Senado de la República

Quisieron "colar" en el Senado otra iniciativa de ley

Autoridades culturales y la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas detectaron que había “mano negra” para que el Senado aprobara una iniciativa distinta a la que el medio cinematográfico había discutido por varios meses.

Autoridades culturales y la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas detectaron que había “mano negra” para que el Senado aprobara una iniciativa distinta a la que el medio cinematográfico había discutido por varios meses. La Academia señaló a “Agentes Económicos Dominantes” que intentaban “impedir” al Senado “defender” la filmografía del país, por lo que solicitó protegerla “como una actividad cultural primordial frente a los intereses monopólicos del sector de la exhibición”. Es María Novaro, la directora del Imcine, quien narra paso a paso cómo se frustró el atentado.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).­– La comunidad cinematográfica e instancias gubernamentales, como la Secretaría de Cultura (SC) y el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), detectaron que en el Senado se votaría otra propuesta de iniciativa de Ley de Cine.

No era la de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), donde participaron alrededor de 22 organizaciones de todo el país. Por ello, solicitaron que la “nueva” no se aprobara porque “estaba incompleta”.

La directora de cine María Novaro, titular del Imcine, cuenta lo sucedido vía telefónica.

“Sabíamos y conocíamos la iniciativa que la AMACC le llevó al senador Ricardo Monreal Ávila, de Morena, y que él primero manejó en la Comisión de Cultura, luego en la de Radio, Televisión y Cinematografía. Y estábamos trabajando en ella. A muchas instituciones se nos pidió sobre esa versión nuestra opinión. El Imcine envió la suya, lo mismo hizo la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografia (RTC) de Gobernación, el Sistema Público de Radiodifusión (SPR) del Estado Mexicano, en fin. En esa observamos sobre todo fallas de técnica jurídica y otros aspectos que se podrían perfeccionar.

“Pero lo que no sabíamos, y fue nuestra sorpresa, es que había otro dictamen. Nos enteramos de su existencia la noche del jueves 22 de abril y supimos que se votaría el lunes 26 siguiente.”

Solicitaron el documento el viernes 23 a los legisladores, y se los entregaron ese mismo día, narra la también guionista y productora, y enseguida rememora:

“Rápidamente lo distribuimos entre las instituciones y a todos los que estábamos atentos al proceso de la ley, y vimos que se encontraba incompleta. Se debían corregir varias cosas, por lo cual no estaba lista para ser votada, entonces accionamos para que no se aprobara así, con prisa.”

El pasado 16 de febrero el legislador Monreal Ávila presentó el proyecto de la Ley Federal de Cinematografía y el Audiovisual, en la que laboraron la AMACC y las demás asociaciones del cine (Proceso 2318).

Sin embargo, el 26 de abril el senador informó que la ley se analizaría en parlamento abierto, sin dar más detalles. Aunque externó que el objetivo de esa decisión “es reflexionar y consensuar sobre el contenido de la propuesta”, y anexó que “no hay que cansarse de dialogar”.

Con todo, reveló que en esa determinación influyeron la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, y diversos integrantes de la industria cinematográfica, como Alejandro Ramírez (dueño de Cinépolis) y el productor Epigmenio Ibarra. Y mencionó que el parlamento abierto será organizado por la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía y, probablemente, su dictaminación se retomará hasta el próximo periodo ordinario de sesiones.

Ese mismo día la SC dio a conocer en un boletín que celebraba, junto con las instituciones dedicadas a atender el quehacer cinematográfico y audiovisual, que desde el Senado se abra el diálogo cinematográfico.

Faltaba Focine

–¿Por qué estaba incompleta esa propuesta de ley a punto de votarse?

Enfatiza la realizadora de Danzón y Las buenas hierbas:

“En la propuesta de la AMACC se hablaba de 15% de tiempo en pantalla, lo cual no iba a resultar porque en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) está el 10%. Iban a llover los amparos. Pero hay muchas formas de manejar ese 10%. Y el nuevo dictamen que se iba a votar no exploraba el 15%, ni el 10%.

“Se notaba que esa propuesta de ley fue redactada antes de que existiera el programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine), el nuevo instrumento administrativo que creó el Imcine para el fomento y promoción del cine y el audiovisual. Es para dar apoyos y funciona desde enero pasado, y se debe incluir en la ley. Tampoco se mencionaba a los Estudios Churubusco, al CCC (Centro de Capacitación Cinematográfica) y al Canal 22. Había muchas carencias. El SPR, la Secretaría de Economía, RTC, la SC, en fin, todos encontramos que no estaba lista. El senador Monreal Ávila se dio cuenta de que no había consenso.”

–¿Es una buena noticia que ese dictamen no se votara?

–Sí, muy razonable y positivo, de lo contrario hubieran resultado consecuencias. Creo que ahora estamos ante la oportunidad y con el compromiso de terminar con la ley que necesitamos.

Por su parte, la AMACC envió a los medios un comunicado, el 27 de abril, donde denunció que “Agentes Económicos Dominantes (AED) impiden” al Senado “defender” la filmografía del país.

Por ello, le solicitó “ejercer sus facultades que le otorga el artículo 73 Constitucional y su soberanía respecto a los AED”. Especificó:

“El papel del Estado debe ser proteger y garantizar el derecho a la cultura y los derechos culturales de las y los mexicanos, lo cual se traduce en proteger a la cinematografía nacional como una actividad cultural primordial frente a los intereses monopólicos del sector de la exhibición que el día de hoy pugnan por mantener no sólo sus privilegios, sino prácticas que, si bien les traen muchos beneficios económicos, dañan a la industria cinematográfica nacional y, con ello, al interés general.”

Sobre el parlamento abierto que propone Monreal Ávila, la AMACC aclaró que “la comunidad cinematográfica nacional reitera su compromiso de seguir trabajando en las mesas del parlamento abierto”.

La Academia enumeró lo que le quitaron a su iniciativa:

1.- Inclusión de la obligación del Estado para garantizar a las Audiencias el acceso a la pluralidad cultural de la Nación.

2.- Inclusión del audiovisual.

3.- Creación de un Glosario.

4.- Reestructuración del artículo 8o respecto al doblaje.

5.- Rediseño del artículo 19o y creación del 20o.

6.- Reforma del Capítulo VII de la Ley a efecto de restituir el fomento y promoción de la cinematografía nacional como política de Estado.

7.- Creación de un capítulo referente al derecho de las Audiencias y a la formación de Audiencias.

8.- Inclusión de contenidos respecto a la conservación; y

9.- Establecimiento de sanciones en caso de incumplimiento de los artículos 8o, 19o y 20o.

Incluso señaló que eliminaron conceptos sólidos, y por eso parecía que la ley favorecía a Televisa, y “en diversas ocasiones y mediante documentos enviados al Senado, recalcamos la necesidad de reformar las definiciones”. Y resaltó: “Sí al diálogo, no a la congeladora”.

Además de la AMACC, firmaron la misiva Apertura (asociación de cinefotógrafas), Asociación Mexicana de Productores Independientes (AMPI), Asociación Mexicana de Sonido Cinematográfico (AMSC), Cines Mutantes, Comunidad de Exhibición Cinematográfica (Cedecine), Directoras Cinematográficas, Gremio de Animación Mexicana (Gram), Guionistas Cinematográficos, Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte en México (Moccam), Red de Distribuidores Independientes, Red de Documentalistas, Red Iberoamericana de Festivales Cinematográficos (REDIBEROFEST), Red Mexicana de Festivales Cinematográficos (REDMEXFEST), Red Nacional de Cinematografías Estatales (Renace), Salas Alternativas de Exhibición, y Unión de Productores Mexicanos de Audiovisual (UP).

Se le cuestiona a Novaro:

–¿Qué opina de que la AMACC señale que “agentes económicos dominantes impiden al Senado defender la cinematografía”? y ¿quién redactó ese dictamen que se pretendía votar?

–No sé. Lo que es un hecho es que el dictamen lo pudimos conocer el viernes y se votaba el lunes, y eso no debía ser. Eso es lo que sí puedo contestar. ¡Claro!, todos nos preguntábamos: “¿Qué estaba pasando?”.

–¿Por qué acepta la Secretaría de Cultura y el Imcine otro parlamento abierto, si de julio de 2019 y parte de 2020 hubo uno que organizó con éxito la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados, que preside el actor Sergio Mayer, de Morena, y el Instituto participó?

–Creo que hay que retomar el parlamento que ya se efectuó y dio muchos frutos, donde intervinieron muchísimas personas, en el que trabajamos durante muchos meses, del cual hay relatorías muy completas. No fue un proceso que se terminó, se truncó por la pandemia, pero es un gran avance. No entiendo a qué se refiere el senador Monreal con proponer un parlamento abierto. Lo que sé es que hay que cerrar el ciclo. Convocar a todas las voces que se han expresado y salir con la mejor ley posible.

–La AMACC teme que se congele la iniciativa de ley, ¿qué dice al respecto?

–¡No!, ¡no!, ¡ni de chiste!... Ahora va a parecer congelada porque estamos en veda electoral, pero con los abogados estamos trabajando muy puntual para que cuando pase este periodo, convoquemos a que todos vean las puntualizaciones, las observaciones y los puntos de conflicto que habrá que resolver de una manera u otra.   

Reportaje publicado el 2 de mayo en la edición 2322 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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