Elecciones 2021

Nuevo León: una guerra sucia que nadie quiere, pero...

Apenas va poco más de un mes de campaña y la entidad está inmersa en una guerra electoral sin precedente, que incluye al presidente López Obrador y a los principales contendientes a la gubernatura, quienes se acusan de corrupción, espionaje, vínculos con Salinas e integrantes del crimen organizado.
martes, 11 de mayo de 2021

En Nuevo León, una de las 15 entidades donde habrá elecciones para gobernador, las campañas se han caracterizado más por exhibir a los contendientes que por las propuestas. Los aspirantes se han dado con todo: se acusan de corrupción, espionaje y hasta vínculos con el crimen organizado. El presidente López Obrador se metió ya en la contienda y azuza la confrontación.

MONTERREY, NL (Proceso).- Apenas va poco más de un mes de campaña y la entidad está inmersa en una guerra electoral sin precedente, que incluye al presidente Andrés Manuel López Obrador y a los principales contendientes a la gubernatura, quienes se acusan de corrupción, espionaje, vínculos con personajes como el expresidente Carlos Salinas de Gortari y miembros del crimen organizado.

Como en ninguna, el presidente López Obrador se metió en la jornada comicial de Nuevo León. En varias ocasiones ha acusado al candidato de la coalición PRI-PRD, Adrián de la Garza Santos, de recibir apoyo de los dueños del diario El Norte –editado por Grupo Reforma, propiedad de Alejandro Junco de la Vega– y de prometer dinero a través de tarjetas a cambio del voto.

Sin respetar la veda electoral, que le prohíbe referirse a temas de las campañas, por dos días consecutivos –el miércoles 5 y jueves 6–, López Obrador acusó de violar la ley electoral a Adrián de la Garza Santos –quien, según encuestas, va detrás del candidato de Movimiento Ciudadano, Samuel García Sepúlveda– por el uso de esas tarjetas.

El candidato del PRI-PRD respondió que el presidente López Obrador respalda a García Sepúlveda, de Movimiento Ciudadano, quien, dijo, “es su candidato… y le está haciendo la chamba”.

De las 15 entidades donde se votará por gobernador, es en la campaña de Nuevo León donde más se ha gastado, de acuerdo con la información del Instituto Nacional Electoral. Hasta abril pasado se habían invertido aquí 50 millones de pesos de los casi 100 millones en publicidad, que incluye encuestas y promocionales en medios y las redes sociales, donde se ha desatado la guerra sucia.

Para Ángel Quintanilla Ibarra, un especialista en asesoría política que ha impartido cursos de doctorado en solución de crisis en las universidades de Barcelona y del País Vasco, esta campaña, salpicada de descalificaciones, está resultando contraproducente, pues todos los aspirantes a la gubernatura han salido afectados.

Director general de Althius Consultores, Quintanilla ha participado como consultor en más de una decena de campañas políticas. Y advierte que los contenidos creados en los cuartos de guerra sucia evidencian falta de respeto al electorado. Hasta ahora los candidatos no han presentado planes dirigidos a los votantes sino sólo insultos entre ellos.

“La sorpresa es que los ataques antes eran cerca del día de la elección, en la lógica de que la mala imagen quede registrada en la mente del votante para cuando esté en la casilla. Ahora los lanzaron desde el inicio. Y lo que se ve es que la guerra sucia se va a desinflar pronto”, sostiene.

En contraste, la Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra) sostiene que los candidatos a gobernador han presentado buenas propuestas para mejorar las condiciones sociales, económicas y políticas en la entidad, aunque, comentan al reportero representantes de ese organismo, no han explicado cómo instrumentarlas.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2323 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 9 de mayo de 2021.

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