Estados Unidos

La invasión de la papa estadunidense

A cambio de un asiento en el Acuerdo de Asociación Transpacífico, trato que quedó asentado en un acuerdo secreto, Felipe Calderón le abrió las puertas a la papa estadunidense, que contiene plagas que afectarán al campo mexicano.
sábado, 24 de abril de 2021

A cambio de un asiento en el Acuerdo de Asociación Transpacífico, trato que quedó asentado en un acuerdo secreto, Felipe Calderón le abrió las puertas a la papa estadunidense –que viene pugnando por entrar a México desde hace décadas en un caso que aún tiene la SCJN–, a despecho de la producción nacional y a pesar del riesgo fitosanitario advertido por el Senasica: el producto de Estados Unidos contiene plagas que afectarán al campo mexicano.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Los productores de papa de Estados Unidos se aprestan a inundar con su tubérculo, con todo y plagas, el mercado mexicano, si la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) les da el aval.

Lo que desde el gobierno de Vicente Fox ha buscado la industria estadunidense de la papa podría concretarse en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador; y tiene como uno de sus principales protagonistas a John Tony Salazar, agricultor y comercializador del tubérculo, y hermano de Ken Salazar, quien ha sido mencionado por la prensa de Estados Unidos como candidato del gobierno de John Biden para ser el próximo embajador de ese país en México.

Se trata de una batalla de casi dos décadas en las que los gobiernos panistas de Fox y Felipe Calderón, y el priista de Enrique Peña Nieto, se empeñaron en la entrada de la papa estadunidense, al margen de la producción nacional y de los riesgos fitosanitarios advertidos por las propias autoridades agrícolas de México.

El mayor impulso para esa incursión se dio durante el gobierno de Calderón, quien de forma secreta pretendió abrir la puerta a los estadunidenses a cambio de que México ocupara una silla en el entonces Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATP), hoy llamado Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT).

Los términos y condiciones del ingreso se publicaron en un acuerdo de confidencialidad suscrito en junio de 2012 y firmado por la Secretaría de Economía (SE), entonces a cargo de Bruno Ferrari García de Alba; la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), encabezada por Francisco Mayorga Castañeda; así como por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y su oficina de Comercio.

En una copia de ese acuerdo, a la que tuvo acceso este semanario, y que fue clasificado como reservado durante 12 años, el gobierno mexicano estableció los mecanismos favorables a los productores estadunidenses.

El acuerdo señala que México “establecerá y pondrá en funcionamiento, previo a la conclusión del ATP, los mecanismos y reglas necesarios para la importación al territorio de México de papa fresca para el consumo proveniente de los EUA. Esta apertura de mercado estará basada exclusivamente en un esquema sujeto a las medidas de mitigación de riesgo descritas más adelante”.

Además señala que “México iniciará de forma inmediata el proceso regulatorio para expedir una medida fitosanitaria, a través del cual se busca autorizar el acceso de papa fresca para consumo, proveniente de EUA a todo el territorio nacional, más allá de la actual franja fronteriza de 26 kilómetros”.

Las medidas de mitigación acordadas por ambos gobiernos consistieron en que los envíos de papa se producirán a partir de semillas certificadas, serán lavadas y tratadas con inhibidores de germinación, los embarques serán inspeccionados y certificados por el Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Asimismo se estableció que las papas estarán sujetas a trazabilidad hasta la planta de empaque y del estado del cual son originarias, entrarán a territorio mexicano empaquetadas y etiquetadas, serán embarcadas en contenedores sellados en el punto de inspección de Estados Unidos con las medidas de seguridad apropiadas hasta su destino final.

Mientras que las papas frescas para consumo humano se limitarán a ciertas poblaciones de México, el acceso de papas frescas destinadas a la industria será permitido para todas las instalaciones de procesamiento en México.

Esas fueron los acuerdos suscritos por los gobiernos, pero también Estados Unidos condicionó que “antes de rubricar el ATP por parte de México, las partes discutirán la creación de un plan de acción para transitar hacia un acceso al mercado pleno de las papas estadunidenses a México”.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2321 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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