Espectáculos

#PoderPrieto, frente anti-raciclasismo en México

Un colectivo de actores y actrices iniciaron el movimiento #PoderPrieto en las redes sociales el 25 de mayo “para reflexionar y dialogar sobre el racismo y el clasismo que existe en México”, ante los 500 años de la caída de México Tenochtitlan y a dos siglos de la independencia.

Hay un estereotipo que se ha vuelto ley en la mayoría de las agencias de publicidad en México, los llamados “anuncios aspiracionales” o “apariencia latinoamericana internacional”: Para un casting piden actores que reflejen esta imagen latina idealizada, de piel blanca, ojos oscuros y cabello oscuro, y no a la gente común que se puede ver caminando por las calles. Un racismo que se remonta a la Conquista y que impuso Televisa en la pantalla chica. Pero ya es intolerable para actrices y actores de cine, teatro y TV, quienes iniciaron un movimiento en ascenso que, en entrevista, explican Maya Zapata, Luis Alberti y Ricardo Esquerra.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Un colectivo de actores y actrices iniciaron el movimiento #PoderPrieto en las redes sociales el 25 de mayo “para reflexionar y dialogar sobre el racismo y el clasismo que existe en México”, ante los 500 años de la caída de México Tenochtitlan y a dos siglos de la independencia. Dos semanas después se habían sumado ya alrededor de 200 personas.

Con una reconocida carrera en el cine, la televisión y el teatro, los actores Luis Alberti, Ricardo Esquerra y Maya Zapata –nacidos en la Ciudad de México en 1981, 1973 y 1981, respectivamente–, quienes son parte del lanzamiento de la manifestación, explican en entrevista física que #PoderPrieto surge de “la necesidad de entender la dimensión del problema que oprime a mucha gente, obviamente a unos más que otros”.

Desde hace tiempo los tres se han singularizado por combatir la desigualdad y la marginación en el país.

Por ello, Maya –con una sólida trayectoria en películas, como Gringo viejo, Perdita Durango, La otra conquista, Santitos, La ley de Herodes, De la calle, Los tres entierros de Melquiades Estrada, Cobrador. In god we trust, Morirse en domingo, Bordertown, Casi divas y Eisenstein en Guanajuato, entre otras– enfatiza preocupada:

“El sistema en México se llama raciclasismo, donde se junta el color de la piel con la extracción social, el origen, el genotipo, los rasgos indígenas, la forma de vestir, el hablar y el lugar en donde se vive, y todo eso impide avanzar y crecer. Te impide encontrar tu máximo potencial, y todo eso obviamente causa mucho dolor. Y nosotros empezamos por celebrar la piel morena, porque esa fue la idea primigenia de #PoderPrieto”.

Para Esquerra, quien ha participado por ejemplo en los filmes La jaula de oro, Gringo: Se busca vivo o muerto, El tamaño sí importa, Por la libre, El vigilante, Todos los días son tuyos y De ida y vuelta, señala que lo más importante es que el colectivo alcanza las 200 personas:

“Además hay muchísima gente identificada. Y cuando nacen colectivos con tanta gente, cada quien arma su propia agenda. Y mi agenda es muy clara: la representación en los medios. Yo, como prácticamente todos los mexicanos, crecimos viendo a personas morenas en el cine, la televisión y la publicidad que no nos representan.”

Aclara que no es una movilización para “conseguir” un mejor trabajo, un mejor personaje, “sino para que mi hijo de 10 años al ver una película se identifique con un arquitecto más real, que se ve como él, y no que se identifique con un ladrón, en fin”.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2328 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 13 de junio de 2021.

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