Considero que nuestras instituciones culturales están en crisis porque ya vienen arrastrando, no sólo desde la pandemia, sino desde antes, padecimientos crónicos: Inestabilidad de las fuentes de trabajo, carencia presupuestal, incertidumbre general. Y se agrava con el confinamiento y con el distanciamiento social.”, resume.

Para tener certeza de los impactos de los recortes y de las políticas en la economía y operación de los museos y todo el “ecosistema” que les rodea, desde el 5 de marzo pasado se aplica una encuesta en 886 de ellos en México y 225 de Centroamérica y el Caribe: Belice, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, y Trinidad y Tobago.

El estudio es coorganizado por la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, la Cátedra Inés Amor y el Instituto de Liderazgo en Museos (ILM), con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), el Patronato del MUAC y la empresa Siete Colores.

Ello a partir de reconocer que los museos, sean gubernamentales, privados, mixtos o autogestivos, están en crisis, de acuerdo con De la Torre, pues “cuando hay una crisis en términos de políticas públicas, lo primero es identificar el problema y establecer un diagnóstico”.

No es la primera vez que se practica una encuesta así, pues recuerda que la Coordinación de Difusión Cultural realizó el estudio Para salir de terapia intensiva: Estrategias para el sector cultural hacia el futuro, presentado el año pasado.

En abril de 2020, con el ILM, la UNAM hizo otro –enfocado a museos mexicanos– sobre el uso y suficiencia de las herramientas digitales, y arrojó que 60% de las instituciones no posee recursos digitales y la mitad de las personas encuestadas carece de computadora y de internet en su hogar.

Más aún: impacto del covid-19 en el sector cultural, Apreciación de la experiencia digital del MUAC y Encuesta Nacional de Hábitos y Consumo Cultural 2020, todas realizadas el año pasado. Cita asimismo las hechas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), con 5 mil 459 museos de los cinco continentes; el Consejo Internacional de Museos (ICOM), con mil 600 instituciones de 107 países; y la Red de Organizaciones de Museos Europeos aplicada a mil recintos de 48 países. Además, IBERMUSEOS recabó información de 434 instituciones de 18 países latinoamericanos.

Cabe mencionar que el Comité Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno (CIMAM) entregó al gobierno de México un estudio particularizado sobre los museos nacionales a finales del año pasado.

El paso de los reyes

De la Torre aclara que tras esta nueva encuesta, cuyos resultados se darán a conocer en mayo próximo, no se emitirán recomendaciones para ninguna institución o museo, como se hizo con Para salir de la terapia intensiva, pues no es tarea de ella ni de la cátedra hacer las políticas públicas. Se trata de poner sobre la mesa el diagnóstico, hacer una llamada de atención:

“Le corresponde a la Secretaría de Cultura, porque son políticas públicas. Y ¿sabes qué les correspondería? Cuando hay una crisis debe establecerse un diagnóstico, después decir cómo se hará un plan, con qué herramientas y estrategias, y luego evaluar el resultado, el impacto. Tendrían que establecer políticas, pero aquí no las hay, aquí lo que está en el radar es Chapultepec, con una gran insensibilidad.”

–Aunque no haya recomendaciones, el estudio arrojará ciertas necesidades comunes, por ejemplo el tema del presupuesto o la necesidad de las herramientas digitales, ¿no?

–Claro, seguramente la puesta al día tecnológica y la falta de recursos van a ser evidentes, la necesidad en infraestructura y las deudas que tienen los museos. Porque los museos dejaron de pagar, sus proveedores dejaron de tener contratos, eso también afecta al ecosistema de los museos, no nada más a la institución. Como en otras partes del mundo.

“Aquí lo que llama muchísimo la atención es que no se quiere hacer un diagnóstico formal. En todas partes del mundo se hacen, la Unesco, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está a punto de lanzar en nuestro país un estudio, el ICOM. Y aquí cierran los ojos y se festina Chapultepec, como si fuera el país, como si los 11 museos de Chapultepec fueran todo el sistema de museos mexicanos, ¡pues no, fíjate que no! Y hablamos de la capital y del centro, hay que ir al interior para ver cómo están.”

–Se han propuesto abarcar museos de otros países, ¿no es muy ambicioso?

–Siempre volteamos a ver al norte. Y yo estoy muy interesada, como profesional, en comenzar a trabajar con Centroamé­rica y el Caribe, ellos son nuestros vecinos, es una región muy abandonada desde el punto de vista de la profesionalización, por ejemplo. Entonces, a través del ILM vamos a implementar programas, son nuestros socios, nos han ayudado muchísimo en Guatemala. Espero que tengamos respuesta, porque lo difícil no es hacer una encuesta, lo difícil es que te contesten.

“En México nuestra base de datos abarca casi todos los museos, 900, cuando el INEGI reporta mil 177. Y tenemos casi 300 de Centroamérica y el Caribe, por eso estoy muy interesada en conocer el estatus de la región, no nos podemos medir contra Estados Unidos o contra Europa, son problemas similares pero atendidos de manera diferente, pues en otros países sí se está inyectando dinero a la cultura porque se piensa que es un elemento fundamental para reconstituir la salud de la sociedad.

“Aquí en México a los museos no les están inyectando dinero, sólo a los del circuito del Bosque, de ahí en fuera no hay atención ni en la capital ni en el interior, se encuentran en un estado de precariedad absoluta en cuanto a mantenimiento, equipos, instalaciones, ¡todo! La profesionalización está en el abandono total.”

Recuerda entonces que su amigo el coleccionista Ricardo Pérez Escamilla solía decir que “los pueblos se benefician con el paso de los reyes”. Y añade ella:

“Pues así se va a beneficiar Chapultepec. Y me da mucho gusto que se beneficie, pero todos los demás museos están en absoluto abandono, como ya lo denunció CIMAM, que les redujeron 76.57% en los presupuestos de los museos del interior, imagínate en qué situación están.”

Lo que busca la encuesta, agrega, es no suponer, sino tener un diagnóstico certero, “son las contribuciones que hace la universidad a las políticas públicas, llenar esos vacíos de la gestión cultural y hacer llamadas de atención. No podemos soslayar el problema y hacer como si no existiera esta crisis, la tenemos que evidenciar”.

Museos híbridos

Como ya existen estudios previos, se le pide añadir otros elementos al panorama arriba descrito. Y aunque expresa que desearía que la situación fuera distinta, reitera la gravedad y suma, entre los impactos a la economía indirecta, al turismo: muchos recintos han sido afectados por la falta de turistas debido al distanciamiento social, y ahora que regresarán se debe repensar su actividad y cómo se van a manejar las actividades presenciales, sobre todo a partir de las directrices que está imponiendo la Secretaría de Salud.

La pregunta es si confiarán en las respuestas institucionales, pues, por mencionar un caso, el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, insiste en que el recorte presupuestal será subsanado y que continúan trabajando con normalidad ¿Él que respondería?

“No, pues él no, pero los titulares de los museos espero que sí. Hay una gran opacidad y una imposibilidad para los museos gubernamentales de expresarse, no la tienen, no tienen esa oportunidad, no se les brinda, pero en esta encuesta que es de la universidad y que, de alguna manera, no ponen sus nombres, sino el marco administrativo al que están adscritos, esperemos poder obtener datos fidedignos y que puedan contestar. Hay mucho temor, absolutamente, esa es una verdad.”

En el informe que la Unesco dio a conocer en mayo de 2020, advirtió que, luego de la pandemia, cabe la posibilidad de que cerca de 13% de los museos en el mundo no vuelvan a abrir sus puertas (Proceso 2277). Se le pregunta a De la Torre si en México pasará lo mismo por la situación precaria de algunos recintos, pues hasta algunos relevantes, como el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) o el Papalote Museo del Niño –que ha contado con recursos privados– han hecho pública su crisis:

“Yo creo que sí, sobre todo del interior. No van a abrir, no tienen capacidad, no tienen medios y no hay apoyo gubernamental para su rescate. Inicialmente, cuando nos pronunciamos en el Frente ProMuseos, veíamos venir esto, por eso se pidió el rescate del sector cultural, cosa que nunca aconteció".

Subraya que todos los museos regresarán con muchos problemas para operar, en el caso de los gubernamentales incluso sin su personal, pues el Capítulo 3000 no está recontratado. Y aunque comenta que ya no quisiera hablar de Chapultepec, rei­tera sus cuestionamientos sobre el costo de su operación, de la nómina, la estructura organizacional y la puesta en marcha, porque es “un barril sin fondo”, mientras el sector cultural no tiene para cuándo levantarse.

–Es de suponerse que los museos universitarios, como el MUAC, sí atenderán el diagnóstico y harán uso de él.

–Sí, claro, los museos universitarios de arte se cocinan aparte, definitivamente. Es un esquema donde son tratados como adultos, pueden generar recursos, hay un aliento a los patronos, al mecenazgo, pueden tener autonomía de criterio, que es lo más importante, tienen libertad y certeza en su presupuesto.

Quizá será un poco más austera, pero nuestra programación sigue como se diseñó, no tiene problemas ni de censura ni de falta de acompañamiento, sigue adelante de la mano de su Patronato. Pero es un modelo diferente porque no sólo hace exposiciones, genera conocimiento, trabaja con la comunidad, es un modelo a seguir, ojalá se pudiera replicar. Pero lo más importante es la autonomía de criterio, cosa de la que están imposibilitados los museos gubernamentales, pues tienen que seguir las directrices de la 4T.

Para finalizar se le pregunta cuál será el futuro de los museos: a veces se imagina que la normalidad es que la gente salga a las calles y entre a un museo, cuando tal vez ya no abandonarán la virtualidad o quizá la combinen:

“Yo creo que los museos encontraron un universo fantástico en la virtualidad, otras audiencias, otro forma de programar, otra posibilidad de fomentar la creatividad, pero son lugares también de socialización, de provocar la experiencia estética, y eso sólo se da con la presencialidad; entonces yo creo que van a seguir híbridamente.”

Este reportaje forma parte del número 2319 de la edición impresa de Proceso, publicado el 11 de abril de 2021 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí

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