Religión

AMLO y el PES: un proyecto "non sancto" de poder

Especialistas consideran que la alianza electoral de López Obrador con el PES en 2018 abrió la puerta a que, como sucedió en Brasil, los pastores de Iglesias evangélicas ganen terreno político e impongan su agenda conservadora. 
martes, 8 de junio de 2021

A partir de la tendencia a la baja de fieles de la religión católica y el incremento de los adeptos de las nuevas religiones de corte evangélico en América Latina, especialistas en el tema consideran que la alianza electoral de López Obrador con el Partido Encuentro Social en 2018 (hoy Partido Encuentro Solidario) abrió la puerta a que, como sucedió en Brasil, los pastores de esas Iglesias ganen terreno político e impongan su agenda conservadora. 

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-  México y Brasil son los principales bastiones de la fe católica en el mundo, con 262 millones de fieles que profesan esa religión; pero en ambos países el avance de las Iglesias evangélicas amenaza ese predominio.

Y los presidentes de las dos naciones, Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro, no sólo conocen muy bien esta realidad, sino que la intentan capitalizar políticamente, asegura Rebecca Bartel, profesora del Departamento de Estudios de la Religión de la Universidad Estatal de San Diego.

En entrevista, Bartel sostiene que López Obrador ha sido sensible a la reconfiguración religiosa que vive México “y eso explica su alianza” con el Partido Encuentro Solidario (PES), una organización política cristiana.

En una investigación realizada por el Pew Research Center en 2014, México aparecía como el país latinoamericano con mayor porcentaje de católicos después de Paraguay, con 81%, a pesar de que desde 1970 los fieles de esa religión han disminuido en 15 puntos.

En los censos de población realizados por el Inegi, los católicos mexicanos son incluso menos. En 2020 representaron 71.6% de la población, casi cinco puntos menos que en 2000, cuando eran 76.5%.

En contraste, el porcentaje de evangélicos mexicanos casi se duplicó entre 2000 y 2020 al aumentar de 6.6% de la población a 12.8% en ese lapso, según los datos del Inegi, que estima en 16.1 millones el número de fieles de las Iglesias cristianas en México. 

Juan Carlos Donoso, académico de la Universidad de Michigan  y uno de los investigadores del estudio del Pew Research Center en 2014, dice a este semanario que la tendencia a la disminución de católicos y el aumento de evangélicos se mantendrá en México “al menos esta generación”. 

Bartel considera que aunque López Obrador puede compartir aspectos de la agenda conservadora del PES, lo que él busca en esa organización no es un referente ideológico, sino votos y respaldo a su proyecto político.

“Es una relación de interés mutuo, de utilización mutua –dice la académica–, en la que López Obrador amplía su base electoral y la zanahoria para el PES es lo que gana políticamente, sin importar que sea una agrupación conservadora, de derecha. Y tampoco se puede decir que el presidente de México sea realmente progresista.”

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2327 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 6 de junio de 2021.

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